Durante años, el uso del cinturón de seguridad ha tenido excepciones para determinados profesionales. Taxistas, repartidores e incluso profesores de autoescuela podían, en determinados entornos urbanos, circular sin abrocharse este sistema de seguridad. Pero en 2026, eso cambia por completo. La DGT elimina esta exención y obliga a todos los colectivos a llevar siempre el cinturón.
La medida, que entró en vigor el 2 de enero, supone uno de los cambios más relevantes del nuevo paquete normativo. No solo porque afecta a miles de conductores profesionales, sino porque refuerza el mensaje de que el cinturón no es negociable. Para la DGT no existen razones operativas suficientes para justificar una excepción que incrementa el riesgo en caso de colisión urbana.
4Una medida que encaja en el nuevo paquete de normas DGT
La eliminación de la exención del cinturón no llega sola. Forma parte de un paquete más amplio de seis cambios clave impulsados por la DGT para 2026. Entre ellos están la obligación de luces diurnas en patinetes, el uso de chalecos de alta visibilidad para riders, nuevas exigencias de equipamiento para motoristas y una regla específica para adelantar vehículos averiados.
El enfoque es claro: aumentar la protección en todos los frentes de la movilidad. No se trata solo de endurecer normas, sino de corregir hábitos que se consideran desfasados. El cinturón pasa a formar parte de una estrategia integral de seguridad vial, lo que encaja con el endurecimiento que ya se vio en 2024 y 2025, cuando la DGT elevó la importancia del cinturón dentro del sistema sancionador.


