El cambio de neumáticos del Bugatti Veyron pasa de 36.000 a 3.000 euros con la nueva solución de llantas diseñada por la casa francesa. El primer hiperdeportivo de producción en superar los 400 km/h estrena un juego de ruedas que elimina la dependencia de los exclusivos Michelin PAX y alinea el mantenimiento con el de modelos actuales.
El motivo histórico es simple: para gestionar esos 400 km/h, el Veyron necesitaba una cubierta desarrollada expresamente por Michelin. Aquellos neumáticos PAX exigían además una máquina de montaje muy específica, poco habitual incluso en servicios mecánicos de lujo. Eso convertía cada sustitución en un desembolso de unos 36.000 euros y dejaba el coche fuera de uso durante más tiempo del deseable.
Por qué los Michelin PAX disparaban la factura
Los neumáticos Michelin PAX tenían una construcción especial para soportar la potencia del motor de 16 cilindros y 1.001 CV del Veyron. Su duración a 400 km/h era de apenas 15 minutos, aunque el depósito de combustible se agotaba un par de minutos antes. Esa cifra no era un defecto de la cubierta: era el límite físico de un conjunto pensado para mantener la estabilidad a velocidades que ningún coche de producción había alcanzado.
El problema práctico llegaba en la posventa. No bastaba con comprar los neumáticos; había que encontrar un taller con la maquinaria adecuada para montarlos sobre las llantas originales. Para muchos propietarios, la alternativa era adaptar llantas del Chiron o recurrir al mercado de piezas no originales, una solución que restaba pureza a un coche con dos décadas de historia.
El Veyron no era barato de mantener: el conjunto de neumáticos costaba como un utilitario nuevo y las llantas originales estaban pensadas para un sistema PAX que Michelin dejó de evolucionar. La sensación de tener un coche parado por falta de cubiertas accesibles ha marcado a buena parte de sus propietarios durante dos décadas.
El desembolso no era lo único caro: la dificultad de montaje expulsaba al Veyron de los talleres y empujaba a soluciones de aftermarket que rompían su carácter original.
Qué resuelven las nuevas llantas de La Maison Pur Sang
La división La Maison Pur Sang ha creado unas llantas con el aspecto de las originales, pero preparadas para aceptar los Michelin Pilot Sport Cup 2 que ya utilizan modelos como el Chiron Super Sport o el Mistral. El ahorro proviene de la propia cubierta: cuesta diez veces menos que el PAX y no necesita un utillaje de montaje exótico.
Las medidas se mantienen fieles al Veyron: 285/30ZR-20 delante y 355/25ZR-21 detrás. No hay modificación de anchura ni de perfil que altere la cinemática original. Lo importante es que el coche recupera una opción oficial de fábrica, sin piezas de dudosa procedencia y con el soporte de la marca detrás de cada cambio de neumáticos.
Qué cambia para el propietario y para el futuro del Veyron
La factura por sustitución se reduce en unos 33.000 euros por operación. Bugatti no ha publicado el precio de las nuevas llantas, pero incluso con una hipótesis extrema de 200.000 euros por el juego, el propietario recuperaría la inversión al séptimo cambio. Para un coche de este segmento, ese umbral deja de ser una barrera y se convierte en un argumento de uso real.
Al margen de las llantas, la casa francesa ha puesto en marcha un configurador específico para que los propietarios del Veyron renueven colores, rejillas, costuras interiores, tapizados, grabados dedicados e incluso el sistema de conectividad. El objetivo es que los garajes de colección dejen de ser vitrinas: la marca quiere que estos hiperdeportivos vuelvan a circular con soporte oficial y mantenimiento controlado.
La comparación entre generaciones lo deja claro: el Chiron Super Sport supera los 440 km/h y el Mistral comparte la misma familia de neumáticos Pilot Sport Cup 2 que ahora recibe el Veyron. No es una pérdida de rendimiento llevar una cubierta moderna, sino la corrección de una dependencia tecnológica que encarecía el coche sin aportar ventaja práctica al ritmo de uso real.
El movimiento encaja con una tendencia clara en la automoción de alta gama: en lugar de empujar al cliente hacia un modelo nuevo, se alarga la vida útil de los iconos. El Veyron compite ahora con el Chiron, el Mistral y otros hiperdeportivos modernos, pero conserva una posición única como pionero de la velocidad. Mantenerlo en circulación con neumáticos accesibles es también una forma de proteger su valor como clásico contemporáneo.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: el cambio de neumáticos del Bugatti Veyron pasa de 36.000 a 3.000 euros por operación, un ahorro de 33.000 euros.
- Lo que equipa: llantas de nuevo diseño con aspecto original que aceptan cubiertas Michelin Pilot Sport Cup 2, manteniendo las medidas 285/30ZR-20 delante y 355/25ZR-21 detrás.
- Así te afecta como conductor: el propietario recupera una opción oficial, reduce el coste de mantenimiento y puede usar el coche sin depender de talleres con maquinaria específica para los antiguos PAX.

