Stellantis ha anunciado una llamada a revisión masiva que afecta a 1.076.999 Jeep Wrangler y Gladiator (modelos 2021-2025) por un fallo eléctrico que puede provocar un incendio, incluso con el vehículo estacionado y el motor apagado. La compañía pide expresamente a los propietarios que aparquen fuera de garajes hasta que se realice la inspección gratuita en taller.
Se trata de uno de los avisos de retirada más importantes del año para la marca. El origen está en un conector defectuoso de la bomba electrohidráulica de la dirección asistida (EHPSP, por sus siglas en inglés), que puede sobrecalentarse y desencadenar un fuego sin previo aviso. La investigación ha durado más de dos años y ha requerido incluso el uso de tomografías computerizadas para dar con la causa raíz.
Qué modelos están afectados y por qué
La retirada abarca a los Jeep Wrangler y Gladiator fabricados entre 2021 y 2025. El fallo se localiza en el conector de la bomba EHPSP, que se montó con una fuerza de inserción excesiva durante el ensamblaje. Esto pudo deformar los terminales y reducir la fiabilidad del contacto eléctrico.
Con el tiempo, la resistencia en esa conexión aumenta y puede generar el calor suficiente para provocar un incendio. Lo más inquietante es que el riesgo persiste aunque el coche esté apagado y sin llave, tal y como advierte el propio fabricante en el aviso de seguridad.
Los conductores pueden notar una pérdida repentina de la asistencia a la dirección o ver el testigo de “Service Power Steering” en el cuadro. Pero en muchos casos no hay síntoma previo, de ahí la urgencia de la campaña.
Una investigación que ha durado más de dos años
El camino hasta esta llamada a revisión ha sido tortuoso. Stellantis abrió una primera pesquisa en mayo de 2023 tras algunos incidentes, pero la cerró un año después al considerar que la tasa de fallos era baja y no suponía un riesgo irrazonable. Sin embargo, en agosto de 2024 reabrió el caso al recibir más avisos, y en septiembre la NHTSA (la agencia de seguridad vial estadounidense) inició su propia investigación sobre incendios en el vano motor de estos modelos.
Ni siquiera los escáneres CT ni las radiografías lograron reproducir el fallo en laboratorio hasta que se confirmó, en abril de 2026, que todo se debía a una conexión suelta.
Entre junio y diciembre de 2025, los ingenieros intentaron sin éxito replicar el problema en banco de pruebas. Solo en abril de este año, combinando tomografías y rayos X, dieron con el defecto exacto: una holgura en el conector que elevaba la resistencia hasta puntos peligrosos. Stellantis reconoce al menos un herido posiblemente relacionado con este fallo.
El aviso oficial insta a estacionar los vehículos al aire libre hasta que sean revisados. La reparación —inspección del conector, sustitución o ajuste de las piezas necesarias— será completamente gratuita. Las notificaciones a los propietarios comenzarán en julio de 2026.
Información útil para el conductor
- Modelos afectados: Jeep Wrangler y Gladiator de los años 2021 a 2025.
- Unidades: 1.076.999 vehículos en Estados Unidos (la campaña podría extenderse a otros mercados con la misma pieza).
- Pieza o sistema: conector eléctrico de la bomba electrohidráulica de dirección asistida (EHPSP).
- Actuación: inspección gratuita en el taller oficial de Jeep; reparación o sustitución del conector si es necesario. Las cartas a los dueños empezarán en julio de 2026.
- Curiosidad: Stellantis tardó más de dos años en identificar la causa, utilizando incluso escáneres CT y radiografías. Una muestra de que los fallos de fabricación más pequeños pueden convertirse en un enorme quebradero de cabeza.

