Foxconn Cavira: el SUV eléctrico de 468 CV que desafía al Tesla Model Y

Con 4,96 metros de largo y una batería LFP de 82,7 kWh, el modelo taiwanés ofrece hasta 578 km de autonomía. La versión de acceso arranca en unos 34.475 euros al cambio.

Que la empresa que ensambla el iPhone se meta en el negocio de los coches no es nuevo, pero presentar un SUV eléctrico que mira de tú a tú al Tesla Model Y sí que sorprende. Foxconn acaba de mostrar el Cavira, un crossover de casi cinco metros, dos motores y 468 CV. Y lo hace con un precio que, al cambio, ronda los 34.475 euros.

El gigante taiwanés utiliza su filial Foxtron para materializar esta apuesta. El Cavira no es un prototipo de salón: es un vehículo de producción que saldrá a la venta primero en Taiwán. La idea es arañar cuota a los eléctricos que hoy dominan las listas de ventas mundiales, empezando por el rey del segmento.

Así es el Foxconn Cavira en cifras

La base mecánica es sencilla y moderna: plataforma específica para eléctricos, batería de litio-ferrofosfato (LFP) de 82,7 kWh y posibilidad de elegir entre uno o dos motores.

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La versión de acceso, denominada Emerge Long-Range Edition, monta un propulsor trasero de 250 CV y promete hasta 578 kilómetros de autonomía bajo el ciclo WLTC (más optimista que el EPA americano). Para los que buscan prestaciones, la variante Pioneer añade un segundo motor delantero y eleva la potencia combinada a 468 CV. Con esa cifra, el SUV acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos, según el fabricante.

En corriente continua, la batería admite cargas de hasta 175 kW, lo que permite pasar del 10% al 80% en menos de media hora. Nada que envidiar a los rivales consolidados.

El habitáculo tampoco se queda corto: pantalla central táctil de 15,6 pulgadas en vertical, cuadro de instrumentos digital y una hilera de botones físicos bajo la pantalla. Un detalle curioso es el sistema de fragancias integrado con tres aromas: ‘Serene Interlude’, ‘Whispered Essence’ y ‘Sweet Tranquility’.

¿Qué le falta para destronar al Model Y?

Las dimensiones del Cavira juegan a su favor. Con 4,96 metros de largo y una batalla de 2,92 metros, supera en 17 cm la longitud total del Tesla y ofrece casi 3 cm más de distancia entre ejes. Eso debería traducirse en un interior más amplio para las plazas traseras, un punto donde muchos eléctricos fallan.

2026 Foxtron Cavira. Imagen interior.

Sin embargo, la batalla no lo es todo. La firma de California lleva años refinando su software y su red de supercargadores. Foxconn, como recién llegada, necesita algo más que un precio ajustado. De momento, el equipamiento de serie cumple: control de crucero adaptativo con mantenimiento de carril, detección de ángulo muerto, visión 360 grados y un sistema de alerta de tráfico cruzado trasero. También permite la carga bidireccional de hasta 1.900 W para alimentar herramientas o electrodomésticos.

El Cavira ofrece más de 450 CV y 578 km de autonomía por menos de 35.000 euros al cambio, pero la clave estará en cuándo y cómo llegue a Europa.

Foxconn llegó a tener una fábrica en Ohio, heredada de la fallida Lordstown Endurance, pero la vendió el año pasado. Eso hace improbable una producción estadounidense a corto plazo. Por ahora, la mirada está puesta en Taiwán y en una posible exportación hacia otros mercados asiáticos.

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Información útil para el conductor

  • Fabricante: Foxtron (filial automovilística de Foxconn).
  • Especificaciones clave: batería LFP de 82,7 kWh, hasta 468 CV de potencia combinada y carga rápida a 175 kW (10-80 % en menos de 30 min).
  • Precio orientativo: desde 1,2 millones de dólares taiwaneses, que al cambio actual rondan los 34.475 euros.
  • Consejo de Motor16: si buscas un SUV eléctrico amplio y con buena relación prestaciones/precio, este Cavira merece seguimiento. Pero espera a ver cómo se comporta en pruebas reales: el WLTC es generoso y el servicio posventa en Europa aún está por definir.
  • Curiosidad: Foxconn no es la única tecnológica que quiere fabricar coches. Xiaomi ya vende el SU7 y Huawei colabora con varios fabricantes chinos. La frontera entre el móvil y el motor se difumina cada vez más.