En la carrera por liderar la electrificación del automóvil premium, BMW ha decidido acelerar de la mano de un socio inesperado pero altamente especializado: Rimac Technology. La firma alemana, referente histórico en ingeniería y dinamismo, ha encontrado en la compañía croata un aliado estratégico para llevar su nueva generación tecnológica a uno de sus modelos más emblemáticos: el BMW i7, su berlina eléctrica de representación.
El resultado es una simbiosis industrial que no solo eleva el listón tecnológico del modelo, sino que también simboliza la fortaleza innovadora europea en el ámbito de la movilidad eléctrica.
Sexta generación de la tecnología eDrive de BMW

El eje de esta colaboración se centra en el desarrollo de un sistema de almacenamiento de alta tensión completamente renovado, basado en la sexta generación de tecnología eDrive de BMW, conocida como Gen6. Este avance supone un salto cualitativo respecto a la generación anterior, especialmente gracias a la introducción de celdas cilíndricas de ion-litio, concretamente el formato 4695, que ofrecen una densidad energética volumétrica un 20 por ciento superior frente a las celdas prismáticas utilizadas hasta ahora.
Este incremento en la densidad energética se traduce directamente en una mejora sustancial de la autonomía del BMW i7, uno de los aspectos clave en el segmento de las berlinas eléctricas de lujo. Pero no es el único. La nueva arquitectura también permite optimizar los tiempos de carga, uno de los grandes desafíos de la movilidad eléctrica contemporánea. Gracias a una mayor capacidad de carga, el tiempo necesario para recuperar energía se reduce de forma significativa, mejorando la experiencia de uso en trayectos largos.
Mejora de rendimiento evidente

La solución técnica adoptada por BMW combina lo mejor de dos generaciones: por un lado, las innovadoras celdas Gen6; por otro, el diseño modular probado de la generación Gen5. Esta integración permite no solo mejorar el rendimiento, sino también mantener altos estándares de fiabilidad y eficiencia productiva. Es aquí donde entra en juego Rimac Technology, responsable de la fabricación de las baterías en sus instalaciones de última generación en Croacia.
Desde su moderno campus industrial, Rimac produce estos sistemas de baterías listos para su ensamblaje final en la planta de BMW en Dingolfing, Alemania, el único centro de producción mundial de la Serie 7. Este flujo de trabajo transnacional refleja una cadena de valor perfectamente engranada, donde la especialización tecnológica y la escala industrial convergen para dar forma a un producto de alta complejidad.
Nuevo BMW i7: laboratorio rodante

Para la marca alemana, esta colaboración representa mucho más que un acuerdo puntual. Según Thomas Engelhardt, vicepresidente sénior de desarrollo de almacenamiento de alta tensión y carga, el proyecto forma parte de una estrategia más amplia: la rápida implementación de las tecnologías de la futura Neue Klasse en toda su gama de modelos. El BMW i7, como buque insignia eléctrico, se convierte así en un laboratorio rodante donde se materializan estas innovaciones.
Por su parte, Mate Rimac, fundador del grupo homónimo y una de las figuras más influyentes en el ámbito de la electrificación, destaca el carácter simbólico del proyecto. Para Rimac Technology, colaborar con un fabricante del prestigio de BMW supone consolidar su transición desde proveedor de nicho —especializado en superdeportivos eléctricos— a socio tecnológico de primer nivel en proyectos de gran volumen. La capacidad de desarrollar soluciones a medida, combinando hardware, software y electrónica, ha sido clave en este salto cualitativo.
El BMW i7 (prueba del modelo actual) que emerge de esta alianza no es solo una evolución de un modelo existente, sino una declaración de intenciones. En un mercado cada vez más competitivo, donde la innovación tecnológica marca la diferencia, la cooperación entre fabricantes y especialistas se perfila como una vía imprescindible para avanzar con rapidez y eficacia.
El nuevo BMW i7 se presenta en Pekín

La presentación mundial del nuevo BMW i7, prevista para el 22 de abril de 2026 en el Auto China de Pekín, marcará el inicio de una nueva etapa para la marca bávara. Una etapa en la que la electrificación no solo es una necesidad regulatoria, sino una oportunidad para redefinir el concepto de lujo, combinando sostenibilidad, prestaciones y tecnología de vanguardia.
En este contexto, la alianza entre BMW y Rimac Technology se erige como un ejemplo paradigmático de cómo la industria automovilística europea puede reinventarse a través de la cooperation y la innovación compartida. El futuro del automóvil eléctrico, al menos en su vertiente más exclusiva, ya está en marcha. Y habla, claramente, con acento europeo.
Fotos: BMW.









