Un Ferrari 512 TR de 1993 con 18.000 millas y servicio integral del motor sale a subasta

Acabado en Nero sobre cuero Connolly beige, este ejemplar de la última evolución del Testarossa sale a puja en Bring a Trailer con un historial de servicio documentado y apenas 29.000 kilómetros. Pininfarina firmó la carrocería y el motor plano de doce cilindros recibió un servic

Con apenas 29.000 kilómetros —18.000 millas— y un servicio al motor fuera documentado en 2022, un Ferrari 512 TR de 1993 busca nuevo propietario en la plataforma Bring a Trailer. La combinación Nero sobre cuero Connolly beige y la presencia de un juego de maletas Schedoni añaden el tipo de detalles que hoy cotizan al alza en el mercado de clásicos modernos.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: un Testarossa revisado con motor flat-12 de 4.9 litros y 421 CV, última evolución antes del 512 M, con solo 18.000 millas.
  • No te lo puedes perder: el servicio motor fuera de 2022 incluyó correas de distribución, bomba de agua reconstruida y conversión del aire acondicionado a refrigerante R134a.
  • Cifras y cotización: solo 408 unidades entregadas a Norteamérica entre 1992 y 1994. Este ejemplar se ofrece en Bring a Trailer con historial limpio y documentación completa.

El Testarossa actualizado: el 512 TR en contexto

El 512 TR llegó en 1991 como la profunda revisión del Testarossa, un modelo que Pininfarina había esculpido con trazos marcados por las branquias laterales y las ópticas escamoteables. Frente a su predecesor, el Ferrari 512 TR adoptó paragolpes rediseñados, llantas de cinco radios de 18 pulgadas y una puesta a punto mecánica que elevó la potencia hasta los 421 CV a 6.750 rpm, con un par máximo de 491 Nm. El motor plano de doce cilindros, con culatas de cuatro válvulas por cilindro y cilindros revestidos de Nikasil, recibió además una nueva admisión y gestión electrónica Bosch. Aquella evolución consolidó al Ferrari 512 TR como uno de los últimos Ferrari con cambio manual de rejilla y traga millas puro antes de la era de las ayudas electrónicas.

El ejemplar de Bring a Trailer: detalles y procedencia

El chasis que nos ocupa, terminado en Nero con interior en cuero Connolly beige, fue entregado nuevo en Foreign Cars Italia, en Greensboro, Carolina del Norte, con un precio de catálogo original de 195.600 dólares. Desde entonces ha pasado por California, Nuevo México y Nevada, acumulando únicamente 18.000 millas, de las cuales 1.200 se han recorrido bajo la actual propiedad. En 2022 se le realizó un servicio motor fuera —la intervención más meticulosa en un twelve de este calibre— que incluyó el cambio de correas de distribución, la reconstrucción de la bomba de agua y la adaptación del sistema de climatización a gas R134a. El embrague se reemplazó en 2016 junto con el rectificado del volante motor, y los neumáticos Continental ExtremeContact se montaron en 2022.

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1993 Ferrari 512 TR. Subasta Bring A Trailer. Imagen motor.

El equipamiento de serie incluye diferencial autoblocante, aire acondicionado, elevalunas eléctricos y los característicos faros escamoteables. El vendedor entrega con el coche el juego completo de cinco maletas Schedoni, la documentación de servicio, el manual de propietario, la funda a medida y un informe Carfax limpio de accidentes. Hay que anotar un detalle menor: la lente del faro antiniebla izquierdo está agrietada, algo que apenas desdibuja un conjunto que se presenta en un estado notablemente original.

Análisis de mercado: lo que dice esta subasta

El mercado de los Ferrari con motor V12 plano ha vivido una revalorización consistente en la última década, y los Ferrari 512 TR han comenzado a seguir la estela de sus hermanos mayores. De las 2.200 unidades producidas entre 1991 y 1994, apenas una fracción conserva un kilometraje tan bajo y una trazabilidad tan minuciosa como la de este ejemplar. En Bring a Trailer, los Ferrari 512 TR bien documentados y con servicios al día suelen superar con holgura la barrera de los 200.000 dólares, y los ejemplares por debajo de las 20.000 millas han alcanzado cifras cercanas al cuarto de millón en subastas presenciales de mayor empaque.

Un historial de servicio limpio y un bajo kilometraje documentado son los dos pilares que sostienen la valoración de cualquier 512 TR en el mercado actual.

Conviene recordar que el 512 TR fue, durante años, el Ferrari V12 más asequible al que un coleccionista podía aspirar, eclipsado por la fama del Testarossa rojo de los pósters. Sin embargo, la reciente puesta en valor de los clásicos modernos ha hecho que los compradores miren con otros ojos a este modelo: su motor plano, su cambio de rejilla con patrón dogleg y su airea a medio camino entre el muscle car y el gran turismo italiano lo convierten en una pieza cada vez más buscada. La ausencia de accidentes y la presencia de un juego de maletas Schedoni con la misma antigüedad que el coche añaden un plus de deseabilidad que los tasadores suelen penalizar cuando falta.

La puja en Bring a Trailer no tiene reserva declarada, lo que suele estimular la participación, pero también exige al mercado un ejercicio de transparencia: la cifra final dictará si el ejemplar se alinea con los precios medios del modelo o si, por el contrario, la combinación de fábrica y el bajo kilometraje consiguen arrancar una prima. Para los interesados, el vehículo se encuentra en California con título de Nevada y superó su última inspección de emisiones californiana en febrero de 2016, un dato que conviene tener presente en función de la jurisdicción de destino.