Con motivo del 120 aniversario de la histórica victoria de Charles Rolls en el Tourist Trophy de la Isla de Man de 1906, Rolls-Royce Motor Cars ha presentado una creación única: el Black Badge Ghost Tourist Trophy, basado en la berlina de acceso a la gama.
Charles Rolls fue mucho más que un empresario. Piloto de carreras, pionero de la aviación, aeronauta e ingeniero, encarnó el afán de exploración y el deseo de superar los límites tecnológicos propios de comienzos del siglo XX. Su victoria en el Tourist Trophy de 1906 no solo representó un éxito deportivo, sino también una demostración de precisión mecánica, estrategia y confianza absoluta en la ingeniería de la firma británica.
La inspiración para este Black Badge Ghost procede directamente del Light 20 H.P. Rolls-Royce con el que Charles Rolls y su mecánico Eric Platford conquistaron la prueba disputada en la Isla de Man. Aquella carrera, celebrada sobre el exigente recorrido Highroads Course, ponía a prueba tanto la velocidad como la resistencia, la eficiencia del combustible y la fiabilidad mecánica de los vehículos participantes.

Rolls tomó la salida en cuarta posición y ya lideraba la clasificación al término de la primera vuelta. Tras completar las cuatro vueltas al circuito, cruzó la meta con una ventaja de diez minutos sobre sus perseguidores, un margen extraordinario para una competición donde la gestión de recursos era tan importante como el rendimiento puro. El dúo completó el recorrido en 4 horas, 6 minutos y 0,06 segundos, a una velocidad media de 63,4 km/h. Al finalizar la carrera apenas quedaban en el depósito una pinta y una onza de combustible, un dato que ilustra el extraordinario nivel de precisión alcanzado por el equipo.
El Black Badge Ghost Tourist Trophy traslada ese legado histórico a través de una serie de detalles exclusivos desarrollados por el departamento Bespoke de la marca.
La carrocería está acabada en el elegante tono Dark Emerald, elegido para evocar el color verde del vehículo ganador de 1906. Como contraste, una fina línea decorativa en color Tan recorre la silueta del automóvil. Sobre ella destaca un motivo pintado a mano con el número 4 en color Arctic White, una referencia tanto a la posición de salida de Charles Rolls como a las cuatro vueltas que completó durante la competición.
En el interior, la combinación de cuero negro y marrón Tan crea una atmósfera sofisticada y deportiva. Los acabados Black Badge Technical Fibre aportan un carácter contemporáneo, mientras que las costuras, ribetes y detalles en tono Tan añaden calidez y exclusividad. La moqueta de lana de cordero Mocassin completa un ambiente de gran refinamiento.
La conexión con la carrera histórica se hace especialmente evidente en la parte trasera del habitáculo. El panel Waterfall incorpora bordado el trazado del Short Highroads Course de la Isla de Man, inmortalizando el escenario donde Charles Rolls alcanzó su célebre victoria.
Otros guiños históricos permanecen discretamente ocultos. En las salidas de aire centrales aparecen grabados diversos datos del vehículo vencedor y de la propia competición, incluyendo la matrícula AX157, el número de chasis 26350B, la fecha de la carrera —27 de septiembre de 1906— y las coordenadas exactas de las líneas de salida y llegada.

Asimismo, los umbrales iluminados de las cuatro puertas incorporan referencias al número de chasis del automóvil ganador, convirtiendo el conjunto en una especie de archivo privado dedicado a uno de los momentos más importantes de la historia de Rolls-Royce.
Con esta creación única, la firma británica no solo recuerda una victoria histórica, sino también la personalidad de Charles Rolls: un hombre inquieto, visionario y apasionado por las máquinas, cuyo legado continúa definiendo el carácter de los modelos más exclusivos de la marca más de un siglo después.
Galería de imágenes del Rolls-Royce Black Badge Ghost Tourist Trophy
Fotos: Rolls-Royce















