La factura por los robos de Hyundai y Kia en Estados Unidos no se cierra. Unas 200 aseguradoras reclaman más de 1.000 millones de dólares a los dos fabricantes coreanos por las pérdidas derivadas de vehículos robados o dañados durante intentos de robo.
La vía judicial estaba bloqueada desde que un juez federal desestimó la demanda en 2025, pero el Noveno Circuito de Apelaciones acaba de revocar esa decisión. El caso vuelve a la mesa del juzgado de distrito de California.
Según el fallo, los fabricantes coreanos no pueden escudarse en su condición de empresas extranjeras cuando colocaron los coches en barcos con rumbo a los puertos californianos. El tribunal entiende que ese gesto comercial basta para aceptar la jurisdicción.
Qué acaba de decidir la justicia estadounidense
El juez James V. Selna había desestimado la demanda de las aseguradoras al considerar que su tribunal no tenía competencia sobre unos fabricantes extranjeros. La sala de apelaciones ha corregido ese criterio con un argumento simple: si envías los vehículos al estado, te expones a sus tribunales.
‘By placing the vehicles on ships bound for California ports, the Korean entities purposefully availed themselves of the forum’, escribió el juez del circuito Eric D. Miller en la resolución. Traducido: los coreanos eligieron California como destino, así que asumen sus reglas.
La reapertura no implica que Hyundai y Kia tengan que pagar ya los 1.000 millones de dólares. Solo permite que el litigio avance y que las aseguradoras presenten sus reclamaciones ante el juez Selna.
Ningún tribunal ha condenado a Hyundai ni a Kia a pagar todavía, pero la puerta para exigirles la factura ya está abierta.
Por qué estos coches eran tan fáciles de robar

El origen del problema tiene nombre propio: los Kia Boyz, un grupo de jóvenes que empezó a publicar en redes sociales lo sencillo que era arrancar ciertos modelos sin llave. La falta de inmovilizador de motor en unidades destinadas a Estados Unidos convirtió a esos coches en presa fácil.
Las aseguradoras sostienen que Hyundai y Kia dejaron de instalar inmovilizadores deliberadamente en los vehículos que llegaban a América pese a que en otros mercados sí los llevaban. La oleada de robos que siguió disparó los siniestros y las demandas en todo el país.
Ambos fabricantes lanzaron después una actualización de software antirrobo, pero el problema de fondo sigue vivo. Un estudio de la UCLA publicado en 2025 apunta a que el pico de robos de Hyundai y Kia en Los Ángeles no se disipará al menos hasta 2042.
Lo que viene ahora: ni condena ni punto final
El caso regresa al juzgado de distrito, donde las aseguradoras tendrán que probar que las pérdidas derivan de una decisión consciente de los fabricantes. La defensa de Hyundai y Kia previsiblemente insistirá en que el fallo solo resuelve la cuestión de competencia, no el fondo del asunto.
Para el conductor español, el episodio deja una lección práctica: un coche sin inmovilizador es un regalo para el ladrón, y la factura la acaban pagando también las aseguradoras. Consulta siempre si el modelo que compras incluye inmovilizador de motor y, si es un seminuevo importado, verifica el historial de robos del mercado de origen.
Información útil para el conductor
- Base legal: Decisión del Noveno Circuito de Apelaciones de EE.UU. sobre competencia judicial, no una condena.
- Cuantía reclamada: Más de 1.000 millones de dólares por parte de unas 200 aseguradoras.
- Modelos afectados: Los Hyundai y Kia que en el pasado se vendieron en Estados Unidos sin inmovilizador de motor.
- Consejo de Motor16.com: Comprueba si el coche que vas a adquirir incluye inmovilizador como equipamiento básico.
- Curiosidad: El estudio de UCLA sugiere que los robos en Los Ángeles seguirán por encima de lo normal al menos hasta 2042.

