Los trucos para exprimir la cara eléctrica de los BYD con tecnología DM-i

El lanzamiento del nuevo BYD Dolphin G DM-i, el único utilitario con una mecánica híbrida enchufable y etiqueta cero del mercado, ha servido de excusa perfecta para recordar cómo sacar toda la eficiencia de este tipo de tecnología.

Conducir un vehículo híbrido enchufable y sentir en todo momento la suavidad, el silencio y la respuesta instantánea de un eléctrico. Esa es la filosofía que BYD ha convertido en sello propio gracias a la tecnología DM‑i, una arquitectura que prioriza la propulsión eléctrica y que ahora ha dado un paso más al frente con la llegada del nuevo Dolphin G DM-i, el nuevo integrante de una gama que no deja de expandirse y consolidarse.

La familia DM‑i ya abarca cuatro segmentos clave. El recién llegado Dolphin G DM‑i se posiciona como el utilitario de cinco puertas; el Atto 2 DM‑i domina entre los SUV del segmento B; el Seal 6 DM‑i, disponible con carrocerías Sedán y Touring, cubre el espacio de las berlinas familiares; y el Seal U DM‑i se erige como SUV del segmento D. Una oferta diversa que ha encontrado su sitio en el mercado español, donde el Atto 2 DM‑i y el Seal U DM‑i se han convertido en los híbridos enchufables más vendidos del año. BYD no solo suma modelos: afianza una estrategia que combina eficiencia, autonomía y una experiencia de conducción muy cercana a la de un eléctrico puro.

La tecnología DM‑i de BYD hace que que se comportan como eléctricos

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Foto: BYD

La clave de esta tecnología se encuentra en su planteamiento. A diferencia de los híbridos enchufables tradicionales, la arquitectura DM‑i prioriza el uso del motor eléctrico para mover las ruedas en la mayoría de situaciones. Esto se traduce en una conducción silenciosa, suave y con una respuesta inmediata, como si de un eléctrico puro se tratase. Mientras que el motor de gasolina trabaja en su punto óptimo para generar energía o mantener la carga de la Blade Battery.

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El sistema combina uno o dos motores eléctricos, un motor de gasolina, un generador y una gestión electrónica avanzada que decide en cada momento cuál es la forma más eficiente de avanzar. Las siglas DM‑i significan Dual Mode Intelligence, y resumen bien su filosofía: dos fuentes de energía que cooperan de forma inteligente para maximizar la eficiencia sin comprometer las prestaciones.

Cómo sacar el máximo partido a la tecnología DM‑i

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Foto: BYD

Aunque el sistema opera de manera automática, el conductor puede intervenir en dos aspectos clave: el modo de funcionamiento y el nivel objetivo de carga de la batería. A través del selector, es posible elegir entre el modo EV, totalmente eléctrico, y el modo HEV, híbrido, en el que el sistema combina energía eléctrica y gasolina según las necesidades del trayecto.

El modo EV es ideal para la ciudad y los desplazamientos diarios, mientras que el modo HEV permite aprovechar la autonomía combinada en viajes largos. Además, el conductor puede fijar un nivel objetivo de SOC entre el 25% y el 70%, eligiendo entre dos estrategias: AUTO, que busca la máxima eficiencia, y SAVE, que conserva o recupera la carga para disponer de apoyo eléctrico en momentos concretos, como la entrada a una zona urbana o si hay que enfrentarse a un puerto de montaña.

Modelos con hasta 1.505 kilómetros de autonomía: Adiós al estrés al viajar

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Foto: BYD

La arquitectura DM‑i alterna automáticamente entre diferentes configuraciones —serie, paralelo, carga, propulsión directa— según la velocidad, la demanda de potencia y el estado de la batería. El conductor no tiene que preocuparse por nada: el sistema decide siempre la opción más eficiente.

La gama DM‑i del fabricante de automóviles chino destaca por sus sensacionales autonomías combinadas, que alcanzan cifras realmente altas. Desde los 930 kilómetros del Atto 2 DM‑i Active hasta los 1.505 kilómetros del Seal 6 DM‑i Boost en carrocería sedán, BYD demuestra que un vehículo híbrido enchufable puede ser tan eficiente como versátil. Los consumos también son muy bajos, tanto en modo eléctrico como en modo híbrido, reforzando la idea de que la clave está en mantener la batería con un nivel adecuado de carga para maximizar el uso del motor eléctrico.

Cinco claves de la tecnología DM‑i de BYD

  • Conducción eléctrica en la mayoría de situaciones.
  • Gestión inteligente entre motor térmico y eléctrico.
  • Modos EV y HEV para adaptar cada trayecto.
  • Autonomías líderes de hasta 1.505 km.
  • Eficiencia diaria con consumos muy bajos en todos los ciclos.

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