Conocíamos su diseño, hemos seguido su desarrollo y, ahora, también podemos adentrarnos en la mismísima fábrica de CUPRA en Martorell (Barcelona) para conocer de primera mano el proceso de montaje del Raval (ver vídeo, abajo). El primer modelo eléctrico diseñado, desarrollado y fabricado íntegramente en la planta ha iniciado su fabricación en serie, y con ello abre un capítulo nuevo en la historia de la marca.
Con lanzamiento previsto para este verano, este urbano eléctrico llega cargado de promesas para redefinir el concepto de coche eléctrico urbano y desafiar lo establecido: un diseño llamativo, un rendimiento para convencer a los más escépticos y un ADN deportivo que lo hace inconfundiblemente CUPRA.
El CUPRA Raval se inspira en uno de los barrios más icónicos y dinámicos de Barcelona. Mide solo 4 metros y combina unas proporciones urbanas compactas con una dinámica de conducción precisa y un comportamiento deportivo. Un modelo que representa una nueva generación de vehículos eléctricos creada para conductores que buscan diferencia, personalización y placer de conducción.

La versión de lanzamiento, CUPRA Raval Dynamic, ofrece 155 kW (211 CV) de potencia y una autonomía de hasta 444 km, está disponible por 24.200 euros, incluyendo Plan Auto+ y descuentos de la marca. Este precio incluye también 5 años de garantía.
A través de CUPRA Flex, el CUPRA Raval Dynamic también se ofrece por solo 200 euros al mes, en 48 cuotas y con una entrada de 3.620 euros (incluyendo el Plan Auto+ y garantía de cinco años).
Una fábrica reinventada para un coche que lo cambia todo

Para la fabricación del CUPRA Raval, Martorell ha sufrido un gran proceso de transforamción. La planta ha reconvertido cerca de 160.000 metros cuadrados para dar cabida a la Línea 1, ahora rediseñada específicamente para el Raval. El proceso ha implicado la incorporación de 1.000 nuevos robots, una plantilla formada en electrificación y una actualización integral de instalaciones que la sitúan entre las más avanzadas de Europa.
El resultado es una cadena de producción que combina precisión milimétrica, automatización de última generación y sostenibilidad real. Estas son las tecnologías que hacen posible el CUPRA Raval:
- Prensa PXL. Una de las más potentes y eficientes del mundo, capaz de fabricar cuatro millones de piezas al año. Es el punto de partida de todo.
- Medición inline absoluta. Tecnología pionera en Europa: cuatro robots equipados con cámaras y seis sensores comprueban y calibran las dimensiones del vehículo en tiempo real, sin interrumpir la producción.
- Robots titán. Con 2,5 metros de altura y capacidad para soportar hasta 1.000 kilogramos, estos gigantes de la automatización se encargan de ensamblar los laterales del coche al autobastidor con una precisión quirúrgica.
- Cabina láser. Una de las más rápidas de todo el Grupo Volkswagen, especializada en la soldadura del techo con tecnología de vanguardia.
- Nuevos procesos de pintura. El horno KTL —el primer horno eléctrico de la planta, con emisiones cero de CO₂— permite explotar colores únicos como el Plasma Iridiscente o el Manganese Mate, acabados que solo son posibles gracias a esta tecnología.
- La batería viaja 600 metros bajo tierra. Producida en la planta de ensamblaje de sistemas de baterías, la batería del Raval recorre un túnel subterráneo de 600 metros hasta encontrarse con la plataforma del vehículo y el motor eléctrico, donde se integra definitivamente en la carrocería.
Listo para las calles

Cuando el CUPRA Raval abandona la línea de producción, lo hace con todo lo que lo define: actitud, tecnología y una vocación urbana que pocos coches eléctricos de su categoría pueden igualar. No es solo un vehículo sostenible; es una declaración de intenciones sobre cómo se puede fabricar en España con ambición global.
Este verano, la espera termina. Una nueva era ha comenzado —y ha comenzado en Martorell.



