Stephan Winkelmann, director ejecutivo de Lamborghini, ha afirmado en una mesa redonda con periodistas que la aceptación de los vehículos eléctricos entre los compradores de la marca es «cercana a cero». Según sus declaraciones, recogidas por el diario alemán Handelsblatt y por Carscoops, el fabricante italiano ha decidido retrasar el Lanzador, su primer modelo cien por cien eléctrico, hasta al menos 2030.
La rentabilidad ampara la decisión. En 2025, Lamborghini facturó 3.200 millones de euros (unos 3.700 millones de dólares) y aunque el beneficio operativo cayó de 835 a 768 millones de euros, mantuvo un margen operativo del 24%. Un colchón que, en opinión de la marca, le permite esperar a que la tecnología eléctrica madure sin presión financiera.
La «demanda cero» que congela al Lanzador hasta 2030
Winkelmann explicó que la marca lleva años monitorizando la demanda en el segmento de superlujo y que la adopción de eléctricos no ha avanzado al ritmo previsto. «La aceptación entre nuestra clientela es cercana a cero», señaló, justificando así el aplazamiento del Lanzador, que inicialmente estaba previsto para antes de 2030 y ahora no llegará antes de esa fecha, si es que llega.
Lamborghini no renuncia a la electrificación, pero apuesta por una estrategia híbrida que ya ha lanzado con modelos como el Revuelto y el Temerario. Mantener motores V12 y V8 con hibridación ligera le basta para cumplir con los límites de emisiones de la Unión Europea mientras preserva el carácter sonoro y emocional que define a la marca.
El paraguas de los e-fuels y la exención para fabricantes artesanales

La decisión de Lamborghini se beneficia de un resquicio regulatorio. La normativa europea que prohibirá la venta de coches de combustión nuevos en 2035 contempla exenciones para los combustibles sintéticos y para los fabricantes de bajo volumen, una categoría en la que encajan marcas como Lamborghini. Esta vía, aún en discusión, permitiría a la firma de Sant’Agata Bolognese seguir vendiendo motores de combustión más allá de la fecha límite, siempre que utilicen carburantes neutros en carbono (prohibición de la venta de vehículos de combustión en la UE para 2035). Alemania, por ejemplo, ha presionado para mantener viva la opción de los e-fuels, mientras que Francia se muestra más reticente.
Lamborghini no necesita vender coches eléctricos para seguir ganando dinero: el cliente de este segmento aún busca emoción y sonido, no autonomía.
Ferrari y el Luce: ¿acierto o salto al vacío?
Mientras Lamborghini se repliega, Ferrari ha lanzado el Luce, su primer eléctrico, con una acogida polémica. El debut del modelo generó ruido, pero no el tipo de atención que Maranello esperaba, según reconoció Winkelmann. La jugada de Ferrari es arriesgada: si el mercado de superlujo no abraza el coche eléctrico en los próximos años, la inversión podría lastrar su imagen y sus cuentas. Sin embargo, la marca del cavallino rampante apuesta por posicionarse como pionera tecnológica, a sabiendas de que el reloj regulatorio corre.
Análisis de Impacto
Dato de mercado. El retraso del Lanzador confirma que el cliente de superdeportivos no ve en lo eléctrico una ventaja aspiracional, sino una pérdida de identidad. Este segmento, que movió más de 6.000 unidades anuales en 2025 entre las principales marcas italianas, sigue dominado por motores de combustión y ahora por híbridos. La apuesta de Lamborghini por los híbridos le está reportando márgenes del 24%, lo que sugiere que la transición al eléctrico no es urgente.
El rumor del paddock industrial. Dentro del Grupo Volkswagen, propietario de Lamborghini, la decisión de posponer el Lanzador se alinea con la estrategia de prudencia del consorcio. Otras marcas del grupo, como Bentley y Porsche, también han moderado sus planes eléctricos ante la demanda irregular. En la práctica, Lamborghini se convierte en el barómetro de la electrificación en el lujo extremo: si ni siquiera una marca con clientes dispuestos a pagar medio millón de euros quiere un eléctrico, el resto del sector debería tomar nota.
Veredicto. La maniobra de Sant’Agata Bolognese es un movimiento defensivo inteligente. Aprovechar las lagunas regulatorias y esperar a que la tecnología madure mientras mantiene una rentabilidad récord con híbridos coloca a Lamborghini en una posición cómoda. Para Ferrari, el contraste es evidente: ha elegido ser el conejillo de indias en un segmento sin apetito comprobado. El próximo hito llegará en 2027, cuando Bruselas defina el alcance de las exenciones para los e-fuels; lo que se decida entonces dictará el futuro real del motor térmico en el lujo.

