Cummins, a través de su división Accelera, producirá en España una nueva familia de baterías LFP para camiones y autobuses eléctricos. El dato que mejor define la plataforma Advanced LFP es la modularidad: un paquete de apenas 14 centímetros de altura almacena 51 kWh y permite esconderse bajo el piso de un autobús urbano.
La química elegida es litio-ferrofosfato, también llamada LFP, una solución basada en fosfato de hierro y litio que prima durabilidad, coste y estabilidad térmica frente a la densidad energética máxima de otras celdas. Según los datos difundidos por Accelera, la plataforma declara más de 4.000 ciclos en algunas configuraciones y un rango de funcionamiento de -35 a 50 °C.
La familia se compone de cinco formatos denominados 1T, 2T, 3T, 4T y 5T, que apilan las celdas en altura según el espacio disponible. La versión 1T mide alrededor de 2 metros de largo, 62 centímetros de ancho y solo 14 centímetros de alto, con 325 kg de peso y 51 kWh de capacidad. El 3T escala hasta 102 kWh, 655 kg y 300 kW de potencia máxima de descarga.
Una batería casi plana para camiones y autobuses
La ventaja operativa de una celda casi plana es directa: en un autobús urbano de piso bajo, los paquetes 1T y 2T pueden instalarse en zonas de muy poca altura disponible. Los formatos de tres, cuatro y cinco niveles se reservan para camiones pesados y vehículos con más espacio. Accelera permite conectar hasta diez sistemas en paralelo, lo que abre configuraciones superiores al megavatio-hora cuando se combinan varios paquetes 3T.
La elección del LFP responde a la lógica del transporte pesado. La densidad energética del litio-ferrofosfato es menor que la de las químicas NMC, pero el coste por kWh es más contenido y la estabilidad térmica reduce las exigencias de refrigeración en paquetes grandes. Para flotas que acumulan ciclos de carga diarios, la vida útil de 4.000 ciclos es un argumento económico relevante.
La protección de los paquetes también habla de uso industrial. El formato 3T cuenta con certificaciones IP6K9K e IP67, diseñadas para resistir polvo, agua a presión y limpieza intensiva. La refrigeración por agua y etilenglicol en mezcla 50:50 mantiene la temperatura bajo control durante recargas de 250 kW y descargas continuas cercanas a 196 kW.
La modularidad de la plataforma LFP no es una cuestión de diseño: permite integrar la misma celda en un autobús urbano o en un camión pesado sin rediseñar el paquete.
Ficha técnica esencial
- Capacidad de batería: 51 kWh en el formato 1T y 102 kWh nominales en el 3T, con química LFP.
- Autonomía: no publicada para un vehículo concreto; la energía disponible depende del consumo de cada autobús o camión.
- Carga DC máxima: 250 kW y ventana del 10 al 80% en 25 minutos en el paquete 3T.
- Arquitectura eléctrica: 586-840 V de funcionamiento (714 V nominales), compatible con carga rápida de flotas.
- Precio o fecha de llegada: sin confirmar; Cummins no ha revelado inversión, capacidad ni calendario de producción.
Comparativa técnica
| Aspecto | Formato 1T | Formato 3T |
|---|---|---|
| Altura | 14 cm | 41,7 cm |
| Energía nominal | 51 kWh | 102 kWh |
| Peso en seco | 325 kg | 655 kg |
La comparativa entre el 1T y el 3T resume la filosofía de la plataforma: mismo paquete, distinto número de pisos. Al duplicar la energía se duplica también el peso y se triplica la altura, pero se mantiene la lógica de instalación bajo piso.
La ingeniería de los cinco formatos

Detrás de los números hay decisiones de ingeniería. La tensión nominal de 714 V sitúa al paquete en una zona intermedia entre las arquitecturas de 400 V y 800 V, lo que permite picos de descarga de 300 kW con menor intensidad de corriente y pérdidas térmicas más controladas. La potencia continua de descarga del 3T se queda en 196 kW al 50% de estado de carga, un valor más realista para el uso prolongado en autopista.
La recarga del 10 al 80% en 25 minutos es un dato clave para flotas que no pueden permitirse paradas largas. Con 102 kWh nominales por paquete, una ventana de carga recupera en torno a 71 kWh antes de la fase lenta final. La profundidad de descarga del 95% permite además aprovechar casi toda la energía almacenada antes de recargar.
La familia de formatos resuelve un problema clásico del vehículo industrial: no existe un único hueco para la batería. Un autobús de piso bajo necesita paquetes casi planos; un camión de larga distancia puede asumir más altura. La solución de Accelera es apilar celdas en uno, dos, tres, cuatro o cinco niveles, con la misma base química y de gestión térmica.
Lo que la fábrica española cambia en el transporte pesado
La decisión amplía el mapa industrial español de baterías. Hasta ahora la mayor parte del foco estaba en plantas para turismos. La electrificación del transporte pesado necesita una cadena propia para camiones, autobuses, vehículos de reparto y maquinaria especializada, con empleo y negocio asociados.
Cummins, fundada en 1919 y vinculada históricamente al motor diésel, utiliza Accelera para entrar en baterías, motores eléctricos y sistemas de propulsión cero emisiones, incluidas las pilas de combustible. España tendrá un papel dentro de esa transformación. La compañía no ha confirmado ubicación, inversión, empleos, capacidad ni fecha de arranque. Una posibilidad señalada por la industria, sin confirmación oficial, es el uso de las instalaciones de Guadalajara, donde Cummins fabrica electrolizadores PEM.
El siguiente hito real será conocer la localización y el calendario de producción. Hasta entonces, las especificaciones técnicas de la plataforma Advanced LFP confirman que las baterías para transporte pesado no serán simples versiones agrandadas de las de turismo.

