Alex Palou IndyCar Portland: Rosenqvist le arrebata la pole por 0,018 segundos y O’Ward cae fuera del top 12

Rosenqvist arrebata la pole a Palou por un margen de 18 milésimas en una sesión vibrante. O'Ward cae eliminado en la Q1 y saldrá desde más allá del duodécimo puesto.

Ayer en Portland, Alex Palou vio cómo una vuelta perfecta le arrebataba la séptima pole del año por apenas 0,018 segundos. Felix Rosenqvist, con el momentum de su victoria en las 500 Millas, firmó una última vuelta lanzada de 58,428 segundos que dejó al español segundo en la parrilla de la IndyCar. Pero el verdadero mazazo en la lucha por el título no llegó por el frente: Pato O’Ward quedó fuera del top 12 y saldrá hoy desde una posición lejana, condenado a una remontada que puede sentenciar sus opciones al campeonato.

La sesión dejó claro que el Portland International Raceway —un circuito natural de doce curvas y apenas 3,2 kilómetros, cuyo perfil técnico castiga el mínimo error— no perdona ni al más rápido. Palou había dominado los entrenamientos y parecía encaminado a añadir otra pole a su cuenta, pero el sueco de Meyer Shank Racing encontró una décima imposible en el Fast Six que cambió el guión.

Las 18 milésimas que valen una pole y un mensaje al campeonato

No es la primera vez que Rosenqvist muestra músculo en 2026. Su pole en Long Beach fue un aviso, y ahora en Portland ha vuelto a colarse entre los candidatos al cetro. Cierto: con la mente puesta en el título de Palou, el sueco es un “outsider” sin presión. Pero su vuelta final, cuando ya todos habían marcado su crono, fue una declaración de intenciones: 58,428 segundos que tumbaron el 58,501 de Palou por un margen equivalente al parpadeo de un LED.

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En el detalle de la telemetría, Rosenqvist ganó la pole en el sector central, donde el flujo aerodinámico en las curvas rápidas de Portland premia la confianza en el morro. Palou, fiel a su estilo, fue más consistente en el último parcial pero perdió lo suficiente en las curvas 7 y 8 para que el crono final le diera la espalda. La séptima pole tendrá que esperar, pero salir desde la primera fila no es un drama para un piloto que lidera el campeonato con mano firme.

Palou ha ganado este año desde la segunda posición y sabe que lo que cuenta es el ritmo de carrera, no la foto del sábado.

O’Ward, fuera del top 12: la herida que más duele a McLaren

Si la pole de Rosenqvist fue la sorpresa agradable, la debacle de Pato O’Ward fue la noticia que nadie en Arrow McLaren quería leer. El mexicano quedó noveno en su grupo, a más de una décima del corte, y arrancará hoy desde fuera de los doce primeros. En un año donde cada punto cuenta para recortar distancia con Palou, salir tan atrás en un circuito donde adelantar es tan difícil como en Portland equivale a hipotecar media temporada.

McLaren ha patinado durante todo el fin de semana. Ni el set‑up ni la elección de neumáticos blandos le funcionaron, y la confianza de O’Ward en las frenadas se esfumó tras un primer intento en Q1 con tráfico y una bandera amarilla virtual que le rompió el ritmo. Si hoy no logra una remontada de las que hacen historia, el sueño del título se le escapará definitivamente.

Mientras tanto, el resto de aspirantes —Will Power (tercero), Marcus Ericsson (cuarto), Rinus VeeKay (quinto) y Kyffin Simpson (sexto)— se repartieron los puestos de honor, con Power mostrando un ritmo prometedor que podría inquietar a Palou en las primeras vueltas. Pero todos saben que el español gestiona el tráfico como pocos.

Lo que sí confirmó la clasificación es la profundidad de la parrilla: Graham Rahal (8º), David Malukas (9º) y hasta el ex‑F1 Romain Grosjean (11º) colaron sus monoplazas en la Q2. La IndyCar de 2026 no admite despistes; O’Ward lo comprobó en propia piel.

La carrera de hoy: un guante de seda para Palou, un muro para O’Ward

Hoy domingo, a partir de las 15:30 hora del Este (21:30 CEST), las 105 vueltas de Portland decidirán más que un Gran Premio. Para Palou, salir junto a Rosenqvist es un escenario casi ideal: su coche está en la ventana de temperatura perfecta para las largas rectas, y la estrategia de neumáticos blandos/duros ya la tiene memorizada tras el simulador. Un podio le basta para ampliar una ventaja que, antes de la calificación, ya rozaba los 40 puntos de distancia sobre el segundo.

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Para O’Ward, en cambio, cada kilómetro será una agonía. Adelantar en Portland exige un sobrealiento en la carga aerodinámica que penaliza las gomas traseras. Si además debe vérselas con pilotos como Scott Dixon (12º) o Josef Newgarden (8º), que salen justo por delante, la remontada se antoja casi épica. McLaren necesita un milagro, y los milagros en la IndyCar no se piden: se fabrican en boxes.

El campeonato no se pierde por una pole, sino por un domingo sin puntos. O’Ward tiene hoy su examen más duro.

Análisis de Impacto Motor16

  • Dato de mercado: Rosenqvist suma su segunda pole de la temporada con un coche decorado con los colores de Grateful Dead, un guiño publicitario que refuerza la capacidad de Meyer Shank para activar patrocinios alternativos en un campeonato cada vez más global.
  • El rumor: En el paddock se comenta que Arrow McLaren podría replantear su alineación de ingenieros para 2027 si O’Ward no remonta hoy.
  • Veredicto: Palou no necesitaba la pole para dar otro paso hacia su cuarto título. Con O’Ward fuera de juego, la carrera de esta tarde tiene más de trámite que de batalla, salvo que la lluvia —que no está prevista— o un Safety Car embrollen el guión. La consistencia de Alex sigue siendo su mejor arma.