El mal mantenimiento multiplica por cinco el riesgo de muerte en accidente: 670 fallecidos en 10 años

Un estudio de la Fundación Línea Directa muestra que descuidar el mantenimiento del coche eleva el riesgo de muerte en carretera. Los datos recogen 670 fallecidos y más de 23.000 heridos en diez años por fallos mecánicos evitables.

Circular con el coche en mal estado no solo es un riesgo para tu bolsillo; es un peligro mortal. Así lo revela un estudio reciente de la Fundación Línea Directa y Centro Zaragoza, que confirma que un vehículo con defectos en neumáticos, frenos, dirección o suspensión multiplica por cinco la probabilidad de fallecer en un siniestro. En diez años, al menos 670 personas murieron y más de 23.000 resultaron heridas en accidentes donde el mal mantenimiento fue determinante.

El informe, elaborado con datos de 2015 a 2024, pone cifras a una realidad que muchos conductores ignoran: tener el coche en condiciones óptimas no es un capricho estético, sino la diferencia entre la vida y la muerte en un impacto. Y con una antigüedad media del parque que ya supera los 14,5 años y un 22% de incremento en el precio de las reparaciones en solo cinco años, cada vez más conductores posponen las revisiones, agravando el problema.

La letalidad de un coche sin mantenimiento

Los turismos de más de 15 años implicados en accidentes con víctimas acumulan un 70% más de defectos que los modelos de 0 a 4 años. No son fallos menores: un sistema de frenos desgastado, unos neumáticos por debajo del límite legal de 1,6 milímetros o una dirección que no responde convierten una colisión evitable en un siniestro con consecuencias fatales.

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Uno de cada tres vehículos obligados a pasar la ITV no acude a la cita, según los datos de AECA-ITV que recoge el estudio. Las sanciones por circular sin la inspección en regla crecieron un 51% entre 2015 y 2024. La multa por no tener la ITV vigente alcanza los 200 euros (que se quedan en 100 euros con el pronto pago), pero el verdadero riesgo es que un defecto grave que habría detectado la inspección se quede sin corregir hasta que ya es tarde.

Un neumático gastado o un freno desgastado no avisan con antelación; simplemente fallan en el peor momento. La revisión anual es la inversión más rentable en seguridad que puede hacer un conductor.

Defectos más frecuentes y cómo los ve la ITV

Entre quienes sí pasan la ITV, el 17,9% suspende a la primera y arrastra de media dos defectos incompatibles con la circulación. Si se acumula un año de demora, el porcentaje de rechazo se dispara al 25%. Los fallos más habituales que afectan a la seguridad son: alumbrado (37%), motor y transmisión (19%), frenos (12%), ejes y ruedas (9%) y dirección (4%).

Las diferencias por comunidades son llamativas: Asturias encabeza la lista de suspensos con un 32,4%, seguida de Galicia con el 23,4%, muy por encima de la media. En el extremo contrario, Comunidad Valenciana (10,5%) y País Vasco (13,7%) registran las tasas más bajas. Estas cifras reflejan millones de coches circulando con deficiencias que el conductor a menudo no percibe: un testigo de avería encendido que se ignora durante semanas (el 39% admite haberlo hecho) o un nivel de refrigerante bajo que casi la mitad de los automovilistas no comprueba nunca.

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El coste oculto de posponer la revisión

Según el estudio, 9,6 millones de automovilistas —un 34%— no revisan su vehículo cada año, y 650.000 admiten no hacerlo ni siquiera cada tres años. La razón principal que alegan es el coste (52%), pero las consecuencias de esa decisión pueden salir mucho más caras: un fallo en la correa de distribución puede romper el motor, y una mala frenada puede provocar un accidente. Además, 2,5 millones de conductores llevan su coche a mecánicos no profesionales, lo que compromete la fiabilidad de las intervenciones, y otros 7,3 millones han retrasado reparaciones importantes en el último año.

Con el volumen de desplazamientos estivales en pleno apogeo, el mensaje es claro: mantener el coche al día no es un gasto, es una obligación de seguridad. La próxima ITV de tu vehículo puede ser la cita que te salve la vida. Porque circular con el coche en mal estado te expone a una multa, sí, pero sobre todo te pone en el carril de los que multiplican por cinco su riesgo de muerte en carretera.

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