Ferrari 330 GT Spider de 1967: el 2+2 convertido que BaT subasta con procedencia de Chinetti Motors

El bastidor 9461 nació en enero de 1967 y se entregó nuevo a Luigi Chinetti Motors en Connecticut. Hoy regresa a la conversación del coleccionista tras una conversión artesanal a spider firmada en California.

El chasis 9461, un Ferrari 330 GT 2+2 de 1967, se ofrece en Bring a Trailer con una procedencia que arranca en Luigi Chinetti Motors y una conversión a spider ejecutada en California en 2023. No es una pieza de fábrica: Ferrari nunca vendió un 330 GT descapotable, y esa distancia entre historia y transformación convierte este lote en un caso de mercado tan incómodo como fascinante.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: El chasis 9461 es uno de los 455 Ferrari 330 GT 2+2 Serie II fabricados entre 1965 y 1967, y sale a subasta convertido a spider, una configuración que Ferrari nunca ofreció de fábrica.
  • No te lo puedes perder: La conversión de Newport Specialty Cars costó 79.500 dólares y el hardtop removible añadió otros 29.500, con una toma de aire inspirada en el Ferrari 400 Superamerica.
  • Cifras y cotización: El V12 Colombo de 4.0 litros declaraba 300 CV de origen; el odómetro marca 78.500 millas y la procedencia arranca en Luigi Chinetti Motors, según el listado de Bring a Trailer.

El chasis 9461 y una conversión sin carrocería de fábrica

El primer dato importa. El anuncio del lote identifica el bastidor 9461 como uno de los 455 ejemplares de la Serie II producidos entre 1965 y 1967, completado en enero de 1967 y entregado nuevo a Luigi Chinetti Motors en Connecticut. La procedencia no es un adorno: Chinetti fue el importador histórico de Ferrari en Norteamérica y su nombre sigue pesando en la documentación de coleccionista.

Antes de 1982, el coche cambió de color al rojo; después pasó por Nueva Jersey, Delaware y Florida antes de regresar a Connecticut. El propietario actual lo adquirió en 2023 y encargó a Newport Specialty Cars, en Huntington Beach, la conversión a spider con capota plegable de accionamiento manual. El coste declarado de la transformación ascendió a 79.500 dólares, a los que se sumaron otros 29.500 por un hardtop removible a medida con ventanas laterales y luneta rectangular.

Publicidad

La intervención no se limitó a la carrocería abierta. Bajo la piel se revisó el V12 Colombo, se reconstruyó la caja de cambios manual de cinco relaciones y se renovaron los sistemas de combustible, electricidad y refrigeración, según la documentación que acompaña al lote.

La conversión documentada incluyó varios frentes de trabajo:

  • Conversión a spider con capota plegable de accionamiento manual, valorada en 79.500 dólares.
  • Hardtop removible a medida con ventanas laterales y luneta rectangular, por 29.500 dólares adicionales.
  • Toma de aire inspirada en el Ferrari 400 Superamerica, fabricada por ADC Enterprises.
  • Repintado en rojo por MC Bodyworks y reconstrucción de la transmisión y del V12 entre 2024 y 2026.

El resultado es un híbrido coherente con su época pero ajeno a los registros de fábrica. Un cupé de los sesenta con aires de Superamerica, capota beige, llantas Borrani y un interior de cuero marrón que conserva el aire acondicionado y los elevalunas eléctricos. No es la receta de un purista; es la de un coleccionista que quiso conducir un 330 GT a cielo abierto y pagó por ello.

De Pininfarina a Newport Specialty Cars: historia de una transformación

1967 ferrari 330 gt convertible BaT trasera Motor16

Conviene recordar qué era el 330 GT 2+2 antes de la sierra. Diseñado por Tom Tjaarda en Pininfarina, debutó en el Salón de Bruselas de 1964 como sustituto del 330 America, con una batalla más larga y una parrilla más ancha que su predecesor. Fue la respuesta de Maranello a los clientes que pedían un Ferrari utilizable a diario sin renunciar a dos plazas traseras.

La Serie II llegó en 1965 con faros simples, branquias de tres lamas en las aletas y parachoques con guardas recubiertas de goma. Ahora bien, la casa solo ofreció el modelo con carrocería cerrada. Cualquier 330 GT spider es, por definición, una recreación; este ejemplar no lo disimula y se presenta con facturas recientes, título de Texas y una conversión artesanal recién estrenada.

Lo que Ferrari jamás construyó de fábrica, esta conversión lo resuelve con artesanía californiana y una factura de 79.500 dólares.

Lo que dice el mercado de una spider que Ferrari nunca fabricó

En términos de mercado, la subasta plantea un dilema clásico: ¿paga el coleccionista por rareza o por originalidad? La conversión de Newport Specialty Cars es artesanal y no está exenta de oficio, pero rompe la condición de carrocería de fábrica que suele sostener las cotizaciones altas del Ferrari clásico. El propietario ha gastado más de 109.000 dólares solo en capota y hardtop; es poco probable que el remate recompense esa inversión al cien por cien.

Publicidad

Dicho de otro modo, el valor de esta pieza dependerá de cuántos compradores busquen un Ferrari abierto de cuatro plazas con aires de Superamerica y cuántos prefieran un Serie II de capó cerrado sin modificar. La procedencia Chinetti suma credibilidad, pero el título expedido con fianza en Texas introduce un matiz administrativo que conviene revisar con detalle.

En el apartado técnico, el V12 Colombo Tipo 209 de 4.0 litros declaraba 300 CV de fábrica y en 2020 recibió un trabajo de culatas y árboles de levas. La puesta a punto posterior, entre 2024 y 2026, sumó carburadores reconstruidos, radiador nuevo y cableado renovado. El odómetro marca 78.500 millas, una cifra coherente con un coche que ha circulado de costa a costa.

Publicidad

El equipamiento no es menor: llantas Borrani de 15 pulgadas con tuercas de tres orejetas, frenos de disco asistidos, diferencial autoblocante, aire acondicionado, elevalunas eléctricos y tapicería de cuero beige. Son detalles que subrayan el enfoque gran turismo del modelo, ahora acentuado por una conversión que lo convierte en algo que nunca estuvo en los catálogos de Maranello.

La puja de Bring a Trailer servirá de termómetro para saber si el mercado premia la singularidad ejecutada con facturas o castiga la ausencia de carrocería original. Mientras tanto, el chasis 9461 seguirá siendo una pieza de conversación: un cupé de los sesenta al que le tocó nacer cerrado y ahora mira al coleccionismo desde la luz de un spider sin original.