Hace casi cien años, Sakichi Toyoda vendió las patentes de sus telares automáticos para financiar un sueño que nada tenía que ver con los textiles, fabricar automóviles. Aquel acto fue el origen de lo que hoy es Toyota.
Un siglo después, la compañía ha dado un paso igual de arriesgado con la creación de Woven City, una ciudad que parte de cero en la que tecnología, personas e infraestructura conviven para redefinir el futuro de la humanidad. De los telares a los robots que hoy recorren las calles de Woven City hay cien años de distancia, pero un mismo hilo conductor: la convicción de que la tecnología debe estar al servicio de las personas.
Construida sobre el solar de la antigua planta de Higashi-Fuji, cerrada en 2020 tras décadas fabricando coches, Woven City es, en palabras de la propia Toyota, el nuevo circuito de pruebas de la movilidad: un lugar donde la tecnología se valida con personas reales, viviendo su vida cotidiana. Y su nombre, «Woven» («tejido»), no es casualidad: conecta el origen textil de la marca con una visión mucho más ambiciosa que fabricar coches, la de repensar por completo cómo se mueve la humanidad.
Quiénes tejen la ciudad: Weavers e Inventors
Woven City lanzó oficialmente su primera fase en septiembre de 2025, y desde entonces ya son 100 personas repartidas en 50 hogares quienes habitan el proyecto, una cifra que Toyota espera elevar hasta unos 300 residentes con el tiempo. Estos vecinos reciben el nombre de Weavers (tejedores), y su papel es clave: con su día a día, evalúan y dan forma a las tecnologías que después podrían llegar al resto del mundo.
Junto a ellos trabajan los Inventors, empresas, startups y centros de investigación que aprovechan el conocimiento de Toyota para desarrollar sus propios productos con una ventaja poco habitual, la retroalimentación inmediata y real de quienes los usan. Ya son más de 20 los Inventors instalados en la ciudad, 12 empresas pertenecientes al Grupo Toyota y otras 12 a socios externos.
Esta forma de trabajar responde a un concepto propio de Woven by Toyota llamado Kakezan, que en japonés significa multiplicación. La idea es sencilla de explicar y compleja de ejecutar: combinar la experiencia de Toyota en producción a gran escala, el músculo de software de Woven by Toyota y el talento de startups y socios para multiplicar el impacto de cada innovación, en lugar de sumarlo.
Cero accidentes: la meta que da sentido a toda la tecnología
Detrás de los robots y la inteligencia artificial hay un objetivo que Toyota define como profundamente humano antes que tecnológico, construir una sociedad de movilidad segura y confiable para las próximas generaciones.

La filosofía de la compañía sostiene que esa meta solo es posible si personas, movilidad e infraestructura avanzan de forma coordinada, nunca por separado. Una visión que, en la filosofía Toyota, no puede alcanzarse pensando solo en vehículos, sino que requiere integrar tres elementos de forma simultánea: las personas, la movilidad y la infraestructura. «Solo cuando los tres trabajan unidos en armonía es posible avanzar hacia el objetivo más ambicioso de Toyota; un mundo con cero accidentes de tráfico», explica la marca.
Es la misma filosofía que durante décadas ha situado a Toyota entre los fabricantes más fiables del mundo, ahora trasladada a la escala de una ciudad entera.
Lo que ya circula por las calles de Woven City

Pasear por Woven City es ver el futuro de la movilidad en pruebas de campo. Estos son algunos de los proyectos más destacados:
- Guide Mobi, un robot de movilidad autónomo que acompaña a los residentes por la ciudad.
- HSR (Human Support Robot), el robot doméstico de Toyota que colabora con los Weavers en las tareas del hogar.
- C+walk T, un scooter eléctrico de tres ruedas pensado para la movilidad personal urbana, ya en pruebas.
- e-Palette, el vehículo autónomo multipropósito que Toyota imagina como oficina, tienda o espacio de ocio sobre ruedas.
- Un robot de reparto autónomo, en fase de prueba, que entrega pedidos a los residentes sin intervención humana.
- El Joby eVTOL, la aeronave eléctrica de despegue y aterrizaje vertical desarrollada junto a Joby Aviation, que explora el transporte aéreo urbano.
- El Kakezan Invention Hub, el espacio donde los Inventors presentan sus prototipos a los Weavers y reciben feedback directo para acelerar el desarrollo.
- Ueshima Coffee, la cafetería de la ciudad, que además sirve para estudiar hábitos y preferencias de consumo con datos reales.
- El proyecto Customized Functional Space, desarrollado con Daikin, con espacios que se adaptan al estado de ánimo de quienes los ocupan y que ya demuestra su concepto de «espacio sin polen», capaz de reducir hasta un 95% la entrada de partículas de polen en el aire.
La inteligencia artificial que vigila la ciudad para hacerla más segura

El verdadero cerebro de Woven City es su Motor de Visión IA, un modelo fundacional de inteligencia artificial a gran escala capaz de comprender en tiempo real lo que ocurre en las calles. Cruzando datos visuales, de comportamiento y del entorno procedentes de cámaras, sistemas de movilidad y usuarios, el sistema identifica patrones, detecta riesgos y coordina la respuesta entre los distintos sistemas conectados de la ciudad.
Según el ranking MVBench, referencia mundial para evaluar la comprensión de vídeo por IA, este motor se sitúa entre los modelos de lenguaje visual más avanzados del planeta.
A su alrededor se despliega el Sistema ANZEN Integrado, que suma la IA de Comportamiento, capaz de anticipar patrones humanos, y el Asistente de Sincronización de Conducción, que adapta la ayuda al volante según el conductor y el entorno. Analizando datos de cámaras de vehículos y semáforos, el sistema anticipa movimientos y avisa tanto a peatones como a conductores, buscando que personas, tecnología e infraestructura funcionen como un único organismo coordinado.
Toyota y Woven by Toyota completan este ecosistema de datos con dos piezas más: Woven City Infra Hub, que unifica toda la información de la ciudad en una sola plataforma, y Woven City Data Fabric, el marco que gestiona esos datos respetando la privacidad y las preferencias de cada residente.
El Inventor Garage: donde las ideas se convierten en prototipos

Desde abril, Woven City cuenta con un nuevo motor de innovación, el Inventor Garage, un centro de desarrollo integral levantado sobre las antiguas instalaciones de estampación de la planta Higashi-Fuji, que durante más de 50 años fabricó vehículos de pasajeros. El espacio conserva el espíritu monozukuri (el arte japonés de hacer las cosas bien) de la planta original, y ahora ofrece a los Inventores zonas de co-creación, áreas de prueba y alojamiento pensado para que convivan con los residentes.
Con su puesta en marcha, Woven City completa un ciclo de desarrollo en tres etapas único en el mundo:
Inventor Garage: prototipado ágil de productos y servicios.
Inventor Field: validación en un entorno de pruebas controlado.
Zona Residencial de la Fase 1: pruebas reales con cerca de 100 Weavers viviendo el día a día del proyecto.
Al recorrer estos tres entornos, los nuevos productos y servicios de movilidad pueden pasar del concepto a la realidad manteniendo la seguridad en cada etapa.
Cuatro nuevos Inventors se suman al proyecto

La lista de Inventors de Woven City sigue creciendo. Se acaban de incorporar AI Robot Association (AIRoA), Daiichikosho, Joby Aviation y Toyota Financial Services, lo que eleva a 24 el número total de socios instalados en la ciudad.
Entre los Inventors también sigue presente Akio Toyoda, presidente de Toyota, que participa como «Master Weaver» de la ciudad. Su última aportación ha sido Akio Toyoda AI, un modelo de inteligencia artificial que refleja su propio estilo de liderazgo y toma de decisiones, pensado para impulsar la adopción de la IA y la colaboración con propósito en todo el Grupo Toyota.

