Unos círculos blancos pintados junto a la línea central están cambiando la forma en que los motoristas afrontan las curvas en algunas carreteras españolas. No son una señal nueva ni implican multas: son una guía visual pensada para reducir la siniestralidad de uno de los colectivos más vulnerables.
La Dirección General de Tráfico (DGT) y el Servei Català de Trànsit (SCT) llevan tiempo estudiando cómo reducir los accidentes de moto en carretera, especialmente en curvas. La estrategia, conocida como guiado en la trazada, utiliza marcas viales en el pavimento para influir en la posición de la moto. La lógica es directa: si el conductor se aleja del eje central al tomar la curva, reduce la probabilidad de invadir el carril contrario.
Qué significan los círculos blancos y para qué sirven
Los círculos blancos que están apareciendo cerca de la línea central, especialmente antes y durante curvas, no obligan a detenerse ni crean un carril para motos. Su función es de referencia visual: el motorista debe evitar pisarlos y utilizarlos como guía para mantener su trayectoria alejada del centro de la calzada. Al dejar los círculos hacia el interior de la curva, la moto traza una línea algo más abierta y gana distancia respecto al tráfico que viene de frente.
Conviene aclarar un matiz: aunque la DGT ha incluido esta solución en sus estrategias de seguridad vial, los círculos que se han probado en España corresponden principalmente al Servei Català de Trànsit. No se trata de una implantación generalizada por parte de la DGT en toda la red estatal, sino de experiencias piloto en tramos concretos.
Cómo debes circular si te los encuentras
Para un motorista, la recomendación es clara: al ver los círculos blancos en una curva, intenta no pisarlos y úsalos para abrir la trazada. De este modo, te mantienes más alejado del carril contrario y reduces el riesgo de una salida de vía o de una colisión frontal. Para el resto de conductores —turismos, furgonetas, camiones— no cambia nada: las marcas no alteran las normas de circulación ni conllevan sanción alguna.

No hay multa por pasarlos por encima, ni se pierden puntos. Son una ayuda visual pura. Pero si conduces una moto y los ignoras, pierdes la oportunidad de corregir una trazada que, en una curva cerrada, puede acercarte peligrosamente al tráfico contrario.
No multan ni quitan puntos: los círculos blancos son una ayuda visual para que no te acerques de más al carril contrario.
Por qué la siniestralidad de las motos empuja a probar estas marcas
En 2025 fallecieron 304 usuarios de motocicletas en vías interurbanas, cinco más que en 2024 y la cifra más elevada de la última década, según el balance de la DGT. De ellos, 232 murieron en carreteras convencionales, frente a 72 en autopistas y autovías. Esas carreteras secundarias son, precisamente, donde una curva mal trazada puede terminar en una invasión del carril contrario con consecuencias fatales.
El Servei Català de Trànsit ya realizó una primera prueba en 2019 en la carretera BV-2115, en el entorno del pantano de Foix. En 2025 amplió las pruebas a dos tramos más: la N-260, en la Collada de Toses (red estatal), y la B-124, entre Sant Llorenç Savall y Calders (red autonómica). En ambos casos, los círculos se sitúan en zonas de curva para comprobar si ayudan a los motoristas a mantener una trayectoria correcta.
El precedente más citado viene de Austria, donde el organismo KFV lleva desde 2016 experimentando con elipses blancas similares. Un estudio en 19 curvas de riesgo en la región del Tirol registró entre julio de 2019 y finales de 2021 solo cuatro accidentes de moto con daños personales, lo que supuso una reducción estimada del 80% en esos puntos. El dato, no obstante, debe leerse con cautela por el tamaño de la muestra.
Otros países han probado sistemas parecidos. En Luxemburgo, las marcas se instalaron en 52 curvas y el porcentaje de motoristas que circulaban por la zona considerada segura pasó del 10% al 58%. En Escocia se han utilizado otras marcas horizontales para reducir la velocidad y mejorar la posición de las motos en curvas conflictivas.
La eficacia de estas marcas no es automática. Depende de que el motorista entienda su significado y adapte su conducción. Por eso, el guiado en la trazada se combina a menudo con campañas de concienciación. En los tramos donde ya están pintados, el objetivo es acostumbrar al conductor de moto a buscar referencias visuales que le ayuden a negociar curvas sin invadir el sentido contrario.
Por ahora, los círculos no constituyen una señal de tráfico de aplicación general en España ni cambian las reglas que deben seguir los conductores. La DGT también estudia otras marcas longitudinales y perpendiculares para mejorar la percepción de la velocidad y la distancia. Si ves estas marcas en una carretera, no te sorprendas: es una prueba de seguridad vial, no un error de pintura.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: principalmente a motoristas que circulan por carreteras convencionales con curvas, aunque las marcas no excluyen a otros vehículos.
- Cifras a tener en cuenta: 304 motoristas fallecidos en vías interurbanas en 2025; reducción del 80% de accidentes en las curvas austriacas estudiadas; 0 euros de multa porque no es infracción.
- Consejo para evitarlo: si conduces una moto, al ver los círculos evita pisarlos y abre la trazada. Así reduces el riesgo de invadir el carril contrario.

