Hennessey Performance comienza a celebrar sus 35 años de historia por todo lo alto arrancando con una creación que resume a la perfección su filosofía: llevar al límite coches que ya nacen siendo rápidos. Para esta ocasión, la compañía texana ha elegido como base el sensacional Ford Mustang, transformándolo en una edición especial bautizada con el nombre de Super Venom. Aunque su existencia puede interpretarse como una respuesta al reciente Ford Mustang Dark Horse SC, el planteamiento de Hennessey Performance es distinto. Aquí no se busca un coche centrado en la pista, sino un músculo desbordante que prioriza la potencia bruta por encima de cualquier otra consideración. El resultado es un Ford Mustang profundamente revisado, con un carácter más salvaje y una presencia que deja claro que no estamos ante una simple preparación estética.
El corazón del Hennessey Super Venom es el conocido 5.0 V8 Coyote, pero el especialista tejano lo lleva a un nuevo nivel gracias a un compresor de grandes dimensiones eleva la potencia hasta 862 CV y el par máximo hasta 880 Nm. Estas cifras sitúan a esta máquina por encima del extraordinario Ford Mustang GTD en términos de potencia, quedándose muy cerca también en cuanto a par motor. Para subrayar el carácter exclusivo, Hennessey Performance limitará esta edición especial a solo 35 unidades, cada una de ellas adornada con emblemas conmemorativos “35” en las aletas delanteras y un gráfico “91” en el capó, un guiño directo al año de fundación de la compañía tejana.
Hennessey Performance construirá 35 unidades de este Super Venom: una por cada año de historia
El apartado estético y aerodinámico también recibe una profunda revisión. El Hennessey Super Venom incorpora un completo paquete de piezas en fibra de carbono, entre las que se incluyen un splitter delantero rediseñado, faldones laterales más agresivos y nuevas rejillas de ventilación en los pasos de rueda delanteros. El capó añade una salida de aire funcional que ayuda a evacuar el calor del todopoderoso 5.0 V8 Supercharged, mientras que en la parte trasera destaca un alerón fijo de gran tamaño que mejora la estabilidad a alta velocidad. A todo ello se suman unas llantas ultraligeras de 20 pulgadas que refuerzan su imagen de coche radical. Con estas mejoras, el Hennessey Super Venom es capaz de completar el cuarto de milla en 10,9 segundos y acelerar de 0 a 60 millas por hora (96 km/h) en 3,2 segundos.
A pesar de la magnitud de las modificaciones, Hennessey Performance consigue mantener la garantía oficial de Ford, algo poco habitual en preparaciones de este calibre, y añade además su propia garantía limitada de tres años o 36.000 millas. El único punto que puede frenar a algunos compradores es el precio. Aunque el especialista tejano no ha revelado el coste final de esta edición limitada, sí se conocen las tarifas del Super Venom ‘estándar’: 149.950 dólares (128.285 euros) para la versión basada en el Mustang GT y 163.950 dólares (140.260 euros) para la variante que nace del Dark Horse. Esto lo sitúa muy por encima del Mustang Dark Horse SC, cuyo precio arranca en 108.485 dólares (92.810 euros). Sin embargo, para quienes buscan un Mustang verdaderamente único, con un rendimiento descomunal y un nivel de exclusividad casi imposible de igualar, el Super Venom se presenta como una pieza irresistible y que además subraya la singularidad de un especialistas que hace cosas como ningún otro.


