Un MG4 de Cabify ha llegado a los 200.000 kilómetros conservando el 90% de la capacidad de su batería de 49 kWh. Es el dato con el que empezamos para entender cuánto dura una batería de coche eléctrico y cómo se evita la avería más cara del vehículo: sustituirla fuera de garantía puede superar los 10.000 euros.
Un taxi con 200.000 km y el 90% de batería: qué dice el informe
El informe recogido por La Razón parte de una unidad matriculada en junio de 2023 que acumula unos 6.000 kilómetros mensuales entre ciudad y carretera. En una revisión en taller, el estado de salud de la batería —el SOH, del inglés State of Health— marcaba un 90% de capacidad original.
Esa pérdida del 10% de capacidad se traduce en unos 25 a 30 kilómetros menos de autonomía tras una distancia equivalente a dar cinco vueltas al planeta. No significa que todas las baterías se comporten igual, pero aporta una referencia real para quien aún desconfía del coche eléctrico.
La marca atribuye parte del resultado a la gestión térmica de la batería, que mantiene las celdas a temperatura adecuada tanto en el frío del invierno como en el calor madrileño del verano. El consumo declarado por el conductor va de 12 a 13 kWh cada cien kilómetros en condiciones normales y de 14 a 15 kWh en los días extremos.
La degradación no se frena con milagros: gestión térmica, carga doméstica y frenada regenerativa son los tres gestos que más alargan la vida de una batería.
Con cargador doméstico y una tarifa profesional, el conductor paga unos 50 euros al mes para esos 6.000 kilómetros. Un particular que cargue en casa sin tarifa específica se movería más bien entre 65 y 70 euros. Si dependes de cargadores públicos rápidos, el precio por kWh sube y esa ventaja económica se reduce bastante.
Los taxistas eléctricos entrevistados cargan una vez al día, recorren entre 350 y 400 kilómetros y destacan una conducción más suave, menos vibraciones y menos cansancio. No es solo cuestión de ahorro: en el uso intensivo, el eléctrico demuestra que su batería puede soportar trato exigente con un mantenimiento contenido.
Mantenimiento real: menos visitas al taller y más frenada regenerativa
Durante los 200.000 kilómetros, este MG4 solo ha pasado las revisiones anuales programadas. Los neumáticos delanteros se sustituyeron a los 123.000 km y los traseros a los 130.000 km, un intervalo inusualmente alto que conviene no tomar como referencia: hay que revisar el dibujo y reemplazar antes si el desgaste lo pide.

Los discos y las pastillas de freno continúan siendo los originales. La frenada regenerativa aprovecha el motor eléctrico como generador en las deceleraciones, recupera energía y reduce el trabajo del sistema de frenos convencional. A ello se suma que un coche eléctrico tiene alrededor de un 40% menos de elementos mecánicos que un motor de combustión.
Cuánto cuesta ignorar la degradación: la avería de 10.000 euros
Este MG4 no demuestra que cualquier eléctrico vaya a llegar a los 200.000 kilómetros con el 90% de batería. Es una unidad concreta, con una batería de 49 kWh y una marca concreta. Conviene leerlo como una referencia real y no como una regla universal.
Lo que sí demuestra es que la degradación no tiene por qué ser fulminante si cuidas tres variables: carga, temperatura y frenada regenerativa. Sustituir una batería fuera de garantía es la avería más cara de un eléctrico: puede superar los 10.000 euros en muchos modelos, una factura que no compensa con ningún ahorro en combustible.
La recomendación de servicio es clara: si tu coche eléctrico pierde autonomía de forma anormal o aparece un aviso de degradación, acude a un taller para medir el estado de salud de la batería. Las revisiones oficiales anuales, la carga preferente en casa y evitar los picos de temperatura dejan la batería lejos de ese escenario.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: el estado de salud de la batería, la autonomía real, los neumáticos y el desgaste de frenos en cada revisión oficial.
- Cómo hacerlo: carga preferente en casa, evita temperaturas extremas y acude a un taller si notas pérdidas anormales de autonomía.
- Cuánto cuesta: cargar en casa puede rondar entre 65 y 70 euros al mes para un uso intensivo; la sustitución de una batería degradada puede superar los 10.000 euros.

