Once días, miles de kilómetros y una flota entera puesta a prueba en tiempo real. Así vivirá EBRO su debut como vehículo oficial de la Volta a Portugal, una de las carreras por etapas con más historia y arraigo popular de la Península Ibérica, que este año recorrerá el país entre el 5 y el 16 de agosto en su 87.ª edición.
El acuerdo consolida la apuesta del fabricante español por el mercado luso y refuerza una estrategia de patrocinio deportivo que ya lo vincula a la Selección Española de Fútbol y al Rally Dakar, dos escaparates de exigencia máxima que la marca considera espejo de sus propios valores de marca.
Una flota multienergía al servicio de la carrera

Durante las once jornadas de competición, EBRO pondrá a disposición de la organización una amplia flota de vehículos que dará soporte a toda la logística de la prueba: acompañarán la carrera a lo largo de todo su recorrido y garantizarán la movilidad de la organización, los invitados y el personal técnico.
La flota combinará modelos híbridos, híbridos enchufables y de gasolina de la gama EBRO, pensada para mostrar en condiciones reales de uso —y sobre miles de kilómetros de asfalto portugués— la fiabilidad, la eficiencia y la versatilidad de su oferta SUV multienergía. Todos los vehículos salen de EBRO Factory, en la Zona Franca de Barcelona, la planta que la compañía presenta como emblema de su apuesta por la reindustrialización y la producción nacional.
Portugal, mercado estratégico

La cita no es una parada cualquiera para EBRO. La Volta a Portugal está considerada una de las competiciones ciclistas de mayor tradición y seguimiento del país. Para una marca que inició hace poco su actividad comercial en suelo luso, esta alianza funciona como altavoz de visibilidad justo cuando busca ampliar su red comercial y afianzar su presencia entre los clientes portugueses.
Con este acuerdo, EBRO suma un tercer terreno de juego a su estrategia de patrocinio deportivo internacional, que ya incluye su papel como socio patrocinador de la Selección Española de Fútbol y su participación en el Rally Dakar, una de las pruebas más duras del calendario mundial. Fútbol, rally-raid y ahora ciclismo por etapas: tres escenarios distintos que la compañía usa para proyectar los mismos atributos —innovación, resistencia, trabajo en equipo y espíritu de superación— ante públicos diferentes.
Pedro Calef, CEO de EBRO Motors, resume así el sentido de la colaboración: la marca busca estar presente en grandes citas deportivas que reflejen sus valores de innovación y esfuerzo, y ve en la Volta a Portugal una oportunidad para impulsar su crecimiento en un mercado estratégico y demostrar, sobre el terreno, la calidad y la fiabilidad de sus vehículos.
EBRO y la Selección Española

En su apuesta por el deporte, EBRO unió su nombre con el de la Selección Española de Fútbol –tanto masculina como femenina así como la Selección Sub-2– en mayo del año pasado tras un acuerdo con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La alianza fue firmada por Pedro Calef y Rafael Louzán, presidente de la RFEF, y se extenderá en principio hasta el 31 de agosto de 2028, aunque es prorrogable hasta 2030.
Este compromiso ha permitido a la marca estar presente como vehículo oficial de la Selección Española de Fútbol, acompañando a los equipos nacionales en sus principales citas, como la Final Four de la Nations League y el Mundial de este año, en el que la Selección masculina se ha proclamado vencedora; y la Eurocopa y la Nations League como los compromisos más importantes de la Selección femenina.
EBRO también ha participado junto a la Selección en diferentes acciones que han dado visibilidad del compromiso de la marca con el fútbol, como la iniciativa de los Bares Manolo para ver los partidos del Mundial o el viaje de la estatua de Manolo el del Bombo por toda España para animar a la afición, entre otras.

