El fin del diésel y la gasolina en Europa avanza por vía legislativa, mientras Estados Unidos estrena nuevos V8. La compañía ha presentado en las últimas semanas una nueva generación de motores V8 de gasolina y un Duramax V8 diésel de 8,3 litros, una jugada que choca de frente con el calendario que maneja el Viejo Continente. Sus pick-ups más capaces podrán arrastrar hasta 17.237 kilogramos con la configuración adecuada, según los datos que ha hecho públicos el propio fabricante.
Dos velocidades para un mismo mercado
En Europa, el rumbo lo marca la norma. La legislación comunitaria establece que a partir de 2035 no se venderán turismos ni furgonetas nuevos con motor de combustión, y las marcas han reorganizado sus gamas alrededor de ese horizonte: menos versiones diésel en los configuradores, más híbridos como paso intermedio y una ofensiva eléctrica que avanza a distinta velocidad según el país. La consecuencia visible es que el comprador europeo encuentra cada vez menos alternativas de gasóleo en los segmentos medios, mientras el eléctrico se consolida en los urbanos.
Al otro lado del Atlántico la conversación es radicalmente distinta. La estrategia de la compañía se presenta bajo la etiqueta de libertad de elección, con un mensaje que resume bien la filosofía: motores para la gente. No se trata de renunciar al coche eléctrico, pero sí de mantener abierta la puerta a las mecánicas de gran cilindrada para quien remolca, carga o recorre largas distancias sin margen para recargar. Los V8, una configuración de ocho cilindros en uve que puedes consultar en su entrada de Wikipedia, son hoy casi una rareza en las gamas europeas.
Los nuevos V8 que llegarán al concesionario
La próxima generación de las Chevrolet Silverado y GMC Sierra llegará con una gama mecánica poco habitual en Europa. Las versiones ligeras dispondrán de cuatro alternativas de combustión, todas asociadas a un cambio automático de diez relaciones:
- TurboMax mejorado: 355 CV y 617 Nm de par.
- Duramax 3.0 turbodiésel: 309 CV y 671 Nm.
- Small Block V8 5.7 de sexta generación: 408 CV y 580 Nm.
- Small Block V8 6.6 de sexta generación: 488 CV y 679 Nm.
Por encima se sitúan las versiones HD, las más pesadas. Ahí aparecen un V8 de 6.6 litros de gasolina con 418 CV y 640 Nm y, sobre todo, el nuevo Duramax V8 de 8,3 litros: 563 CV y 1.668 Nm gestionados por una transmisión Allison de diez relaciones. Es el primer diésel pesado concebido desde cero por la compañía, con bloque de hierro con grafito compactado, cigüeñal y bielas forjados, pistones de acero y turbocompresor de geometría variable.
La divergencia es total: Europa legisla para enterrar la combustión mientras Estados Unidos la reinventa con más cilindrada, más par y más capacidad de trabajo.
Las cifras de arrastre explican por qué estos motores siguen teniendo sentido en su mercado natural. El remolque convencional llega a 9.072 kilogramos, el de cuello de cisne alcanza los 17.237 kilogramos y las versiones diésel con ruedas traseras dobles superan los 13.608 kilogramos. Para controlar semejantes masas, la marca añade dirección eléctrica de cremallera con un 30% más de asistencia que el sistema hidráulico anterior y un servofreno electrónico con discos delanteros de 14,6 pulgadas. La carga útil máxima sigue sin publicarse.
Qué cambia para el comprador europeo
La tentación de leer este anuncio como una simple curiosidad americana se queda corta. El V8 de 8,3 litros no está pensado para Europa ni encajaría en la normativa de emisiones vigente, pero la señal que envía al mercado global es clara: los grandes grupos mantienen abierta la vía de la combustión mientras no exista una alternativa eléctrica capaz de hacer el mismo trabajo. En el Viejo Continente, esa misma lógica se traduce en híbridos y en eléctricos de autonomía extendida en lugar de grandes cilindradas.
En España, el efecto se nota sobre todo por canal. El canal de empresa sigue siendo el gran sostén de las motorizaciones diésel, especialmente en vehículos comerciales e industriales, donde el gasóleo no tiene sustituto claro para rutas largas y cargas elevadas. En turismos, en cambio, la oferta de gasóleo se concentra en acabados altos y versiones familiares, y el particular ha ido migrando hacia el gasolina y el híbrido.
Para quien esté pensando en comprar, la lectura práctica es doble. Si haces muchos kilómetros por carretera y buscas un turismo, el kilómetro 0 y el mercado de ocasión diésel siguen ofreciendo precios competitivos, aunque conviene comprobar la etiqueta ambiental y el comportamiento del valor residual a cinco años. Si el uso es urbano, la balanza se inclina claramente hacia el híbrido. El próximo hito llegará con el cierre del ejercicio, cuando se conozca cuánto peso conserva la combustión en las matriculaciones del último trimestre.
📊 Claves de la noticia
- Cifras a tener en cuenta: 8,3 litros de cilindrada y 563 CV en el nuevo Duramax diésel; 1.668 Nm de par; hasta 17.237 kilogramos de capacidad de arrastre con cuello de cisne; y un horizonte europeo de 2035 para el fin de las ventas de turismos y furgonetas nuevos de combustión.
- Cómo te afecta: si vives en Europa, la oferta de turismos diésel nuevos seguirá estrechándose y se concentrará en los acabados más altos, mientras el híbrido gana terreno como opción intermedia. En el mercado de ocasión y en el kilómetro 0 diésel todavía encontrarás precios competitivos, sobre todo en furgonetas y vehículos de trabajo.
- También debes saber: la compañía mantiene su catálogo eléctrico con las versiones de batería de sus pick-ups y sigue desarrollando plataformas y sistemas de recarga; la gran cilindrada convive con la electrificación en lugar de sustituirla.

