Geely y la ciencia que esconde el aire para potenciar la eficiencia de sus E5 y Starray EM-i

Unos coeficientes aerodinámicos de 0,269 y 0,288 no solo permiten a estos nuevos SUV de Geely potenciar su eficiencia, sino también mejorar en aspectos como el confort de marcha y la dinámica.

En la transición hacia una movilidad electrificada más madura, la industria del automóvil ha aprendido que la eficiencia no depende solo de la batería, del motor eléctrico o de la tecnología híbrida. Hay un protagonista silencioso que acompaña al vehículo en cada kilómetro y que, pese a ser invisible, condiciona directamente su rendimiento: el aire. La resistencia aerodinámica se ha convertido en uno de los factores más determinantes para mejorar la autonomía y reducir el consumo, y en Geely lo han elevado a la categoría de pilar estratégico en el desarrollo de sus nuevos modelos globales, los Starray EM-i y E5.

Para la marca de automóviles china, la aerodinámica ya no es un recurso estético ni mucho menos un complemento técnico. Es una filosofía de diseño. Cada superficie, cada línea y cada transición de la carrocería debe cumplir una función real, aportando eficiencia, estabilidad y confort de marcha sin renunciar a una identidad visual propia. La forma y la función avanzan juntas, y esa visión se refleja con claridad en los Geely Starray EM-i y Geely E5, los dos modelos que inauguran esta nueva etapa.

Para el Geely E5 desarrollaron 24 soluciones específicas para potenciar la aerodinámica

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Foto: Geely Auto

La resistencia aerodinámica es uno de los elementos que más condiciona el consumo energético, especialmente cuando el vehículo circula a velocidades sostenidas. Muestra de ello es que circulando a 130 km/h, el 67% de la energía se consume por vencer la resistencia aerodinámica. Reducirla significa que tanto un vehículo eléctrico como un vehículo híbrido enchufable pueden aprovechar mejor cada vatio disponible, disminuir el ruido generado por el aire y ofrecer una conducción más suave y silenciosa. En el caso del Geely E5, este trabajo de optimización ha sido especialmente meticuloso.

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El SUV eléctrico de la marca china presume de tener un coeficiente aerodinámico de solo 0,269, una cifra sobresaliente dentro de su categoría. Para alcanzarla, los ingenieros desarrollaron 24 soluciones específicas destinadas a guiar el flujo del aire de manera más limpia alrededor de la carrocería del vehículo. El resultado es una reducción de 0,141 en el coeficiente aerodinámico, además de una disminución de la resistencia al avance de hasta un 35% respecto a un diseño convencional. La carrocería presenta superficies limpias, volúmenes modelados con precisión y elementos como los tiradores de las puertas enrasados eléctricamente, que ayudan a mantener la pureza del flujo sin comprometer el carácter del diseño.

Un detalle fundamental para estirar su autonomía máxima por encima de los 600 kilómetros

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Los dos modelos, un híbrido enchufable y otro 100 % eléctrico, se benefician de interesante rebajas. Foto: Geely

Toda esta ingeniería del aire se traduce directamente en autonomía. El Geely E5 está disponible con baterías de 60,2 y 68,4 kWh, con las que es capaz de homologar hasta 574 kilómetros de autonomía en ciclo urbano WLTP (430 kilómetros combinados) y 628 kilómetros en ciclo urbano WLTP (475 kilómetros combinados), respectivamente. Una eficiencia que permite recorrer más kilómetros con cada recarga sin renunciar a unas prestaciones solventes.

Pero si optimizar la aerodinámica de un eléctrico ya es un desafío, hacerlo en un SUV híbrido enchufable eleva la complejidad. El Geely Starray EM-i debía equilibrar eficiencia, espacio interior y funcionalidad sin recurrir a soluciones extremas que penalizaran la habitabilidad. A diferencia de un eléctrico puro, un híbrido necesita gestionar la refrigeración del motor térmico y otros componentes, lo que tradicionalmente obliga a incorporar entradas de aire que perjudican el comportamiento aerodinámico.

El Geely Starray EM-i supera la barrera de los 1.000 km de autonomía combinada

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Geely llega a España pisando fuerte con un SUV híbrido enchufable que ofrece acabados y equipamiento de gama alta a precios populares. Fotos: Geely.

El desarrollo del Geely Starray EM-i partió de una pregunta clave: ¿cómo reducir la resistencia al aire sin sacrificar el espacio ni la versatilidad? La respuesta llegó tras más de 2.000 iteraciones de diseño, 150 horas de ensayos en túnel de viento y más de 20 optimizaciones específicas. El resultado es un SUV con un coeficiente aerodinámico de 0,288, una cifra comparable a la de algunos de los eléctricos más eficientes del mercado. Su frontal, más limpio y cerrado que el de un híbrido enchufable tradicional, permite refrigerar el sistema de propulsión sin incrementar la resistencia al aire, reforzando además la identidad visual del modelo.

Esta eficiencia aerodinámica también se refleja en su autonomía. El Geely Starray EM-i ofrece hasta 184 kilómetros de autonomía eléctrica en ciclo urbano WLTP (136 kilómetros en ciclo combinado) y supera los 1.000 kilómetros de autonomía total combinada, alcanzando los 1.055 kilómetros en su configuración más capaz. Todo ello con consumos homologados desde 1,4 l/100 km ponderado y 6,2 l/100 km combinado.

El Geely Starray EM-i y el Geely E5 demuestran que la aerodinámica es mucho más que una herramienta para mejorar la autonomía. Es un recurso que incrementa la estabilidad, reduce el ruido y eleva la calidad de la experiencia de conducción. El fabricante de automóviles chino sabe que la eficiencia no nace de una única innovación, sino de la suma de cientos de decisiones que convierten al aire en un aliado.

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Cinco claves de la aerodinámica según Geely

  1. Coeficientes líderes en el E5 (0,269) y el Starray EM-i (0,288).
  2. Optimización del flujo con más de 40 soluciones combinadas entre ambos modelos.
  3. Diseño funcional donde cada superficie aporta eficiencia real.
  4. Autonomías destacadas superiores a 574 km en el E5 y más de 1.000 km combinados en el Starray EM-i.
  5. Menor ruido y mayor estabilidad gracias a una resistencia al aire significativamente reducida.