Durante años, el uso del cinturón de seguridad ha tenido excepciones para determinados profesionales. Taxistas, repartidores e incluso profesores de autoescuela podían, en determinados entornos urbanos, circular sin abrocharse este sistema de seguridad. Pero en 2026, eso cambia por completo. La DGT elimina esta exención y obliga a todos los colectivos a llevar siempre el cinturón.
La medida, que entró en vigor el 2 de enero, supone uno de los cambios más relevantes del nuevo paquete normativo. No solo porque afecta a miles de conductores profesionales, sino porque refuerza el mensaje de que el cinturón no es negociable. Para la DGT no existen razones operativas suficientes para justificar una excepción que incrementa el riesgo en caso de colisión urbana.
3Multas, puntos y mayor vigilancia desde 2026
La nueva obligación llega acompañada de sanciones que no son menores. No llevar el cinturón cuando sea obligatorio supondrá una multa de 200 € y la pérdida de 4 puntos del carné. Una penalización especialmente delicada para conductores profesionales, cuya actividad depende directamente de conservar su permiso.
Además, se prevé un refuerzo en la vigilancia. La DGT intensificará los controles, tanto mediante agentes como con sistemas automatizados. Igual que ya ocurrió con el móvil al volante, el objetivo no es solo sancionar, sino cambiar hábitos. Para muchos profesionales, acostumbrados a no usar el cinturón en ciudad, 2026 obligará a una adaptación inmediata.


