Porsche Taycan reconoce su error: el CEO admite que el lanzamiento fue prematuro

El CEO de Porsche reconoce que el Taycan llegó antes de tiempo. La marca alemana, que apostó por que el 80% de sus ventas fuesen eléctricas en 2030, refuerza ahora sus motores de combustión para no perder el paso del mercado.

Michael Leiters, CEO de Porsche, ha soltado una frase que retumba en Stuttgart: «Nos precipitamos con el Taycan». Lo ha hecho en una mesa redonda con Auto Motor und Sport, y con ella reconoce que la marca alemana lanzó su primer eléctrico antes de tiempo, antes de que el mercado estuviera preparado para valorarlo.

El Taycan llegó en 2019 pisando fuerte. Se convirtió rápido en el tercer modelo más vendido de la casa, solo por detrás de los SUV Macan y Cayenne. Aquel éxito empujó a Porsche a marcarse un objetivo ambicioso: para 2030, el 80% de sus ventas serían eléctricas. En la práctica, eso significaba que todo su catálogo —salvo el incombustible 911— se pasaría a baterías. Cayman, Boxster, Macan, Cayenne, Panamera… todos iban a ser BEV.

Pero el entusiasmo se ha ido enfriando. El año pasado, los eléctricos apenas representaron el 22,2% de las ventas globales de Porsche, cifra notable si solo comercializa dos modelos de este tipo, pero muy lejos de las previsiones de hace un lustro. En el primer trimestre de 2026, las matriculaciones del Taycan cayeron un 19%. El Macan eléctrico, con 8.079 unidades entre enero y marzo, mejora los números de su hermano pero sigue sin alcanzar al Macan de combustión (10.130 unidades), que ya no se vende en Europa.

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Ese desfase ha provocado un giro de timón. Porsche ya trabaja en un SUV térmico del tamaño del Macan; los próximos Cayman y Boxster conservarán versiones de gasolina, y el nuevo crossover insignia K1 arrancará con motorizaciones híbridas. En paralelo, la firma estira la vida comercial de sus modelos de combustión para cubrir el vacío que los eléctricos aún no llenan.

Leiters aclara que la inversión en eléctricos se mantiene —no veremos un 911 100% eléctrico—, pero el mensaje es nítido: la electrificación no se fuerza a costa de perder ventas. Aunque Porsche mantiene sus apuestas, la realidad es que ha entrado en en una espiral de indecisión estratégica. Los combustibles sintéticos (e-fuels) podrían dar oxígeno a los térmicos, aunque su elevado coste y su escasa eficiencia energética frenan cualquier sueño a gran escala.

El entusiasmo inicial del Taycan se ha enfriado tanto que Porsche prefiere dar marcha atrás antes que insistir en una electrificación a ciegas.

Para quien está pensando en estrenar un Porsche, este volantazo puede interpretarse como un seguro de vida. El Macan eléctrico es hoy la opción más redonda: ofrece prestaciones de sobra y una red de carga cada vez más densa, sin renunciar al alma de la marca. Si prefieres un deportivo de motor central, los futuros Cayman y Boxster no te obligarán a pasar por el enchufe: tendrás versiones gasolina que alargarán el rugido durante unos cuantos años más.

Los e-fuels permiten soñar con un 911 de combustión más allá de 2035, aunque Porsche reconoce que la escalabilidad es un problema. Mientras tanto, la apuesta híbrida del K1 demuestra que Stuttgart no quiere jugársela a una sola carta. La decisión final, como siempre, la tendrás tú: y ahora tienes más certezas que hace doce meses.

¿Por qué admite Porsche que se precipitó?

El propio Leiters lo resume con una sinceridad poco habitual en los despachos de Zuffenhausen: «quizás nos apresuramos demasiado». El Taycan debutó en 2019, cuando la infraestructura de carga era más un folleto que una realidad y el comprador premium aún miraba con recelo el coche eléctrico. En aquellos primeros meses, el modelo rompió moldes por prestaciones y diseño, pero no pudo construir una base de clientes fieles comparable a la de un 911 o un Cayenne.

Las cifras que explican el volantazo

Los números son tozudos. En 2025, el 22,2% de los Porsche vendidos en el mundo fueron eléctricos, un porcentaje digno con solo dos modelos, pero insuficiente para alcanzar la meta del 80% en 2030. La caída del 19% en las entregas del Taycan durante el primer trimestre de 2026 ha encendido todas las alarmas. Y aunque el Macan eléctrico tira del carro, sus 8.079 unidades palidecen frente a las 10.130 del Macan de gasolina, que ni siquiera puede venderse en Europa. Son datos que obligan a cualquier consejero delegado a replantearse el rumbo.

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Michael Leiters entrevista

Qué significa este giro para quien mira un Porsche

La decisión de mantener vivos los motores de combustión no es un paso atrás, sino una red de seguridad para el comprador. Nadie te va a quitar la opción eléctrica si la deseas, pero tampoco te obligarán a renunciar a un seis cilindros bóxer si es lo que te hace vibrar. El nuevo SUV térmico cercano al Macan, la hibridación del K1 y las versiones gasolina de los Cayman/Boxster demuestran que Porsche ha entendido que el mercado dicta sentencia y que, de momento, el eléctrico no convence a todos.

Información útil para el conductor

  • Cifra clave: el Taycan cayó un 19% en el primer trimestre de 2026; el Macan de gasolina vendió un 25% más que el Macan eléctrico en ese mismo periodo.
  • Comparativa: en 2019, el Taycan fue el tercer Porsche más vendido; hoy, sin embargo, los eléctricos solo aportan el 22,2% de las ventas globales.
  • Lectura de Motor16.com: si estás decidiendo entre un Porsche eléctrico y uno de combustión, no te precipites. La marca va a convivir con ambas tecnologías durante al menos una década, así que elige el que de verdad se ajuste a tu día a día.
  • Curiosidad: el mismo CEO que ahora admite la precipitación con el Taycan fue el encargado de impulsar la electrificación acelerada en Bentley; su actual giro en Porsche demuestra que ni los altos ejecutivos pueden predecir los caprichos del mercado.