El Mitsubishi Pajero llevaba más de dos décadas esperando este regreso y, por fin, la quinta generación ya es una realidad. La marca japonesa ha decidido volver a las raíces técnicas del modelo, recuperando la arquitectura clásica de chasis de largueros que definió a las dos primeras generaciones y que lo alinea de nuevo con referentes como el Toyota Land Cruiser o el Nissan Patrol. La producción se llevará a cabo en Tailandia, primer mercado en recibirlo, seguido por Japón y Australia antes de marzo de 2027. A partir de entonces, Mitsubishi planea expandirlo a unos cien países, incluidos varios de América Latina y Oriente Medio. Europa, sin embargo, queda fuera del mapa: un todoterreno diésel de corte clásico no encaja en la normativa de emisiones vigente, por mucha demanda que exista en España.
El retorno al bastidor en escalera no es casual. Cuando Mitsubishi apostó en 2002 por la carrocería autoportante y las suspensiones independientes, lo hizo pensando en el rally Dakar, donde la velocidad pesaba más que la capacidad off‑road pura. Hoy, desarrollar una plataforma autoportante nueva para un todoterreno auténtico sería prohibitivo, y sin Europa como mercado clave, la ecuación pierde sentido. Por eso el nuevo Pajero vuelve a la receta tradicional, acompañada de un eje trasero rígido y una suspensión delantera de doble triángulo. Bajo el capó aparece otro viejo conocido: un diésel de 2,4 litros con turbocompresor de geometría variable y 480 Nm de par, cuya potencia debería rondar los 200 CV. Es una evolución del motor 4N16 que emplea el actual Mitsubishi Triton, con hasta 204 CV en su configuración biturbo.
Las estrictas normativas en Europa nos van a privar de disfrutar de la quinta generación del Mitsubishi Pajero
La transmisión corre a cargo de una caja automática de ocho velocidades fabricada por Aisin, acompañada por una tránsfer con diferencial central y el sistema Super Select 4WD‑II, que permite elegir entre tracción trasera, total permanente, bloqueo del diferencial central y reductora. A ello se suma el sistema S‑AWC, que gestiona guiñada, estabilidad y frenada para maximizar el control en cualquier superficie. El Pajero ofrece siete modos de conducción y unas dimensiones que lo sitúan de lleno en el segmento de los todoterrenos grandes: 4,92 metros de largo, 1,91 de alto y 2,87 de batalla, con 230 mm de altura libre y ángulos off‑road muy respetables.
El interior mantiene la configuración de siete plazas y recupera la inspiración horizontal del salpicadero original, aunque ahora con dos pantallas de hasta 14,3 pulgadas y un «Multi‑Meter» digital que homenajea los relojes clásicos del modelo. La seguridad da un salto adelante con frenada autónoma, detección de usuarios vulnerables, asistente de mantenimiento de carril y el sistema MI‑PILOT para conducción en autopista. El equipo de sonido, firmado por Yamaha, refuerza el carácter de un modelo que vuelve para liderar la gama de la firma de los tres diamantes y recuperar una historia iniciada en 1982, con más de 3,29 millones de unidades y catorce victorias en el Dakar que cimentaron la leyenda del Mitsubishi Pajero.


