La FIA se enfrenta a una de las crisis reglamentarias más delicadas de los últimos años después de que McLaren y Red Bull formalizaran su apelación conjunta ante el Tribunal Internacional de Apelación por el polémico tercer puesto de Pierre Gasly en el Gran Premio de Mónaco. La anulación de dos penalizaciones de cinco segundos al piloto de Alpine, basada en un error en la medición de velocidad del pitlane, ha puesto en jaque la coherencia del reglamento deportivo.
El origen del desacuerdo está en la singular entrada a boxes del Principado. Durante la carrera del domingo, Gasly y otros cuatro pilotos fueron sancionados con cinco segundos por exceder el límite de velocidad en el pitlane. Sin embargo, una revisión posterior de la FOM, responsable del cronometraje oficial, reveló una discrepancia en la forma de medir la velocidad en ese tramo. Los comisarios, recogiendo las pruebas en los documentos 99 y 100 de la clasificación revisada, anularon las sanciones de Gasly y le devolvieron el tercer puesto.
El problema es que otros pilotos ya habían cumplido sus penalizaciones en pista, lo que genera una desigualdad flagrante. Isack Hadjar, de Red Bull, perdió su plaza en el podio a manos de Gasly, mientras que otros competidores asumieron sus castigos sin posibilidad de revisión. La decisión fue calificada como “sin precedentes” por varios miembros del paddock.
McLaren y Red Bull no tardaron en reaccionar. En un comunicado oficial, McLaren confirmó la presentación de una notificación de apelación contra las decisiones 99, 100 y 101 del GP de Mónaco. El equipo de Woking subraya que “este caso plantea cuestiones importantes relacionadas con la equidad deportiva, la coherencia reglamentaria y la integridad de la competición”.
El texto de McLaren insiste en que la decisión ‘socava la confianza en la aplicación coherente del Reglamento Deportivo de la FIA y crea un riesgo de de desigualdad deportiva’.
Red Bull, por su parte, también ha presentado su recurso, según ha podido confirmar Motorsport.com. La escudería austriaca considera que el perjuicio para Hadjar y la diferencia de trato entre pilotos justifica la acción legal. Mercedes ha solicitado una revisión de la decisión, aunque aún se desconoce si será admitida a trámite.
La aplicación retroactiva de una corrección técnica, cuando otros pilotos ya sufrieron sus consecuencias en pista, rompe la igualdad de condiciones durante de la competición.
El impacto en el campeonato de constructores podría ser decisivo. El tercer puesto de Gasly le otorgó 15 puntos, que pasarían al siguiente clasificado (Hadjar, en su caso) si el tribunal da la razón a los apelantes. Con la paridad actual en la zona alta de la tabla, esos quince puntos pueden alterar el reparto final de millones y la posición en el campeonato.
La FIA se encuentra ahora en una encrucijada reglamentaria. Si el tribunal confirma la anulación de las penalizaciones, sentaría un precedente peligroso para futuras revisiones post-carrera. Si las restituye, reconocería que el sistema de medición falló y que varios pilotos fueron perjudicados por una norma que se aplicó de forma incorrecta durante la prueba.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de paddock: El malestar en el paddock es generalizado. Varios equipos ven en la decisión de los comisarios un agravio comparativo que podría repetirse en otros circuitos con pitlanes atípicos, como Bakú o Singapur.
- El rumor: Fuentes cercanas a la Federación apuntan a que el tribunal podría anular la decisión de los comisarios y devolver la clasificación original, pero otros creen que se inhibirá para no sentar jurisprudencia sobre un error técnico puntual.
- Veredicto Motor16: La situación abre una grieta en la credibilidad del reglamento. La FIA debe publicar los datos completos de medición y, sobre todo, establecer un protocolo claro para la revisión de penalizaciones una vez cerrada la carrera. Lo que se decida en los próximos meses marcará la integridad del campeonato de 2026.
El tribunal aún no ha fijado fecha para la audiencia, y los equipos presionan para que la resolución llegue antes del parón veraniego. Hasta entonces, el resultado del GP de Mónaco seguirá en el aire y la ansiada estabilidad reglamentaria, en fuera de juego.

