Desde 1998 a 2005, Galloper se convirtió en todo un fenómeno digno de estudio en el mercado español. La marca nacida de una empresa participada por Hyundai y Mitsubishi conquistó clientes en nuestro mercado por una propuesta de productos -todoterrenos fundamentalmente basados en la primera generación del Pajero/Montero– que se basaba en la robustez y el precio. A eso se unía una potente campaña de publicidad que dejó un eslogan para la historia -‘Muy pronto todo el mundo tendrá un Galloper’-, y un vídeo publicitario con el incomparable Georgie Dann y su famosa ‘barbacoa’ como protagonista.
Ahora Galloper reinicia su actividad en España respaldada por una nueva compañía de capital 100% español. Según ha anunciado la firma, la operación estará activa a partir de octubre de 2026 y se articula en torno a tres ejes: capacidades todoterreno, relación calidad-precio y un servicio posventa que la compañía plantea como elemento diferencial. Las claves que permitieron el éxito.

Dos modelos sobre chasis de largueros
La gama inicial de Galloper estará compuesta por dos vehículos desarrollados sobre chasis de largueros: un todoterreno de cinco puertas y un pick-up. Ambos modelos orientados, según la marca, a un uso que combina aplicaciones profesionales y particulares. No se han anunciado los nombres, que se darán a conocer durante el mes de septiembre aunque sí se ha avanzado que la denominación estará inspirada en sierras y picos de la geografía española.
Los nuevos modelos incorporan un motor de gasolina de origen Mitsubishi con una potencia de 220 CV, asociado a una transmisión automática ZF de ocho velocidades con reductora. El sistema de tracción integral ha sido desarrollado por BorgWarner e incluye bloqueo de diferencial trasero. La gama incorpora además una función de giro de tipo tanque, una solución técnica poco extendida en este segmento del mercado.

La fabricación de los vehículos corre a cargo de Coronet, bajo licencia de Dongfeng Zhengzhou, una colaboración industrial que, según la compañía, se mantiene desde hace varios años. La plataforma sobre la que se construyen ambos modelos cuenta con recorrido comercial previo en mercados de Asia, Latinoamérica y Europa del Este.
Un proceso similar al de Santana
Coronet es la compañía con la que se ha revitalizado la factoría de Santana en Linares para la vuelta de la marca al mercado con unos modelos como el recién presentado Santana Cajal que, por cierto, tienen tecnología y desarrollo de Donfeng. Eso parece indicar que Galloper va a seguir una estrategia similar a la de Santana: aprovechar una marca reconocida para, bajo su paraguas, lanzar modelos del grupo automovilístico chino.

Galloper iniciará su actividad en España con 35 concesionarios y prevé alcanzar 60 puntos de venta antes de que finalice 2026. La compañía contará también con un almacén de recambios ubicado en Barcelona, destinado a dar soporte logístico a la red de distribución en todo el territorio nacional. Los vehículos se comercializarán con una garantía de 3 años, ampliable hasta 6 años o 150.000 kilómetros.
Además, Galloper Ibérica estudia la posibilidad de llevar a cabo operaciones de ensamblaje en territorio español. Y en cuanto a las tecnologías de propulsión, la compañía trabaja en incorporar soluciones de GLP y microhibridación con tecnología nacional, con el objetivo de que los modelos que ponga a la venta puedan acceder a la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Carlos Lobato, CEO de Galloper, ha señalado que la marca regresa para recuperar una filosofía de producto que considera vigente entre una parte de la clientela: vehículos todoterreno robustos y fiables a un coste inferior al de modelos más exclusivos, en un contexto de mercado de ocasión con precios al alza. Lobato ha añadido que el objetivo de la compañía es ofrecer mecánicas contrastadas, un precio competitivo y una atención posventa que considera prioritaria una vez entregado el vehículo.
Imágenes gama Galloper 2026
Fotos: Galloper
















