El uso de la bicicleta ha crecido de forma notable en España en los últimos años. Cada vez más ciudadanos apuestan por este medio de transporte para desplazamientos diarios, ocio o deporte. Los ciclistas se han convertido en pieza clave dentro del ecosistema de la movilidad sostenible, impulsados tanto por la concienciación medioambiental como por las políticas que promueven alternativas al coche.
Sin embargo, no todas las novedades normativas se reciben con entusiasmo. La reciente publicación de un nuevo artículo en el BOE ha encendido el debate y generado malestar entre muchos ciclistas. La posibilidad de que desaparezcan los arcenes en determinadas carreteras plantea dudas sobre su seguridad y limita, en la práctica, su capacidad para circular por ciertas vías.
3La apuesta por los carriles bici y la movilidad sostenible
Desde el punto de vista de la administración, esta medida responde a una estrategia más amplia. La promoción de la movilidad sostenible es uno de los pilares de las políticas actuales, y el impulso de infraestructuras específicas para ciclistas forma parte de ese objetivo.
La idea es crear itinerarios seguros y conectados que permitan a los ciclistas desplazarse sin necesidad de compartir espacio con vehículos a motor; algo que debería mejorar la seguridad y fomentar el uso de la bicicleta. Sin embargo, la transición no está exenta de dificultades, sobre todo en aquellas zonas en las que la implantación de carriles bici no es homogénea ni continua.

