Si circulas sin la pegatina de la ITV en un control de la Guardia Civil de Tráfico, la multa puede llegar a los 800 euros. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto el foco este verano en el distintivo que muchos conductores conocen como la moneda de euro por su forma y tamaño. Con la campaña estival en marcha y más de 104 millones de desplazamientos previstos entre julio y agosto, los agentes no van a pasar por alto este detalle.
Qué dice la DGT sobre la pegatina de la ITV y por qué te puede costar 800 euros
El Reglamento General de Circulación obliga a llevar visible en el parabrisas el distintivo V-19, más conocido como la pegatina de la ITV. Circular sin ella o con la inspección caducada se considera una infracción grave. La sanción base es de 200 euros, pero la DGT puede imponer agravantes que disparan la cifra a los 800 euros si, por ejemplo, el vehículo tiene la ITV caducada de larga duración, presenta defectos graves o el conductor es reincidente.
No importa que el coche esté en perfecto estado: si no llevas la pegatina, estás expuesto a la sanción. La Guardia Civil de Tráfico lo revisa en cualquier control, ya sea un dispositivo estático o un control aleatorio. ‘Es uno de los puntos que más descuidan los conductores, y cuando te paras sin el distintivo la multa puede ser muy dolorosa’, explica una portavoz de la Agrupación de Tráfico.
La campaña de verano: cuándo y dónde intensifica los controles la Guardia Civil
Desde el pasado 1 de julio, la DGT ha activado la operación especial de verano, que se prolongará hasta el 31 de agosto. Durante estos dos meses, los agentes estarán especialmente atentos en las principales autovías de salida y en los accesos a zonas turísticas. La vigilancia incluye no solo la velocidad o el uso del móvil, sino también la documentación y el estado del vehículo. Y entre los documentos, la pegatina de la ITV ocupa un lugar preferente.
Además, este verano es el primero con la baliza V-16 como dispositivo de preseñalización de peligro obligatorio (aunque los triángulos convivirán hasta enero de 2027). Si no la llevas en el coche te expones a una multa de 80 euros; no usarla en una emergencia puede costarte hasta 200 euros. La combinación de controles exhaustivos hace que cualquier descuido salga caro.
Cómo evitar la multa y otras sanciones: la revisión de los 5 minutos
La Guardia Civil de Tráfico recomienda dedicar “cinco minutos” antes de arrancar a comprobar el coche. Presión de los neumáticos, nivel de combustible, documentación (incluida la pegatina de la ITV) y equipaje bien sujeto. “Pequeñas comprobaciones pueden marcar la diferencia”, insisten. Y entre esos chequeos, la moneda de euro también sirve para una cosa distinta: medir el desgaste de los neumáticos.
Basta con insertar una moneda de un euro en la ranura principal del neumático. Si ves el borde amarillo, la profundidad es inferior a los 3 mm recomendados (el límite legal es de 1,6 mm). Circular con los neumáticos en mal estado es una infracción de 200 euros por rueda. Si las cuatro están defectuosas, la multa asciende a 800 euros, la misma cifra que puede alcanzar la sanción por la pegatina de la ITV. El truco de la moneda te ahorra, por tanto, dos disgustos en uno.
Puede que la pegatina de la ITV te parezca un detalle menor, pero no llevarla en un control te puede costar un disgusto de 800 euros: no merece la pena arriesgarse.
Según el fabricante de neumáticos Bridgestone, casi la mitad de los conductores no comprueba sus ruedas y tres de cada diez coches circulan con cubiertas envejecidas o con defectos. La DGT advierte que estas deficiencias “afectan al agarre, la frenada, la eficiencia energética y la maniobrabilidad; unos neumáticos en buen estado determinan la seguridad del vehículo y la de sus ocupantes”.
Con el verano y las altas temperaturas, el riesgo de reventón aumenta, por lo que la vigilancia se extrema. La recomendación de los agentes es clara: antes de cada viaje largo, revisa la presión de inflado correcta (que suele aparecer en una pegatina del marco de la puerta del conductor), el dibujo y la fecha de fabricación de las cubiertas. Una moneda de euro y cinco minutos te pueden librar de un buen susto y de una multa de varios cientos de euros. Aunque siempre hay posibilidad de recurrir con éxito.


