Correos quiere modernizarse y, en teoría, hacer la vida más fácil de los carteros que a diario tienen que recorrer varios kilómetros por los barrios para repartir cartas y paquetes. Ahora bien, su último ‘invento’ no ha sentado tan bien entre los trabajadores.
En un intento de modernizar sus medios, Correos ha comprado 150 patinetes eléctricos, pero los responsables sindicales —principalmente Comisiones Obreras— han frenado de golpe la propuesta al considerar que hay un riesgo muy alto. Lógicamente, la empresa pública española siempre ha buscado un equilibrio entre modernizarse y mantener la seguridad de sus trabajadores, y precisamente de ahí nace la idea de comprar 150 patinetes eléctricos.
Cree que son una buena solución para agilizar el reparto en algunos barrios, pero los representantes de los trabajadores consideran que ese no es argumento suficiente. Además, apuntan que la propuesta en ningún caso está respaldada por informes ni experiencias en otros países. ¿Y ahora qué va a pasar con los 150 patinetes que ha comprado Correos?
¿Por qué los sindicatos rechazan utilizar los patinetes eléctricos?

Para CCOO, el primer argumento en contra es que los patinetes eléctricos son Vehículos de Movilidad Personal (VMP), así que tienen prohibido circular por las aceras. Por tanto, un cartero con un carrito de reparto enganchado a un VMP tendría que circular junto a coches, autobuses y motos en calles con tráfico. Así que el sindicato opina que estarían expuestos innecesariamente a bastantes riesgos.
A esto se le suma otro dato que ha echado para atrás a CCOO y a los propios trabajadores de Correos. De acuerdo con las cifras oficiales, el año pasado se registraron en España 396 accidentes con VMP que causaron 240 heridos y 14 fallecidos. Además, los accidentes han aumentado un 23% en solo un año y más de un 400% desde el año 2020, por encima incluso de los siniestros de ciclomotores.
Además, CCOO recuerda que ningún operador postal público de otros países de Europa utiliza patinetes eléctricos para el reparto que antes se hacía a pie. No por falta de innovación, sino porque consideran que no son prácticos ni seguros para este tipo de tareas. En cambio, defienden que sí están presentes en otras empresas de reparto con condiciones laborales muy precarias, así que creen que es un motivo más para rechazar su uso.
Por último, también hacen referencia al diseño del dispositivo. No sería un patinete eléctrico al uso, sino un modelo especial con un carro de reparto. Según los sindicatos, esa versión del VMP sería todavía más inestable, porque añade peso y hace más difícil maniobrar y mantener el equilibrio. Además, los trabajadores que lo utilicen (si se llega a implantar en algún momento) no recibirían el complemento de peligrosidad que sí cobran los conductores de motocicletas o vehículos de cuatro ruedas.
Los 150 patinetes de Correos podrían quedarse sin estrenar

Correos ha planteado esta alternativa como un paso hacia un reparto mucho más ágil en zonas urbanas y peatonales, y por eso incorporarían un carro a los 150 patinetes eléctricos que ya han comprado. Ahora bien, no es la primera vez que intentan algo parecido. Ya hubo un proyecto similar durante el mandato de Juan Manuel Serrano, y en aquel momento se paralizó por la presión sindical.
La empresa cuenta actualmente con casi 14.000 vehículos entre motos y furgonetas, en gran parte ecológicos diseñados para circular por la calzada. Esa flota cumple con los estándares de protección para el reparto profesional. En cambio, desde un punto de vista técnico, los VMP con carro que pretenden poner en circulación no cumplen con los mínimos de los sindicatos.
De hecho, todas las organizaciones sindicales están en contra, aunque es CCOO quien ha dado un paso más al denunciar la situación. Además, ha avisado a Correos de que si finalmente entraran en vigor y se produjera un accidente grave, van a denunciar a sus responsables por la vía penal.


