La seguridad vial no es solo responsabilidad del conductor. Desde hace poco, la Guardia Civil ha lanzado un aviso contundente: los pasajeros también están obligados a cumplir normas dentro del vehículo. Si se cometen infracciones como no llevar el cinturón, distraer al conductor o manipular objetos, los acompañantes pueden recibir multas de hasta 500 €. Así lo recoge la legislación vigente y advierte el Instituto Armado a través de sus canales oficiales.
Aunque habitualmente se piensa que solo el conductor puede recibir sanciones, la realidad es diferente. Estas nuevas advertencias tienen tres objetivos claros: reforzar la seguridad vial, responsabilizar a todos los ocupantes y reducir accidentes por distracciones o actitudes peligrosas en el interior del vehículo. A continuación, analizamos qué conductas están en el punto de mira y cómo evitarlas.
Cinturón de seguridad: obligatorio para todos según la Guardia Civil

El uso del cinturón de seguridad no solo es obligatorio para el conductor: también lo es para todos los acompañantes, ya viajen en los asientos delanteros o en los traseros. La DGT recuerda que su uso puede salvar vidas, y los datos lo respaldan: más del 20 % de las víctimas mortales no lo llevaban.
La multa por no abrocharse el cinturón es de 200 €, y la sanción recae directamente sobre el pasajero infractor, sin penalizar al conductor ni afectar al carnet de este. La Guardia Civil alerta de que se impondrán sanciones aunque las plazas ocupadas sean cortas o en trayectos urbanos.
Conductas peligrosas y posturas inadecuadas

Otra fuente de sanciones incluyen actitudes dentro del coche que pueden afectar al conductor y a terceros. Sacar la mano, el brazo o la cabeza por la ventanilla es una infracción de hasta 100 €, pues añade riesgo en caso de colisión o al pasar cerca de objetos y vehículos.
También es frecuente que los ocupantes adopten posturas cómodas, como apoyar los pies en el salpicadero o tumbarse. Estas prácticas conllevan multas entre 80 € y 100 €, ya que, además de distraer al conductor, aumentan potencial de lesión en caso de accidente y podrían interferir con el despliegue airbags.
Distracciones: cuando el acompañante interfiere

La DGT y la Guardia Civil van más allá: si el acompañante distrae al conductor —con gritos, música alta, entregando objetos o incluso tocando la palanca de cambios o el volante—, puede enfrentarse a multas de hasta 500 €. Estos comportamientos pueden interpretarse como conducción negligente, especialmente si contribuyen a maniobras peligrosas o a una pérdida de concentración.
La penalización es proporcional a la gravedad y frecuencia de la acción. Un gesto inocente de vez en cuando se puede quedar en una advertencia, pero si se repite o se considera que ha provocado distracción, la sanción puede alcanzar la máxima cuantía.
Arrojar objetos: una infracción muy grave para la Guardia Civil

Tirar una colilla o cualquier objeto por la ventanilla es una de las infracciones más graves que puede cometer un acompañante (o conductor). Además de ser una falta gravísima por contaminación y seguridad vial, puede acarrear una multa de hasta 500 €, sin pérdida de puntos.
El riesgo es alto: un objeto lanzado en carretera puede impactar contra otros vehículos, especialmente motocicletas, y provocar accidentes serios. Las autoridades advierten que no hay exención por negligencia: incluso si no causó un accidente, la multa puede aplicarse.
Otras actitudes sancionables y su responsabilidad

Más allá de lo anterior, existen otras conductas sancionables. Por ejemplo, comportarse de forma irrespetuosa con agentes de tráfico durante un control puede resultar en multas para los pasajeros. También está prohibido exceder el número de plazas autorizadas: si viajan demasiadas personas, puede inmovilizarse el vehículo y el conductor recibir una sanción de 500 € y retirada del carnet por tres meses.
El acompañante también debe utilizar dispositivos electrónicos con prudencia: su uso puede interpretarse como distracción, aunque este punto recae más sobre el conductor. No obstante, la Guardia Civil recuerda que la responsabilidad es compartida.
Cómo evitar que te multe la Guardia Civil como pasajero

La base es clara: no hay que asumir que, por no conducir, puedes comportarte como quieras. Lleva siempre el cinturón puesto correctamente, evita gestos o posturas extrañas y nunca distraigas al conductor con gritos, música alta o manipulación de mandos.
No arrojes nada por las ventanillas, por pequeño que parezca. Y, sobre todo, mantén una actitud respetuosa ante los agentes en caso de control: habla con claridad y evita contestar con agresividad. Informarse es clave. Asegúrate de que todos entienden las normas antes de iniciar un viaje. Y si detectas conductas inadecuadas de otros pasajeros, házselo saber para que el riesgo no recaiga en ti y te toque rendir cuentas a la Guardia Civil.
































































































































































