En 2021, el 19% de la flota de Arval era electrificada, una cifra que, cinco años después, ha pasado a ser el 100%. Hoy, los más de 160 vehículos de la compañía funcionan exclusivamente con batería. No es un hito simbólico: es la demostración, con datos reales, de que la descarbonización de una flota corporativa es posible, medible y rentable.
Para investigar si era posible convertir la totalidad de la flota en electrificada, Arval utilizó su propia solución telemática, Arval Connect, para analizar los patrones de movilidad de sus empleados —desplazamientos profesionales y privados— y verificar que eran completamente compatibles con la tecnología eléctrica antes de dar ningún paso. Solo entonces se dimensionó la infraestructura: 60 puntos de carga en la sede de Madrid —12 de carga rápida— y 13 cargadores en Barcelona, además de instalaciones en los propios domicilios de los trabajadores.
Este modelo de análisis previo es, precisamente, el que Arval Consulting replica ahora con sus clientes empresariales.
El impacto ambiental

La electrificación total de la flota interna supone la eliminación de aproximadamente 190 toneladas de CO₂ anuales. De ellas, 96 toneladas corresponden estrictamente a desplazamientos profesionales. Estas cifras no son estimaciones teóricas: se calculan a partir del kilometraje real y el consumo registrado por los vehículos conectados.
Más allá del impacto ambiental, el modelo de carga vinculado —combinando la recarga en oficina y en domicilio— ha optimizado el coste por kilómetro, demostrando que la sostenibilidad y la eficiencia económica no son objetivos contrapuestos.
El factor humano: comunicación antes que tecnología

La electrificación no es solo un reto técnico. Arval acompañó el proceso con una estrategia activa de comunicación interna: sesiones informativas, resolución de dudas y el testimonio directo de empleados que ya habían hecho el cambio. Reducir la incertidumbre que generaba dar el paso hacia la movilidad eléctrica fue tan importante como instalar los cargadores.
«Nuestra flota propia es el mejor campo de entrenamiento; no es solo un medio de transporte, sino el escenario real donde validamos soluciones», afirma Miguel Cabaça, Director General de Arval España. «Al someter nuestra propia operación al mismo rigor consultivo que aplicamos con los clientes, hemos transformado un objetivo ambicioso en una realidad tangible: la electrificación total es viable hoy. Con nuestra metodología y acompañamiento, cualquier empresa puede lograr eficiencia operativa, ahorro medible y sostenibilidad real desde el primer día de implementación», añadió el directivo.
Una hoja de ruta exportable

El recorrido de Arval —de un 19% electrificado en 2021 a un 70% a finales de 2024, hasta el 100% en 2026— no es solo un caso de éxito interno. Es la metodología que Arval Consulting pone ahora al servicio de cualquier empresa que quiera recorrer el mismo camino, con el respaldo de una compañía que ya lo ha hecho sobre el terreno.
Arval es un referente en renting de vehículos y especialista en soluciones de movilidad. Gestiona actualmente más de 1,9 millones de vehículos en 28 países, más de 250.000 de ellos en España. Sus clientes van desde grandes corporaciones internacionales hasta pequeñas empresas y particulares. En nuestro país, la compañía de BNP Paribas opera desde 1996 y cuenta con más de 900 empleados.


