
Ninguno de nuestros protagonistas ocupa los primeros puestos del ranking de ventas en el segmento de los utilitarios. Sin embargo, cualidades no les faltan a ninguno de estos pequeños nipones, que marcan distancias frente a modelos más comunes con una estética menos vista y con detalles que, cada uno a su estilo, les permiten ser diferentes y exclusivos. En este caso hemos comparado las versiones de gasolina más potentes, idóneas cuando los kilometrajes anuales no son enormes y cuando el usuario no quiere renunciar a un correcto rendimiento.
Acabamos de pasar unos días casi primaverales en toda la penísula, perfectos para disfrutar de un cabrio. Pero aunque hiciera el tiempo correspondiente a este mes de febrero, tanto el Volkswagen EOS como el Peugeot 308 CC pasarían la prueba de la lluvia, el viento, el frío o la nieve con nota. Su techo duro escamoteable en el maletero los convierte en dos coupé-cabrio para todo el año.
No es frecuente una victoria tan clara como la del Grand C4 Picasso sobre el nuevo Orlando. Y es que el exitoso monovolumen de Citroën anda más y gasta menos, presume de mayor versatilidad y amplitud, ofrece mejor equipamiento y, una vez aplicados los descuentos vigentes, cuesta casi lo mismo que el Chevrolet, en el que se echan en falta muchos de los sistemas de tecnología punta que sí ofrece su rival.
Los coches del tamaño del Mégane y el Focus siguen siendo los más vendidos en España. En esta categoría, el Renault ha sido el rey en los dos últimos años, mientras que el Ford lo fue en los tres anteriores. Ahora llega la tercera generación del Focus con la intención de recuperar el trono más deseado y no le faltan argumentos: una imagen fresca, un comportamiento impecable, más equipamiento tecnológico, una cuidada presentación y un precio muy atractivo. Este primer duelo entre las versiones diésel más potentes da una idea de hacia dónde puede caer la balanza.
