La red eléctrica podrá cargar 40 millones de coches eléctricos en 2045 sin más cables

El operador alemán 50Hertz sostiene que sus escenarios de planificación ya contemplan ese parque para 2045. La clave no será tender más líneas, sino repartir las recargas y aprovechar la carga bidireccional del coche.

Cuarenta millones de coches eléctricos colgados de la misma red eléctrica suenan a apagón asegurado. En 50Hertz, el operador que gestiona la red de transporte del noreste de Alemania, no lo ven así: sus escenarios de planificación ya contemplan ese parque para 2045 y sostienen que la infraestructura podrá con él sin multiplicar los cables.

Lo cuenta Dirk Biermann, responsable de Operaciones de la compañía, en una entrevista con la asociación alemana de electrotecnia VDE. Su tesis tiene una condición: la red eléctrica podrá alimentar a esos 40 millones de coches eléctricos siempre que el despliegue de renovables no se frene por el camino.

Qué dice exactamente 50Hertz

La demanda no crece solo por los coches. También empujan la calefacción eléctrica y buena parte de los procesos industriales que hoy queman gas. Ese cóctel, y no el vehículo por sí solo, es el que obliga a una transformación de mayor alcance de todo el sistema energético.

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Y aquí llega el matiz que casi nadie separa. Una cosa es tener energía suficiente en el balance nacional y otra muy distinta es entregarla en un punto concreto, en el barrio concreto, a la hora exacta en la que todo el mundo la pide.

El problema no es la energía, es la hora punta

50Hertz capacidad red

Piensa en una urbanización cualquiera. Cientos de conductores llegan del trabajo entre las seis y las ocho de la tarde y enchufan el coche a la vez. Ahí no falta generación: falta margen en el transformador de la esquina. Si las necesidades de esos coches permiten repartir la recarga durante las horas siguientes, el pico se desploma.

La red no se cae por millones de coches eléctricos, se cae por millones de coches eléctricos enchufados al mismo minuto.

Por eso Biermann pide a las distribuidoras herramientas reales para gestionar estas situaciones, y no solo más cobre. Habrá que seguir invirtiendo en infraestructura, eso es inevitable, pero una recarga mejor organizada puede ahorrarse parte de las ampliaciones que serían obligatorias si todo el consumo se concentrase en la misma franja horaria.

La batería del coche también puede devolver electricidad

El segundo muelle de flexibilidad es la carga bidireccional, la tecnología que permite sacar energía de la batería para usarla en casa o inyectarla en la red. Biermann ve aplicaciones prometedoras en el ámbito doméstico; en la recarga pública, en cambio, considera que todavía queda recorrido en tarifas dinámicas e incentivos económicos que premien consumir cuando al sistema le conviene.

Para el conductor, la prueba de fuego es mucho más terrenal: que participar resulte sencillo y que la compensación se note en la factura. Ceder unos kilovatios de batería tiene que encajar con la hora de salida, los kilómetros previstos para el día siguiente y la carga que uno quiere conservar por si acaso.

80 GW de peticiones que no caben todas

La transformación va más allá del coche. Contadores digitales, automatización y almacenamiento estacionario son las otras patas para casar producción y consumo. El interés se mide ya en las solicitudes de conexión: en el área de 50Hertz se han presentado peticiones de grandes consumidores que suman más de 80 GW de potencia, con mayoría de proyectos de baterías.

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Ojo al dato, porque son solicitudes, no instalaciones funcionando. Ese volumen supera con holgura las necesidades previstas a largo plazo, así que el propio operador avisa de que no todos esos proyectos se construirán. El despliegue tendrá que acompasarse a la capacidad de conexión real y a lo que el sistema necesite de verdad, según explican desde la web oficial de 50Hertz.

Qué significa esto para quien se plantea un eléctrico

El mensaje de fondo es tranquilizador y a la vez exigente. La expansión del coche eléctrico entra dentro de lo técnicamente asumible con planificación, renovables e infraestructura. Lo que queda por hacer no es solo una gran línea de alta tensión: es algo mucho más cotidiano, conseguir que millones de recargas se organicen mejor y que el conductor tenga un motivo claro para no enchufar siempre a la misma hora.

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Traducido al debate español, donde la discusión pública suele quedarse en el punto de carga de la esquina, la lección alemana apunta a otro sitio. La red eléctrica y los coches eléctricos no son rivales: son dos piezas que necesitan un horario común. Y ese horario se negocia con precios, no con discursos.

Cosas que se olvidan cuando se habla de megavatios.

Información útil para el conductor

  • Cifra clave: más de 40 millones de coches eléctricos encajarían en la red de 50Hertz en 2045, según sus propios escenarios de planificación.
  • Qué falta: mantener el ritmo de despliegue renovable y dotar a las distribuidoras de herramientas para gestionar la recarga en cada zona.
  • Palanca del coche: la carga bidireccional permite devolver energía a la vivienda o al sistema cuando hay exceso de demanda puntual.
  • Letra pequeña: los más de 80 GW de solicitudes de conexión en la zona son peticiones, no instalaciones en servicio; no todas se materializarán.
  • Consejo de Motor16.com: si vas a comprar un eléctrico, comprueba que el coche y tu cargador admiten programación horaria y carga bidireccional. Es lo que abaratará tus recargas cuando lleguen las tarifas dinámicas.