Donald Trump elevará al 50% los aranceles a los coches canadienses a partir del 1 de enero de 2027. El anuncio se produce tras el colapso de las negociaciones comerciales del fin de semana y ya tiene respuesta: Canadá amenaza con cortar la electricidad y sus minerales críticos. El golpe va más allá del ensamblaje e incluye acero y componentes.
El golpe: 50% a coches, camionetas y acero
El presidente estadounidense lo comunicó en Truth Social: a partir de enero, los aranceles sobre coches, camionetas grandes y pequeñas, autopartes y acero subirán al 50%. ‘Construyan en Estados Unidos y habrá cero aranceles’, escribió. La decisión llega después de que Washington y Ottawa no lograran cerrar un acuerdo durante el fin de semana.
Trump culpa a la política arancelaria canadiense sobre productos agrícolas y habla de un déficit de 60.000 millones de dólares. Asegura que Canadá hace el 95% de su negocio con Estados Unidos y que la relación es de dependencia total. ‘Canadá ya no será tratado como un estado’, añadió. La fecha elegida, 1 de enero de 2027, deja cuatro meses para una posible rectificación, algo que ya ha ocurrido con otros plazos de esta administración.
El acero se suma a la lista, de modo que el golpe alcanza de lleno al sector industrial y no solo a las plantas de montaje. Stellantis y otros grandes fabricantes con factorías en Ontario y Quebec siguen con el plan de producción en vilo. La patronal del motor ya trabaja con escenarios de costes más altos para la primavera de 2027.
Por qué descarriló el acuerdo

El primer ministro canadiense, Mark Carney, explica que los negociadores estadounidenses cambiaron las condiciones a última hora, incluyendo un alivio arancelario menor para los vehículos fabricados en Canadá. ‘Pidieron demasiado y ofrecieron muy poco’, declaró. Washington sostiene lo contrario: el representante comercial Jamieson Greer afirma que Canadá introdujo nuevas exigencias justo cuando todo parecía encarrilado.
Las conversaciones se intensificaron durante agosto, pero se rompieron el fin de semana. Sin acuerdo a la vista, Carney ha retirado a su equipo negociador y no hay nuevas reuniones programadas. El desacuerdo sobre cómo tratar a los vehículos canadienses fue la gota que colmó el vaso.
La integración automotriz de Norteamérica no se deshace con un arancel, pero se encarece de golpe y la factura siempre acaba en el comprador.
Canadá no se queda de brazos cruzados. A partir del 8 de septiembre de 2026 aplicará aranceles ‘dólar por dólar’ contra el acero, los lácteos, los electrodomésticos, la maquinaria agrícola y la electrónica. El gobierno de Ontario, con Doug Ford al frente, amenaza además con cortar el suministro eléctrico y los envíos de minerales vitales.
Ford ha declarado que Ronald Reagan estaría ‘asqueado’ con Trump por estas políticas. La tensión bilateral recuerda a los peores momentos de la primera guerra comercial, pero ahora el flanco energético añade una carta nueva a la negociación.
Qué significa para el motor y para quien compra coche
El sector del automóvil norteamericano lleva décadas cruzando fronteras. Un vehículo puede cruzar varias veces la frontera entre Estados Unidos y Canadá durante su fabricación, con piezas y componentes que van y vienen entre plantas. La red de proveedores canadiense alimenta a muchas factorías estadounidenses. Cada arancel se convierte en un coste extra en esa cadena, y al final lo pagas tú en el concesionario.
El futuro del T-MEC queda en entredicho y Carney acusa a la administración Trump de usar ‘la integración económica como arma’. Su argumento: Canadá no sacrificará la soberanía ni la industria del automóvil para firmar un mal acuerdo. Si el tratado se rompe, las reglas de origen saltarán y los aranceles se aplicarán en cada frontera. Mientras no se sienten de nuevo a negociar, las marcas tendrán que asumir costes arancelarios que pueden encarecer los vehículos nuevos.
Lo veremos en las tarifas a partir de finales de 2026. Si buscas coche nuevo o gestionas una flota, conviene fijar precios y no esperar a enero de 2027 sin cobertura. Para las empresas con renting, el riesgo es que las cuotas se actualicen al alza en 2027. Los aranceles, además, llegan cuando el mercado esperaba una normalización de los pedidos tras la crisis de semiconductores.
Información útil para el conductor y para el que renueva flota
- Cifra clave: aranceles del 50% a coches, camionetas, autopartes y acero desde el 1 de enero de 2027.
- Comparativa: la subida se aplica a todos los vehículos y componentes canadienses, sin excepciones por marca o segmento.
- Ganadores / perdedores: ganan relativamente las plantas de Estados Unidos; pierden las factorías canadienses de Stellantis y otros grupos integrados.
- Lectura de Merca2.com: el coste final se traslada al precio del vehículo nuevo y a la posventa, sobre todo si hay componentes canadienses en la cadena.

