El gigante automovilístico chino BYD lleva tiempo demostrando que no solo quiere competir en todos los segmentos relacionados con el vehículo eléctrico, sino también explorar nuevos caminos donde otros fabricantes nunca se han atrevido. Su último movimiento apunta directo a Japón y se convierte en la prueba más clara con el lanzamiento oficial del BYD Racco, el primer kei car producido por un fabricante extranjero en un mercado históricamente reservado para marcas locales. Algo que suena ambicioso como poco.
La jugada del gigante chino es audaz, estratégica y, sobre todo, muy calculada. Porque este BYD Racco no llega a Japón como un mero experimento, sino como un producto maduro, con precio competitivo, autonomía líder en su categoría y un equipamiento que deja claro que BYD quiere jugar en serio.
El BYD Racco es más barato que sus rivales directos… pero hay sorpresas
El BYD Racco se presentó inicialmente en diciembre de 2025 como un prototipo prácticamente listo para llegar a la producción. Desde entonces, la expectación no ha dejado de crecer entorno a este diminuto vehículo. Ahora, con la gama completa anunciada y las especificaciones confirmadas, el BYD Racco entra oficialmente en escena con un precio de partida de 2.145.000 yenes (11.455 euros).
Esta tarifa lo sitúa por debajo de los renovados Nissan Sakura EV y Mitsubishi eK X EV, que tienen precios de 2.448.600 y 2.446.400 yenes respectivamente (13.075 y 13.065 euros). Sobre el papel, el fabricante de automóviles chino ofrece la opción más asequible dentro del segmento kei car eléctrico, pero la realidad del mercado japonés es mucho más compleja de lo que nos podemos imaginar.
Las ayudas de Japón a los productos locales ponen contra las cuerdas a este kei car eléctrico

El sistema de ayudas ofrecidas por el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI) favorece claramente a los fabricantes locales. Las ayudas se calculan mediante un sistema de puntuación que valora la producción nacional, el origen de las baterías, la inversión en infraestructura de carga y la capacidad de asistencia en caso de desastre. Bajo estas reglas, los kei cars eléctricos japoneses pueden acceder a la ayuda máxima de 580.000 yenes (3.100 euros), mientras que los modelos importados, como es el caso de este BYD Racco, solo pueden optar a la ayuda básica de 150.000 yenes (800 euros). Esto crea una diferencia notable en el coste final para el comprador.
Aun así, el BYD Racco consigue mantenerse competitivo. En Tokio, donde los ayudas municipales se suman a las nacionales, el precio final puede bajar hasta 1.545.000 yenes (8.250 euros). Es más alto que el coste final de sus rivales locales (el Nissan se queda en 1.298.600 yenes o 6.935 euros, mientras que el Mitsubishi parte de 1.296.400 yenes o 6.925 euros), pero BYD compensa esa diferencia con un enfoque muy claro: ofrecer más autonomía, más tecnología y más equipamiento de serie que cualquier otro kei car eléctrico del mercado.
El BYD Racco llega con versiones de 210 y 320 kilómetros de autonomía media

La gama arranca con el BYD Racco 200, que está equipado con una batería con 22,40 kWh de capacidad que permite recorrer 210 kilómetros con una carga bajo el ciclo de homologación WLTC. Es una cifra que ya supera a sus competidores directos. Pero por encima nos encontramos con los BYD Racco 300 Plus y Racco 300 Premium elevan la apuesta con una batería de 35,84 kWh de capacidad y una autonomía media de 320 kilómetros, posicionándose como las opciones más capaces del segmento.
Por si todo esto no fuera suficiente, todas las versiones admiten una potencia de carga de 6 kW en corriente alterna, mientras que en corriente continua los BYD Racco 200 se conforman con 36 kW. Potencia que los equipados con la batería más capaz elevan hasta los 50 kW. Ahora bien, todos ellos cuentan con funciones V2H y V2L, lo que convierte a este kei car eléctrico en una herramienta útil tanto para el día a día como para situaciones de emergencia.
Creado conforme a las exigencias del segmento kei car en Japón

Independientemente de la versión elegida, todos los BYD Racco utilizan una máquina eléctrica en el eje delantero que entrega 47 kW de potencia (64 CV) y 160 Nm de par motor. Cifra la primera de ellas, máximo permitido para ser considerado kei car en Japón. No son números que corten la respiración, pero ten en cuenta que hablamos de un vehículo que apenas pesa 1.160 kilos. 60 más en el caso de la versión con la batería más capaz.
Otro de los puntos fuertes de este nuevo BYD Racco es que el fabricante de automóviles chino asegura que el 90 % de los componentes del vehículo, incluidas las baterías y los motores, se fabrican internamente, reforzando la idea de que este kei car eléctrico no es un producto improvisado, ni mucho menos, sino una pieza más dentro de la estrategia global de la marca. Y quien sabe si algún día saldrá de las fronteras de Japón.
Una adaptación de la plataforma 3.0 da vida a este BYD Racco

La base técnica del BYD Racco es una adaptación de la plataforma electrónica 3.0 de BYD, que integra la batería estructural CTB LFP Blade y el módulo X‑PACK, encargado de agrupar la batería de tracción, la electrónica de climatización y los sistemas de control en un único conjunto. Esta arquitectura mejora la absorción de energía en caso de colisión y optimiza el espacio interior. A ello se suma una suspensión diseñada específicamente para las carreteras japonesas y frenos de disco en las cuatro ruedas, algo poco habitual en este tipo de vehículos. Estos ocultos tras unas llantas de 15 pulgadas y calzadas con neumáticos 165/65 R15.
En cuanto al diseño, el BYD Racco adopta la clásica silueta cuadrada de los kei cars, pensada para maximizar el espacio interior dentro de las estrictas dimensiones del segmento. Porque hablamos de un modelo con solo 3.395 milímetros de largo, 1.475 milímetros de ancho y 1.800 milímetros de alto, que además se sustenta sobre una plataforma con 2.520 milímetros de distancia entre ejes. Sus grupos ópticos Full LED, las puertas corredizas y una altura ligeramente superior lo distinguen de sus rivales.
Tres versiones que presumen de equipamiento de serie desde la de acceso

El interior también marca diferencias y presume de equipamiento, porque incluso la versión básica incluye un cuadro digital de 8 pulgadas y una pantalla de infoentretenimiento de 10,1 pulgadas, mientras que las variantes superiores montan una de 12,3 pulgadas. Sin embargo, todos ellos admiten actualizaciones OTA, equipan seis airbags, todo tipo de ayudas a la conducción…
Aunque para rizar el rizo, el BYD Racco 300 Premium, que tiene un precio de 2.497.000 yenes (13.335 euros), ligeramente superior a 2.398.000 yenes (12.805 euros) que cuesta un Plus, añade a su dotación de serie detalles que rara vez se ven en este segmento. Y es que incorpora soportes para paraguas, detección de presencia infantil, puertas corredizas de tipo manos libres con guía de luz proyectada, tapicería en cuero sintético, sistema de visión 360 grados y un portavasos calefactado. El espacio interior es líder en su clase y el maletero, con 280 litros, puede ampliarse hasta 1.372 litros al abatir los asientos traseros.
El BYD Racco ya está disponible en los 70 concesionarios que el fabricante chino tiene en Japón, con una garantía para la batería de hasta 10 años y planes de financiación desde 19.300 yenes al mes (103 euros). Sus competidores en Japón no solo incluye a los kei cars eléctricos, sino también a sus alternativas con mecánicas de combustión. La gran incógnita es si el mercado japonés, tan fiel a sus marcas, estará dispuesto a abrir la puerta a un kei car extranjero que llega con argumentos muy sólidos.
Cinco claves del BYD Racco
- Autonomía líder con hasta 320 km WLTC.
- Tecnología estructural CTB para mayor seguridad y eficiencia.
- Equipamiento superior incluso en versiones básicas.
- Precio competitivo pese a las ayudas limitadas.
- Diseño práctico con puertas corredizas y gran capacidad interior.
Fotos: BYD



























