Aston Martin trabaja ya en la versión más radical de su buque insignia, y las cámaras espía la han sorprendido sometida a duras jornadas de rodaje en el trazado alemán. El Vanquish S 2027 aparece apenas dos años después del lanzamiento de la última generación, y su presencia en Nürburgring confirma que la marca de Gaydon no se conforma.
Decir que el Vanquish es uno de los modelos más importantes de la historia contemporánea de Aston Martin, quizá sea quedarse corto. No en vano, estamos en el año de su aniversario, el número 25, siendo la actual la tercera generación. Inolvidable también su presencia en el cine, en la saga Bond, siendo el compañero de peripecias de Pierce Brosnan en Muere otro día, de 2002.
En cuanto al Vanquish S, es una denominación que no está confirmada por la marca aunque se da por hecho, pues las dos anteriores generaciones contaron con su respectiva versión más ‘picante’.

El corazón del proyecto sigue siendo el V12 biturbo de 5,2 litros que monta el Vanquish actual, un motor que en su configuración de serie ya entrega 835 CV y 1.000 Nm de par, sin ningún tipo de asistencia eléctrica. Aston Martin ha decidido no ceder a la hibridación pese a la presión regulatoria, y todo apunta a que el Vanquish S superará con holgura los 850 CV gracias a ajustes en la gestión electrónica, los turbocompresores y el sistema de escape. El resultado debería traducirse en una respuesta aún más inmediata y una sonoridad más teatral, dos señas de identidad que la marca británica no está dispuesta a sacrificar.
La estética confirma las intenciones del proyecto. El prototipo luce un nuevo labio delantero más pronunciado, un difusor trasero rediseñado para ganar carga aerodinámica y un vistoso conjunto de hasta ocho salidas de escape, aunque todo indica que varias de ellas son elementos decorativos pensados para despistar durante las pruebas. Se suman también llantas de 21 pulgadas que ocultan un sistema de frenos carbocerámicos con discos perforados y pinzas pintadas en rojo, además de un alerón tipo cola de pato en la zaga que completa un perfil considerablemente más agresivo que el del Vanquish convencional.
El apartado dinámico será, previsiblemente, el gran protagonista de esta variante. Aston Martin apostará por una puesta a punto de suspensión notablemente más rígida y por una reducción de peso centrada en las masas no suspendidas: llantas de magnesio, frenos carbocerámicos más ligeros y un techo de fibra de carbono en lugar del panorámico de cristal disponible en el modelo de acceso. Se habla de recortes cercanos a los cincuenta kilos en esta zona del coche, una cifra que, en un Gran Turismo de más de dos toneladas, puede marcar una diferencia notable en la agilidad de la respuesta en curva y en la eficacia del tren de neumáticos.

Con estos mimbres, el Vanquish S se adelanta al más que probable lanzamiento del un Ferrari 12Cilindri con mayor potencia (quién sabe qué denominación llevará), pues el modelo de Maranello, también con un V12 atmosférico, es su mayor rival. Tampoco puede dejar de mirar al Lamborghini Revuelto SV, aunque este es un híbrido enchufable y su motor va ubicado en posición central-trasera, no bajo el capó delantero como en el caso del Aston y el Ferrari.
La presentación oficial se espera para finales de 2026 o principios de 2027, coincidiendo con el ritmo habitual de Aston Martin para sus variantes S, que históricamente han llegado unos años después del modelo base. El precio, todavía sin confirmar, se situará muy por encima de los 500.000 euros, lo que colocará al Vanquish S entre lo más selecto de la oferta de la marca británica. Ninguno de estos datos ha sido confirmado oficialmente por Aston Martin, que mantiene su política habitual de no comentar prototipos en fase de desarrollo, pero el patrón que dibujan estas primeras imágenes deja pocas dudas sobre el camino que ha tomado el proyecto.
Galería de imágenes espía del Aston Martin Vanquish S 2027
Fotos: Aston Martin

























