MotoGP dispara el combustible sintético a 85 euros el litro y pone en jaque a los equipos

El salto desde los 15 euros actuales multiplica por cinco la factura de los equipos: dos motos consumen unos 678.000 euros de carburante al año. Liberty estudia asumir el gasto con un proveedor único para toda la categoría.

MotoGP estrena en 2027 un combustible 100% sintético a 85 euros el litro y los equipos avisan: la cifra no cuadra.

El paquete técnico que entra en vigor ese año no se limita al carburante. Motores de 850 cc, la llegada de Pirelli en sustitución de Michelin y un paquete aerodinámico revisado componen la reforma más profunda que recuerda la categoría en la última década, cuyas líneas maestras figuran en el sitio oficial del campeonato. Ninguna de esas tres patas genera tanta inquietud en el paddock como la cuarta.

La transición hacia el carburante no fósil ha sido progresiva. En 2024 las motos ya rodaban con un 40% de componentes sostenibles y en 2027 el porcentaje sube al 100%. El escollo no es técnico. Es de caja.

Publicidad

De 15 euros a 85: la cuenta que no cuadra en ningún presupuesto

Las primeras cifras empezaron a circular durante el Gran Premio de Austria de este año y situaban el litro en torno a los 85-86 euros, frente a los 10-15 euros que cuesta hoy. Un multiplicador de cinco a seis veces, según el contrato que cada estructura tenga firmado con su suministrador.

La factura no se mide en carreras, sino en litros acumulados. Cada piloto gasta alrededor de 54 litros durante un fin de semana de Gran Premio. Súmense los test oficiales y el total anual ronda los 3.940 litros por piloto, unos 339.000 euros por temporada. Con dos motos por box, la cifra se va a 678.000 euros.

El combustible no decide campeonatos, pero a 85 euros el litro decide qué equipos siguen teniendo box cuando arranque 2027.

El gasto oculto: banco de potencia, test privados y simulación

MotoGP 2027 reglamento

Los Grandes Premios son la parte visible de la ecuación. La cara oculta vive en las jornadas de desarrollo, las pruebas privadas, las sesiones de banco de potencia, y el trabajo de simulación repartido a lo largo de los doce meses. Algunas estimaciones que circulan entre las estructuras hablan de más de 40.000 litros anuales por equipo. A 85 euros el litro, 3,4 millones de euros.

A ese número hay que añadirle un detalle incómodo: es dinero que no compra rendimiento deportivo. Nadie paga una entrada por ver quemar carburante en un banco de pruebas. Y ningún patrocinador firma por ello.

De ahí que Liberty Media, propietaria del campeonato, busque una salida. Según las informaciones que circulan por el paddock, la organización estudia asumir directamente el coste del combustible en 2027 mediante un proveedor único para toda la categoría, una fórmula calcada de la que ya aplican Moto2 y Moto3 con Petronas.

Quién paga la fiesta: del modelo de proveedor único al precedente de la Fórmula 1

El precedente más cercano está en las categorías pequeñas. Moto2 y Moto3 funcionan desde hace años con un suministrador único de carburante y nadie discute el coste porque viene integrado en la estructura del campeonato. La Fórmula 1 dio el salto al combustible 100% sostenible en 2026 sin que ninguna escudería haya puesto el grito en el cielo. La diferencia es el tamaño del sujeto: un equipo satélite de MotoGP maneja un presupuesto varias veces inferior al de la estructura más modesta de la parrilla de F1, y ahí un sobrecoste de 3,4 millones no se absorbe, se recorta de otro sitio.

Publicidad

Ahí está la trampa del modelo. Las marcas oficiales mantienen acuerdos estratégicos con grandes petroleras y compañías energéticas que exceden el patrocinio puro: formulaciones específicas, desarrollo conjunto de lubricantes, presencia de marca en la moto. Si Liberty asume el carburante, el campeonato gana control de costes y cada fabricante pierde algo de soberanía técnica. No es un matiz menor en una parrilla donde Ducati, KTM, Aprilia, Honda y Yamaha compiten, además, por vender motos de calle.

El riesgo real, en mi opinión, no es el precio. Es que el precio acabe condicionando el reglamento técnico. Un carburante de proveedor único obliga a homogeneizar especificaciones y limita el margen de las fábricas para buscar ventajas en la cámara de combustión, en la relación de compresión o en la gestión electrónica. Justo lo contrario de lo que ha diferenciado a MotoGP de la Fórmula 1 durante la última década.

Publicidad

Queda menos de un año para saberlo. La primera temporada con motores de 850 cc y carburante 100% sintético arranca en 2027, y la decisión sobre el suministro único debería cerrarse antes de que termine este ejercicio. Si Liberty no la cierra, la factura se reparte entre los equipos. Y algunos no podrán pagarla.

Análisis de Impacto Motor16

  • Dato de mercado: el carburante pasa de 10-15 euros el litro a 85-86, y una estructura de dos motos afronta 678.000 euros por temporada solo en Grandes Premios, 3,4 millones si se suman test privados y desarrollo.
  • El rumor: en el paddock se da por hecho que Liberty estudia asumir el coste con un proveedor único para toda la categoría, del mismo modo que ya ocurre en Moto2 y Moto3 con Petronas.
  • Veredicto: el suministro único es la única vía realista para que el 100% sintético no rompa la parrilla, pero se paga con menos libertad técnica para las fábricas. Motor16 entiende que la decisión llegará tarde y con los equipos privados negociando recortes.