La Honda NX500 MY 2026 ya está en España con una tecnología que simplifica la conducción: el embrague electrónico E-Clutch. Este sistema permite cambiar de marcha sin accionar la maneta, conservando la opción de manejo manual para el piloto que prefiera el tacto clásico. La tarifa arranca en 6.450 euros para la versión convencional y asciende a 6.800 euros con el E-Clutch integrado.
Cómo funciona el E-Clutch y qué aporta al conductor
El sistema E-Clutch automatiza el accionamiento del embrague en tres situaciones clave: al arrancar desde parado, al detener la moto y durante cada cambio de marcha. El piloto sigue seleccionando las seis relaciones con el pedal izquierdo; el embrague electrónico se encarga de desacoplar y acoplar el motor con la transmisión de forma instantánea y suave. Si el motorista quiere recuperar el control total, la maneta izquierda permanece operativa y desactiva el automatismo al ser accionada.
Además, la electrónica permite ajustar la resistencia del pedal de cambio mediante tres modos de conducción: Hard, Medium y Soft. Así, cada usuario puede configurar la dureza del selector según su estilo de conducción. Un indicador en el cuadro de instrumentos avisa cuando conviene reducir de marcha para mantener el régimen óptimo, lo que facilita la conducción en ciudad y en curvas.
El embrague electrónico democratiza el confort del cambio automático sin necesidad de abandonar el control del pedal, una ventaja para los motoristas que buscan simplificar la rutina urbana y las escapadas.
La versión con E‑Clutch cuesta 350 euros más que la NX500 estándar, un sobrecoste contenido por una ayuda electrónica que antes estaba reservada a motos con cambio de doble embrague.
La Honda NX500, una trail compacta para el día a día y la aventura
La NX500 hereda la tradición trail de Honda con un propulsor bicilíndrico en paralelo de 471 cc, cuatro tiempos y refrigeración líquida. Desarrolla 47 CV (35 kW) a 8.500 rpm y un par máximo de 43 Nm a 6.500 rpm, cifras ajustadas para el carnet A2 sin necesidad de limitador. El consumo homologado de 3,6 litros a los 100 km y el depósito de 17,5 litros ofrecen una autonomía teórica próxima a los 486 kilómetros.
La parte ciclo combina una horquilla invertida Showa SFF-BP de 41 mm y un amortiguador trasero Pro-Link regulable en precarga. La rueda delantera de 19 pulgadas y la trasera de 17, junto con los discos de freno de 296 mm con ABS de dos canales, preparan a la NX500 para carreteras secundarias y pistas sin perder el carácter asfáltico. Con un peso de 196 kg y un asiento a 830 mm de altura, la moto resulta accesible para un amplio abanico de estaturas.
El precio ha sido uno de los argumentos más contundentes. El modelo anterior se ofrecía por 7.425 euros, pero las unidades MY 2024 con descuento llegaron a 6.400 euros. Ahora, la MY 2026 parte de 6.450 euros, una tarifa que la sitúa cerca de las trails chinas pero con el respaldo de la red de concesionarios y la fiabilidad Honda. La versión con E-Clutch suma 350 euros más, un desembolso mínimo para quien valore el confort tecnológico.
Perspectiva y competencia: ¿por qué el E-Clutch marca la diferencia?
La llegada del embrague electrónico a una moto de acceso como la NX500 representa un paso lógico en la democratización de las ayudas a la conducción. Hasta ahora, sistemas como el DCT de la marca ofrecen cambios automáticos completos, pero añaden peso y un coste elevado que puede superar los 1.000 euros. El E-Clutch mantiene el carácter manual de la moto y el control sobre el momento del cambio, pero elimina una de las tareas que más cansancio generan en el tráfico denso: el manejo constante del embrague. Además, al no requerir grandes modificaciones mecánicas, el precio se mantiene contenido.
Para los motoristas con carnet A2 que se inician en el trail, el sistema elimina el miedo a calar la moto en parado y hace más intuitiva la conducción en pendientes. Las motos chinas rivalizan cada vez más en equipamiento, pero pocas ofrecen una solución electrónica de este tipo por debajo de los 7.000 euros. Con la NX500 E-Clutch, Honda pone a disposición del gran público una tecnología que puede cambiar la experiencia de conducción sin disparar la inversión.


