El 71% de los conductores admite al menos un hábito al volante o un descuido de mantenimiento que encarece cada depósito.
Lo dice un estudio realizado entre automovilistas británicos, y llega en un momento incómodo: el 87% de los encuestados asegura que ha gastado más en carburante durante la primera mitad de 2026, con un incremento medio cercano a los 50 euros al mes respecto al arranque del año.
La paradoja es que la información existe. El 63% sabe que una revisión periódica reduce el consumo, pero el 39% reconoce que no ha respetado los intervalos que marca el fabricante. Cuatro de cada diez coches circulan con margen de ahorro sin aprovechar, y no por desconocimiento, sino por dejadez de calendario.
El 39% no respeta el calendario y el depósito lo nota
El filtro de aire es la pieza más barata de todo el conjunto y la que menos se mira. Un filtro saturado reduce el caudal de aire que llega al motor; la centralita compensa inyectando más gasolina y la mezcla se vuelve más rica de lo necesario. El resultado es un consumo algo más alto y una respuesta más perezosa, casi imperceptible hasta que se compara con uno nuevo.
Con el aceite pasa algo parecido, con un matiz que importa: aquí manda la viscosidad que especifica el fabricante y el intervalo del plan de mantenimiento. Un lubricante degradado pierde capacidad de protección, el motor trabaja con más rozamiento y ese rozamiento se termina pagando en la gasolinera.
Un filtro de aire limpio cuesta menos que un depósito y puede devolver parte de ese depósito en cada repostaje.
Checklist rápida
| # | Qué revisar | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Filtro de aire | Se sustituye según el plan del fabricante; la pieza ronda los 15-40 euros. |
| 2 | Presión de neumáticos | Solo el 32% la ajusta a la recomendada. Se mide en frío, una vez al mes, y es gratis. |
| 3 | Aceite y filtro | La viscosidad debe ser la que indica el fabricante. Cambio en taller entre 70 y 120 euros. |
La presión de los neumáticos: gratis de comprobar y cara de ignorar
Los neumáticos son el punto donde más se nota y menos se hace. El 44% de los encuestados sabe que llevar la presión correcta mejora la eficiencia, pero solo el 32% la ha ajustado a la recomendada. Circular por debajo de la presión indicada aumenta la resistencia a la rodadura: el motor empuja más para vencer el mismo agarre y el depósito se vacía antes.
Conviene medirla en frío, con el coche parado al menos dos horas, y repetir la operación una vez al mes. También toca mirar el dibujo: por debajo de 1,6 milímetros la cubierta agarra menos, es un defecto que te deja sin pasar la ITV y puede costar hasta 200 euros de multa.
La elección de la cubierta también pesa. El 39% cree que montar modelos más eficientes reduce el consumo, pero solo el 15% ha dado el paso. La etiqueta europea informa de la resistencia a la rodadura con una escala de la A a la G, un dato que conviene mirar antes de comparar precios.
Los hábitos al volante que también mueven la aguja
El estudio también radiografía cómo se conduce. La práctica más extendida es circular con las ventanillas bajadas: lo hace el 44% de los encuestados. A baja velocidad apenas influye, pero en carretera abierta rompe la aerodinámica y el motor tiene que compensar esa resistencia extra.
Le sigue arrancar y salir de inmediato, algo que reconoce el 35%. En un coche moderno no hace falta calentar al ralentí: lo razonable es arrancar, iniciar la marcha suave y evitar acelerones hasta que el motor alcance su temperatura de servicio. El ralentí prolongado gasta sin mover el coche.
El tercer hábito es el aire acondicionado a demanda: el 14% lo enciende cuando no hace falta. El compresor resta potencia y obliga a quemar más carburante, así que usarlo con criterio forma parte del mismo ahorro.
Cuánto cuesta no revisarlo y cuándo toca pasar por el taller
La cuenta se plantea mejor al contrario. Un filtro de aire de entre 15 y 40 euros y un cambio de aceite de entre 70 y 120 euros al año son poca cosa frente a la factura de un motor que ha trabajado con mezcla rica y lubricación degradada. Ahí hablamos de cientos de euros y de una reparación que no admite bricolaje: admisión, inyección y distribución son trabajo de taller.
El listón temporal lo pone el fabricante, no la memoria. El plan de mantenimiento fija cada cuántos kilómetros o años toca cada operación, y ese documento es el que vale tanto para la garantía como para resolver dudas sobre la inspección en la web oficial de la DGT.
Con el carburante al alza, el 58% de los conductores encuestados asegura que usará menos el coche si los precios siguen subiendo, el 29% tirará más del transporte público y un 19% se plantearía el salto a un eléctrico. Antes de cambiar de hábitos o de vehículo, hay una revisión pendiente que cuesta mucho menos.
Un último recordatorio de calendario: si tu próxima ITV cae en los próximos meses, revisa filtro, niveles y presiones antes de ir. Un defecto leve se resuelve con una observación; uno grave obliga a repetir la inspección y a pagar dos veces.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: filtro de aire, estado y viscosidad del aceite y presión de los neumáticos, medida en frío una vez al mes.
- Cómo hacerlo: el filtro y las presiones se comprueban en casa en cinco minutos; el cambio de aceite y su filtro, en un taller de confianza.
- Cuánto cuesta: entre 15 y 40 euros el filtro de aire y entre 70 y 120 euros el cambio de aceite, frente a los 200 euros de multa por circular con neumáticos fuera de especificación.

