Yamaha se convierte en proveedor único de Moto3 desde 2028 con motores de 700 cc basados en la MT-07

El contrato, hasta 2033, sustituye a los actuales proveedores KTM y Honda. La nueva mecánica compartida busca igualar el escalón entre categorías y endurecer el acceso de los jóvenes pilotos.

La decisión de Dorna de entregar en exclusiva la categoría pequeña a Yamaha no es una simple rotación de proveedor. Es una enmienda a la trayectoria de formación que ha dominado Moto3 durante la última década. A partir de 2028, todas las motos de la parrilla de Moto3 compartirán un mismo motor: el bicilíndrico de 700 cc que Yamaha extrae directamente de la MT-07, su naked superventas. Esto deja fuera a KTM y a Honda, los dos fabricantes que han copado el campeonato desde su nacimiento en 2012.

Yamaha toma el control: el fin de la era KTM y Honda en Moto3

El contrato, que se extiende hasta 2033, fue confirmado por MotoGP a finales de junio. Yamaha no solo suministrará los motores, sino que se convierte en el socio global para la formación de jóvenes pilotos. Según explicó Carlos Ezpeleta, director deportivo del campeonato, «estamos trabajando con Yamaha para crear una plataforma global para jóvenes pilotos, más allá de simplemente anunciar qué moto pilotarán». La idea es que el salto desde las copas de promoción —como la Red Bull Rookies Cup o el JuniorGP— ya no sea un simple cambio de colores, sino un auténtico desafío de adaptación.

Para Yamaha, la operación supone un espaldarazo comercial y un retorno a las categorías de base con un producto de calle reinterpretado para la competición. Paolo Pavesio, director de la marca, subrayó que su objetivo «no era simplemente construir una motocicleta, sino crear una plataforma capaz de apoyar a pilotos, equipos y campeonatos». El motor de la MT-07, un bicilíndrico en línea de 689 cc en su versión de serie, se modificará para alcanzar los 700 cc y soportar las exigencias de un mundial.

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Una escalera progresiva: por qué los 700 cc cambian las reglas del juego

Hasta ahora, el camino hacia MotoGP presentaba un escalón demasiado abrupto. Un piloto pasaba de un monocilíndrico de 250 cc y 60 cv en Moto3 a un tricilíndrico de 765 cc y cerca de 140 cv en Moto2. Con el nuevo motor de 700 cc de Yamaha, la progresión se suaviza: la clase pequeña se acerca más a la intermedia, y esta a su vez estará más próxima a los 850 cc de MotoGP a partir de 2027. Es una filosofía de escalera mecánica que muchos equipos llevaban años reclamando.

Este redactor recuerda conversaciones en el paddock de Jerez hace tres temporadas, cuando un ingeniero de un equipo puntero de Moto3 ya advertía de que «si no endurecemos la entrada, los rookies van a quemarse antes de tiempo». La nueva Moto3 parece diseñada precisamente para eso: obligar a los jóvenes a ganarse cada décima en una moto más pesada, con una entrega de potencia menos reactiva y una electrónica más limitada. No será, ni de lejos, un simple cambio de motor.

El paso de los 250 cc de un monocilíndrico de altas revoluciones a los 700 cc de un bicilíndrico de calle supone un cambio en la filosofía de pilotaje que definía Moto3.

KTM y Honda, que han dominado la categoría con sus monocilíndricos de última generación, pierden así un escaparate tecnológico y una herramienta de fidelización de talento. Ambos fabricantes han utilizado Moto3 para construir una cantera que luego ascendía a sus equipos de Moto2 y MotoGP. La salida forzosa deja un vacío que, por ahora, solo Yamaha está dispuesta a llenar. Hubo interés de marcas chinas, pero Dorna apostó por una solución consolidada.

El calendario de transición es claro: 2027 será la última temporada con los actuales motores de 250 cc. A partir de 2028, todos los equipos de Moto3 recibirán un kit oficial de Yamaha. La uniformidad mecánica no afectará a los chasis, que seguirán siendo desarrollados por los propios equipos, aunque con un motor común. Es el mismo modelo que ya funciona en Moto2 con Triumph desde 2019.

Análisis de Impacto

  • Dato de mercado: La MT-07 ha sido la naked media más vendida en Europa durante la última década. Convertirla en base para una categoría mundial supone un impulso de imagen y ventas en un segmento donde Yamaha ya lidera, pero que necesita renovarse ante la competencia asiática.
  • El rumor del paddock: Fuentes del campeonato confirman que el acuerdo incluye un paquete de formación técnica para ingenieros y mecánicos, no solo motores. Yamaha estaría diseñando un programa de cantera que podría extenderse a otras categorías nacionales en los próximos años.
  • Veredicto del analista: La jugada de Dorna es un strike calculado: elimina la dependencia de dos proveedores con intereses dispares y coloca a Moto3 en una senda más formativa y menos dependiente de la guerra de prestaciones. Para Yamaha, el riesgo está en la fiabilidad de un motor de calle llevado al límite durante seis temporadas. Para los pilotos, la adaptación a una moto más dócil pero mucho más exigente en gestión de neumáticos. Nadie se baja, pero todos se recolocan.