El nuevo Mazda CX-6e es el primer SUV totalmente eléctrico de la marca. Para ofrecer un producto a la altura de lo que se espera de Mazda, el fabricante japonés ha buscado un aliado: la plataforma la desarrolla Changan, el socio chino de Mazda, dentro del acuerdo de colaboración tecnológica entre ambos fabricantes. Se trata, por tanto, de un modelo que parte de una ingeniería china pero que Mazda ha reelaborado para acercarlo a su propio carácter de marca.
Con 4.850 mm de longitud, y una distancia entre ejes de 2.902 mm, el Mazda CX-6e se sitúa en el segmento de los SUV eléctricos medios con características premium, donde compite con rivales como el Volkswagen ID.4, el Tesla Model Y, el Skoda Enyaq, el BYD Sealion 7, el Xpeng G6 o el Cupra Tavascan. No obstante, los rivales son cada vez más numerosos, y aunque este Mazda CX-6e milita en la liga de los “grandes” (en tamaño), muchos compradores lo tendrán en cuenta como alternativa a SUVs más compactos.
El caso es que el único motor eléctrico (ubicado en el tren trasero) del Mazda CX-6e entrega una potencia máxima de 190 kW (258 CV) y un par de 290 Nm, sin ofrecer, de momento, alternativa de tracción total. La aceleración de 0 a 100 km/h se resuelve en 7,9 segundos, con una velocidad máxima de 185 km/h.
La batería, de tipo litio-ferrofosfato (LFP) y 78 kWh de capacidad, ofrece una autonomía WLTP de hasta 484 km en la versión Takumi con llantas de 19 pulgadas, que baja a 468 km en la variante Takumi Plus, equipada de serie con llantas de 21 pulgadas. La recarga rápida en corriente continua permite pasar del 30 % al 80 % en 15 minutos, con una potencia de carga que puede alcanzar los 195 kW.



Nos gusta lo que se ve y, más aún, lo que no se ve en este Mazda CX-6e
Al volante, el Mazda CX-6e sorprende muy gratamente. Toda la cadena cinemática ofrece un tacto muy fino, especialmente apreciable en maniobras de aparcamiento y en tráfico urbano, donde se agradece la precisión, la ausencia de artificiosidad, la buena comunión entre dirección, respuesta del acelerador y suspensiones. En conjunto, la dinámica de conducción del Mazda CX-6e resulta sobresaliente, netamente superior a lo que ofrecen habitualmente las plataformas eléctricas chinas, lo que delata que Mazda ha trabajado a fondo en su puesta a punto.
El aislamiento acústico es otro de sus puntos fuertes: los cristales delanteros laminados contribuyen a un habitáculo extraordinariamente silencioso, tanto en ciudad como en carretera. Durante el recorrido de la presentación, realizado por los alrededores de Düsseldorf (Alemania) con algún tramo por Autobahn a velocidades elevadas, el consumo se movió en una horquilla razonable de entre 16 y 18 kWh/100 km, una cifra coherente si se tiene en cuenta el peso del vehículo, que ronda los 2.130 kg en vacío.
El espacio interior es otro de los grandes activos del Mazda CX-6e: las plazas traseras resultan amplias. El maletero ofrece 468 litros con todos los asientos en uso, que se amplían hasta 1.434 litros abatiendo la segunda fila. No es ningún récord para su tamaño pero sí es una buena cifra teniendo en cuenta la generosa distancia entre ejes, que retrasa mucho los pasos de rueda. Y a esto se suma un maletero delantero de nada menos que 80 litros.
Donde el origen chino sí se deja notar es en algunos detalles de la experiencia de usuario. El Mazda CX-6e prescinde de mandos físicos para regular los retrovisores exteriores, la climatización, el equipo de audio o el techo solar practicable, funciones que quedan relegadas a la pantalla táctil. En cambio, esa misma pantalla, de 26,45 pulgadas, resulta muy útil para el eventual pasajero, que puede acceder cómodamente al sistema multimedia, las funciones de confort o el navegador.



Asimismo, el cuadro de mandos se reemplaza por un head-up display de gran tamaño, y parte de la información habitual se desplaza a la pantalla central o se replica en ella. No es, en realidad, una mala solución, siempre que el head-up display funcione adecuadamente en todas las condiciones de luminosidad, como es el caso.
De hecho, al conducir por túneles y salir de nuevo a la luz, la proyección en el parabrisas adapta impecablemente la luminosidad, mientras que es la pantalla central la que a veces no reacciona con idéntica rapidez. Lo mejor que se puede decir del HUD es que está ahí, lo usamos y casi ni nos damos cuenta de que no hay una pantalla detrás del volante.
Gama, precios y posicionamiento del Mazda XC-6e
La gama del Mazda CX-6e se estructura en dos acabados. El Mazda CX-6e Takumi parte de 46.200 euros, con llantas de 19 pulgadas, tapicería de cuero sintético en negro o beis, asientos delanteros calefactados y ventilados, techo solar panorámico y pantalla central de 26,45 pulgadas de serie. El acabado Takumi Plus, desde 49.200 euros, añade llantas de 21 pulgadas, retrovisores exteriores e interior digitales, asientos traseros calefactados y ventilados, y tapicería bitono en amatista y blanco.
Desde nuestro punto de vista, el acabado Takumi es netamente preferible al Takumi Plus. Los retrovisores digitales no son preferibles a los convencionales, y las llantas de 21” tampoco. Las llantas, además, pueden pedirse también en el acabado de acceso, con un sobreprecio de 1.200 euros, aunque insistimos que nuevamente no merece la pena.



De cara al lanzamiento, hay una campaña de descuento de 3.210 euros, a la que se pueden añadir 1.000 euros extra por financiar con la marca, 1.000 euros de CAES y el descuento del plan Auto+ (3.375 euros para el Takumi y 2.925 euros para el Takumi). Con todo ello, el precio de acceso bajaría a 37.615 euros para el Mazda CX-6e Takumi y 41.065 para el Takumi.
Mazda respalda el Mazda CX-6e con una garantía de 6 años o 150.000 kilómetros, ampliable hasta 10 años de protección mediante el mantenimiento en la red oficial. Según datos de Eurotax aportados por la marca, el Mazda CX-6e presenta además el mejor valor residual de su segmento a 36 meses y 15.000 km/año, con un 53 %, por delante del Cupra Tavascan (52 %), el BYD Sealion 7 (51 %) o el Hyundai Ioniq 5 (50 %).
Para 2026, Mazda se ha marcado un objetivo de 600 unidades del Mazda CX-6e en España, dentro de un objetivo global de 23.000 matriculaciones de toda la gama, un 21 % más que en 2025. No obstante, los responsables de la filial española confiesan estar sorprendidos por la buena acogida del modelo que, antes incluso de su lanzamiento, contaba ya con 300 pedidos en firma (la mitad de las unidades previstas hasta final de año), por lo que no descartan que la cifra final de matriculaciones sea superior a la prevista.
Las claves del Mazda CX-6e
- El Mazda CX-6e nace de una plataforma desarrollada por Changan, socio chino de Mazda, pero mantiene un tacto de conducción muy Mazda.
- Motor de 190 kW (258 CV) y 290 Nm con tracción trasera; no ofrece, de momento, versión con tracción total.
- Batería LFP de 78 kWh con hasta 484 km de autonomía WLTP y carga del 30 % al 80 % en 15 minutos.
- Consumo real de entre 16 y 18 kWh/100 km, incluyendo tramos de Autobahn a velocidad elevada.
- Aislamiento acústico sobresaliente gracias a los cristales delanteros laminados.
- Interior muy amplio, con buenas plazas traseras, aunque prescinde de mandos físicos para retrovisores y techo solar.
- Gama desde 46.200 euros, 37.615 euros sumando campañas y ayudas oficiales.




































































