Hay vueltas rápidas que se buscan a conciencia y vueltas rápidas que simplemente ocurren. La que acaba de protagonizar el impresionante Praga Bohema en el circuito de Spa-Francorchamps pertenece a la segunda categoría: inesperada, casi casual, pero lo bastante contundente como para poner en alerta a cualquiera que viva pendiente de los cronómetros. El superdeportivo checo, homologado para carretera, ha sido grabado marcando un tiempo de 2:21.42 en el trazado belga. Si la cifra se confirma de forma oficial, no solo sería un golpe sobre la mesa: superaría el registro del Pagani Huayra Roadster BC, que en 2020 dejó el listón en 2:23.081. Y lo más llamativo es que, según la compañía checa, nadie estaba intentando batir nada.
La escena tiene algo de surrealista. Aleš Jirásek, piloto de desarrollo de la marca, rodaba en una jornada de pista de Curbstone, compartiendo espacio con clientes y con tráfico de lo más variado. Nada de neumáticos especiales, nada de reglajes de última hora, nada de condiciones preparadas para un intento de récord. Simplemente el Praga Bohema en su configuración estándar, con sus neumáticos homologados para carretera y un piloto disfrutando de uno de los circuitos más míticos del mundo. Aun así, el cronómetro dejó una marca que, sobre el papel, es más de un segundo y medio más rápida que la del Pagani.
El Praga Bohema utiliza el motor de un Nissan GT-R potenciado por Litchfield Motors
La falta de una hoja de cronometraje independiente o de una confirmación oficial por parte del circuito, Curbstone o la propia marca checa mantiene ese brillante registro en un limbo de lo más interesante. No es un récord reconocido, pero tampoco es una cifra que pueda ignorarse a la primera de cambio. Y si finalmente se valida, tendrá un valor especial: no será el resultado de un prototipo afinado hasta el extremo, sino de un coche de producción que sus propietarios pueden conducir por carretera abierta.
El secreto del Praga Bohema no es un misterio. Su motor 3.8 V6 Biturbo, derivado del que utilizan los Nissan GT-R y profundamente revisado por los especialistas de Litchfield Motors, entrega 710 CV de potencia a 6.800 rpm y 750 Nm de par motor entre 3.000 y 6.000 rpm. A eso hay que sumar un peso en vacío inferior a la tonelada, una cifra que coloca al superdeportivo checo en una liga ultraligera dentro de su categoría. En un circuito como Spa, donde las subidas de Eau Rouge y las zonas de velocidad plena exigen una relación peso-potencia impecable, el Praga Bohema juega con ventaja.
Pesa menos de 1.000 kilos en seco y genera una carga aerodinámica de 900 kilos
Pero la aerodinámica es la otra mitad de la ecuación. La compañía checa afirma que esta maravilla de la ingeniería genera 900 kilos de carga aerodinámica (82 menos que su peso en seco) cuando se mueve a 250 km/h, una cifra que explica por qué el Praga Bohema parece soldado al asfalto en las curvas rápidas del trazado belga incluso utilizando neumáticos de calle.

Jirásek lo resumió con naturalidad: “No estábamos en Spa para batir un récord”. Y quizá ahí reside la magia del asunto. En un momento en el que las marcas de nivel compiten por demostrar que sus coches homologados para carretera pueden brillar en circuitos reales, el Praga Bohema ha dejado caer una vuelta que da una nueva dimensión de lo que significa “rendimiento sin artificios”. No fue un truco, no fue una sesión privada, no fue una puesta a punto milimétrica. Fue simplemente un coche excepcional haciendo lo que sabe hacer.
La compañía checa tan solo fabricará 89 unidades del sensacional Praga Bohema, con precios que parten desde 1.280.000 euros antes de impuestos. Los primeros clientes ya disfrutan de sus coches en carretera y en eventos, lo que convierte este posible récord en algo aún más especial: un logro de un modelo real, no de un prototipo de laboratorio.
Cinco claves del Praga Bohema en Spa
- Vuelta sorprendente de 2:21.42 sin buscar récord.
- Condiciones reales: tráfico, neumáticos de calle y sesión con clientes.
- Prestaciones brutales: 710 CV y peso ultraligero.
- Aerodinámica decisiva con 900 kilos de carga.
- Producción limitada: solo 89 unidades y uso real por sus propietarios.
Fotos: Praga






