Un parte con culpa puede encarecer la renovación del seguro de coche hasta un 30% y hacer retroceder tramos del bonus malus. Es el historial que premia con descuento los años sin siniestros y penaliza los que los tienen, y se recalcula en cada renovación.
La diferencia se mide en euros. Sobre una prima anual de 420 euros, un recargo del 30% añade 126 euros al recibo, y esa subida no se queda en un solo año: se mantiene hasta que el conductor vuelve a subir peldaños.
Cómo funciona el bonus malus y qué parte sube la prima
El mecanismo es una escala de tramos. Cada ejercicio cerrado sin dar parte suma un peldaño de descuento; cada siniestro con responsabilidad devuelve al conductor a un tramo inferior y añade un recargo que pesa en las siguientes renovaciones. El sistema se aplica igual en un seguro a terceros que en un todo riesgo con franquicia —la parte del siniestro que asume el conductor—: lo que cambia es la prima de partida sobre la que se calcula el porcentaje.
Hay un matiz que decide la factura: declarar un siniestro no es lo mismo que ser responsable. El bonus malus penaliza los partes en los que la aseguradora asume el coste, no los avisos sin reclamación. Un golpe sin culpa acreditada, con contrario identificado o con atestado, no debería mover la escala, aunque conviene confirmarlo por escrito antes de cerrar la renovación.
Los daños propios son los que más mueven el historial: lunas, robo, incendio o un golpe en el aparcamiento cubierto por la póliza. En esos casos, la prima de la renovación siguiente se calcula con el tramo ya rebajado.
Un golpe de 200 euros pagado de tu bolsillo puede compensar y evitar un parte que te haga perder el tramo de descuento.
A partir de ahí, la cuenta es sencilla. Si la reparación ronda los 200 euros y el parte puede costar entre 84 y 126 euros más cada año durante varios ejercicios, conviene echar números antes de llamar. Si el daño supera los 600 euros, la balanza se inclina al contrario.
La carta de bonificaciones: qué documento pedir y para qué sirve
La carta de bonificaciones es el certificado que acredita la antigüedad sin siniestros y el tramo alcanzado. Es gratuita, se solicita a la aseguradora actual y resulta clave al cambiar de compañía: sin ese documento, la nueva entidad puede no reconocer el descuento acumulado y arrancar la tarificación desde cero.
Conviene revisarla antes de firmar. Debe recoger los años de historial con la compañía, los siniestros declarados y el porcentaje de bonificación aplicado. Según los criterios comerciales más habituales del sector, las aseguradoras reconocen hasta los últimos cinco años de historial, así que un parte antiguo puede dejar de pesar en la tarificación.
El documento se puede pedir en cualquier momento del contrato, no solo al vencer. Si estás comparando precios, tenlo a mano: las ofertas se calculan así con tu tramo real y no con una estimación que luego descuadra el recibo.
Cómo recuperar la bonificación y qué revisar antes de renovar
Recuperar tramos es cuestión de tiempo y de disciplina con los partes. Cada año sin siniestros con responsabilidad devuelve un peldaño, y en los casos de recargo alto volver al mejor nivel puede llevar varios ejercicios. En ese periodo, la recomendación práctica pasa por asumir reparaciones pequeñas, revisar la póliza cada doce meses y comparar ofertas con la carta de bonificaciones en la mano.
El contexto del sector acompaña esa revisión. Las aseguradoras ajustan la tarificación cada año y el bonus malus es uno de los pocos factores que el conductor controla.
Antes de firmar la renovación, conviene comprobar la fecha de efecto, el importe del recibo y el tramo reconocido. Si algo no cuadra, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones recoge el cauce de consulta y reclamación del supervisor. Y para ahorrar sin tocar coberturas, los comparadores de seguros de coche permiten contrastar primas con el mismo tramo de bonificación. La próxima cita con el historial llega en la renovación anual, cuando la compañía comunique la prima y el tramo aplicado.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: una póliza de coche que ajusta la prima al historial de siniestros, con descuento por cada año limpio y recargo cuando se declara un parte con responsabilidad.
- A quién va dirigido: conductores que renuevan cada año y quieren controlar cuánto pagan, sobre todo con coche de uso diario y varios años de carné acumulados.
- Cuánto cuesta: el recargo por un parte con culpa se mueve entre el 20% y el 30% de la prima; sobre una póliza de 420 euros anuales, entre 84 y 126 euros más al año.

