El FSD Supervised de Tesla sigue sin fecha de aprobación europea, pero acaba de sumar un segundo aval político de peso: Italia. El ministro de Infraestructuras y Transportes, Matteo Salvini, confirmó el 28 de octubre de 2026 su respaldo a una homologación rápida del sistema en la Unión Europea.
La secuencia llega después del respaldo alemán y desplaza la pelota al tejado técnico. El examen real ya no es político, sino el expediente que debe pasar por los comités de Bruselas, que de momento carece de calendario público confirmado.
Qué ha respaldado Italia y qué no
Salvini anunció en X, la red social propiedad de Elon Musk, una ‘conversación muy positiva y constructiva’ con el empresario, y lo ratificó después en los Estados Generales de la Logística del Noroeste, en Génova. Allí explicó que ha dado instrucciones a los técnicos de su departamento para ‘abrir lo más posible las puertas’ a la innovación, siempre ‘a normativa vigente’.
No habló de un modelo concreto ni de una versión de software, sino de tecnología y de política industrial. Reconoció que existen vínculos aseguradores y de justicia civil y penal, pero sostuvo que esos condicionantes no pueden cerrar las puertas al futuro.
La formulación es deliberadamente amplia: permite a Roma alinearse con Berlín sin comprometerse a modificar el código de circulación italiano, un texto que hoy exige la presencia física de un supervisor a bordo y que, en la práctica, encarece cualquier servicio comercial sin conductor.
El respaldo de un ministro con peso en la coalición aporta poco en el plano técnico y mucho en el simbólico: suma a un segundo gran Estado a la petición de celeridad. Queda por ver si ese impulso se traduce en votos dentro del comité que debe evaluar el sistema.
El respaldo político acelera el calendario, pero no cambia la física del expediente: sin armonización europea, cada país puede seguir imponiendo sus propias condiciones de uso y responsabilidad.
FSD Supervised: Nivel 2 con un nombre muy ambicioso
Pese al nombre comercial, el Full Self-Driving Supervised no es conducción autónoma. Gestiona el volante, la velocidad y los cambios de carril, pero el conductor debe supervisar la vía y estar listo para intervenir. Esa definición lo sitúa en el Nivel 2 de la escala SAE, con la responsabilidad jurídica en manos de quien va al volante.
La distinción importa porque el debate europeo mezcla dos discusiones. Una es la del asistente avanzado que Tesla ya instala en Model 3 y Model Y y que aspira a venderse como software de pago en todo el continente. Otra, muy distinta, es la de los niveles 3 y 4, donde el sistema asume la conducción en condiciones definidas y donde entran robotaxis, lanzaderas y logística automatizada.
Hablamos, por tanto, de un ADAS (sistema avanzado de asistencia a la conducción) que el propietario compra aparte, no de un coche que se conduce solo. Tesla ya vende el FSD en Europa con la etiqueta de función supervisada y pendiente de aprobación.
La conectividad del vehículo permite activar o restringir funciones por actualizaciones OTA (por aire) sin pasar por el taller. Ese detalle hace tangible la decisión regulatoria: la pantalla multimedia es donde el conductor comprueba si el sistema está disponible o bloqueado.
El laberinto: homologar no es lo mismo que permitir circular
Bruselas fija los requisitos técnicos y de seguridad; los Estados miembros regulan la circulación, los seguros y las responsabilidades civiles y penales. Ese reparto explica que una autorización nacional no se traduzca en un permiso paneuropeo. El precedente es Países Bajos: en abril de 2026, la autoridad RDW neerlandesa autorizó el sistema, pero ese visto bueno no es válido de forma automática en toda la Unión.
Italia ilustra la brecha entre discurso y norma. La experimentación en carretera es posible desde el decreto Smart Road de 2018, pero exige autorización ministerial, itinerarios predefinidos, seguro en vigor y un supervisor capaz de intervenir. No existe una disciplina general que permita la difusión comercial de vehículos sin conductor.
Sobre el calendario circulan dos datos que conviene manejar con cautela: fuentes del sector sitúan en una decena los países que ya habrían autorizado el sistema con condiciones y apuntan a una decisión del Comité Técnico de Vehículos de Motor el 1 de diciembre de 2026. Ningún extremo está confirmado por la Comisión Europea ni por Tesla.
Lo que cambia para el conductor español
España no figura entre los países que han dado un paso al frente. Su marco sigue anclado en la supervisión humana, igual que el italiano, y no hay ninguna vía rápida anunciada para autorizar el FSD como función comercial plena. Si Bruselas fija un paquete armonizado, la Dirección General de Tráfico tendrá que decidir cómo lo traslada a la normativa nacional.
Y ahí entra algo más que el FSD. La homologación de los niveles 3 y 4 condiciona también la futura regulación de flotas automatizadas y servicios de reparto. Para el comprador español de un Tesla, la consecuencia práctica es incómoda: la activación plena seguirá dependiendo de una decisión que se toma en Bruselas y se ejecuta en Madrid, no del coche del garaje.
El escenario más probable a corto plazo no es un permiso total, sino un marco común que permita activar el software por fases y con condiciones: límites de uso, registro obligatorio de eventos y advertencias al conductor. Los fabricantes europeos y las aseguradoras mantienen reservas sobre la supervisión humana efectiva y la trazabilidad de datos tras un siniestro.
Queda un hito con fecha sobre la mesa: esa reunión del comité técnico apuntada para el 1 de diciembre, siempre que se confirme la convocatoria. Para situar el debate, conviene repasar qué significa cada nivel en la escala de vehículo autónomo.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: el FSD Supervised se homologa como Nivel 2 de la escala SAE y la decisión del comité técnico europeo está apuntada para el 1 de diciembre de 2026, sin confirmación oficial.
- Lo que equipa: conjunto de cámaras y sensores, software FSD con supervisión humana obligatoria, módulo de conectividad para actualizaciones OTA y pantalla multimedia como interfaz de estado del sistema.
- Así te afecta como conductor: aunque llegue la homologación europea, seguirás siendo responsable de lo que haga el coche y la activación plena dependerá de cómo traslade Tráfico el marco común a España.

