Un coche accidentado, sirenas en la distancia, y una patrulla de la Guardia Civil que llega para poner orden. Todos hemos visto la escena alguna vez, en persona o en las noticias. Tras ese despliegue, empieza un trabajo silencioso y meticuloso: elaborar el atestado. Un documento que puede determinar quién es el culpable, cuánto debe pagar el seguro o incluso si alguien irá a juicio.
Para muchos, es solo ‘rellenar papeles’. Pero para los agentes de la Guardia Civil, es casi una labor de detectives. Cada marca en el asfalto, declaración o fotografía tomada pueden ser clave para reconstruir qué ha pasado. ¿Te has preguntado alguna vez cómo se hace un atestado? En este artículo, te lo explicamos.
3Las declaraciones de los implicados y testigos
Una parte fundamental del atestado son las declaraciones de los conductores implicados, de los ocupantes y de los posibles testigos presenciales. La Guardia Civil interroga con cuidado y de forma metódica. Su objetivo no es solo escuchar versiones, sino detectar contradicciones, comprobar coherencias y valorar el grado de veracidad de cada testimonio.
Las declaraciones, recogidas por escrito y firmadas, pasan a formar parte del atestado. También piden la documentación de los vehículos y de los conductores: permiso de circulación, seguro, ITV, carnet de conducir… Si hay indicios de que algún conductor estaba bajo los efectos del alcohol o drogas, se le realizan las pruebas pertinentes y se reflejan los resultados en el informe.


