Ourense activa este mes las multas de su ZBE: 200 euros para los coches sin etiqueta que entren al centro de la ciudad.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: la Zona de Bajas Emisiones de Ourense sale de la fase de pruebas y empieza a sancionar de forma automática.
- Cómo te afecta: si tu coche no tiene etiqueta ambiental, las cámaras leerán tu matrícula y la sanción llegará a tu domicilio.
- Puntos clave y plazos: 200 euros de multa (100 con pronto pago), arranque del sistema este mes de octubre de 2026 y una segunda fase prevista para 2029.
Qué cambia en la ZBE de Ourense
La hora de la verdad ha llegado para los conductores de la ciudad. Tras meses de retrasos y trámites largos, los operarios han terminado de ajustar las cámaras que leen las matrículas y han destapado las señales definitivas en accesos clave como Progreso, Emilia Pardo Bazán y Ramón Cabanillas, según la información publicada por La Región.
El mensaje de esas señales es sencillo: solo pasan los vehículos autorizados o los que tienen etiqueta ambiental. El Concello da por cerrada la fase de pruebas y prevé arrancar el sistema automático de sanciones en los próximos días.
Las cámaras leen la matrícula, así que no hace falta llevar la pegatina en el cristal. Ojo: colarse sin autorización se considera infracción grave y supone 200 euros de multa, 100 si se abona con pronto pago.
En Ourense ya no vale el despiste: las cámaras identifican el coche por la matrícula y la sanción se tramita de forma automática.
El impacto es amplio. Uno de cada tres coches matriculados en la provincia es tan antiguo que no tiene derecho a pegatina, de modo que tendrá el paso cortado salvo que entre en alguno de los supuestos con permiso.
La cifra da la medida del asunto: hablamos de miles de vehículos que hasta ahora podían cruzar el centro sin restricción y que, a partir de este mes, tendrán que buscar alternativas o pedir una autorización.
Quién puede entrar y quién se queda fuera
El área restringida abarca el corazón de la ciudad y está delimitada por la avenida de la Habana, Emilia Pardo Bazán, Peña Trevinca, rúa Coruña, Progreso y Concepción Arenal. Por esas calles exteriores se circula con normalidad; cruzar hacia el interior ya está vigilado.

Para no perderse, esta es la guía rápida de la normativa:
- Pasan sin hacer nada: coches con pegatina B, C, ECO o 0 emisiones. Las cámaras leen la matrícula, de modo que no es necesario llevar la etiqueta en el cristal.
- No pueden entrar como norma general: los coches sin etiqueta, en la práctica gasolina matriculados antes del año 2000 y diésel anteriores a 2006.
- Entran sin pedir autorización aunque no tengan etiqueta: residentes empadronados en la ZBE, propietarios de plazas de garaje, taxis, vehículos de emergencias y de movilidad reducida.
- Acceso a parkings: un coche sin etiqueta puede entrar si se dirige directamente a un estacionamiento, con un límite de 15 minutos para llegar.
- Deben pedir permiso si no tienen etiqueta: quien va a recoger a los niños al colegio, quien trabaja en el centro, quien usa un garaje de alquiler o quien se aloja en un hotel. Ante una urgencia hay cinco días de margen para justificarla.
- Reparto: acceso libre por la mañana, de 7:30 a 11:00, y por la tarde, de 15:00 a 17:00.
Conviene no confundir la ZBE con las calles puramente peatonales, como Concordia, parte de Bedoya y Valle Inclán o el Casco Vello. Tener un coche con etiqueta permite moverse por la ZBE, pero no da vía libre para meterlo en una calle peatonal. Ahí la prohibición es total, con o sin distintivo, y el paso queda reservado a residentes o vehículos autorizados.
Qué queda por llegar en Ourense
Esta es solo la primera fase. El Concello ha dejado para una segunda etapa, prevista para 2029, las calles Xoán XXIII, el Parque de San Lázaro y Curros Enríquez. Hasta entonces, la vigilancia se concentra en el perímetro ya señalizado.
Ourense se suma así a la lista de ciudades españolas que han convertido sus zonas de bajas emisiones en un sistema con control automático. La figura de la Zona de Bajas Emisiones es obligatoria para los municipios de más de 50.000 habitantes desde la ley estatal de cambio climático, y cada ayuntamiento decide después cómo la aplica, con qué perímetro y con qué excepciones.
Eso explica que las normas cambien de una ciudad a otra y que lo que vale en Ourense no sirva en Vigo o en Madrid. El usuario debe fijarse en tres cosas: el perímetro exacto, las excepciones que le afectan y si su coche tiene o no etiqueta. En la práctica, poco más hay que hacer.
El calendario inmediato es claro. El sistema automático de sanciones arranca en los próximos días, dentro de este mes de octubre. A partir de ahí, la única forma de circular sin sobresaltos por el centro es llevar etiqueta ambiental o contar con una autorización en regla.

