585 conductores al día multados por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas. Esa es la cifra que dejó la última campaña de control realizada por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil entre el 13 y el 19 de julio en carreteras de toda España. En apenas una semana, los agentes realizaron 218.949 pruebas y detectaron 4.094 resultados positivos: 2.259 por alcohol y 1.835 por drogas.
El 89% —3.642 conductores— fue detectado en controles preventivos, es decir, antes de que ocurriera ningún accidente o infracción visible. El resto se localizó tras un siniestro, una infracción de tráfico o por presentar síntomas evidentes de haber consumido alcohol o drogas.
El alcohol, protagonista de la mayoría de los positivos

De las 213.170 pruebas de alcoholemia realizadas durante la semana, 2.259 dieron positivo. La inmensa mayoría, 2.001, se detectaron en controles preventivos; el resto se repartió entre infracciones de tráfico (122), siniestros (126) y casos con síntomas evidentes de consumo (10).
Entre esos positivos, 217 conductores tendrán que responder ante el juez por superar la tasa de 0,60 mg/l en aire espirado, el límite que marca la frontera entre la sanción administrativa y el delito penal. Otros siete acabaron también a disposición judicial, en su caso por negarse a soplar.
Pero hay un dato que la Dirección General de Tráfico, DGT, destaca especialmente: 4.233 conductores habían bebido alcohol sin llegar a superar la tasa máxima permitida. No cometieron ninguna infracción, pero el dato sirve como recordatorio de que no hay un nivel «seguro» de alcohol al volante. Las evidencias apuntan a que aunque la ley marque un límite, el riesgo de accidente aumenta desde la primera copa, incluso por debajo de esa tasa.
Cannabis y cocaína, las sustancias más detectadas

En el capítulo de las drogas, los agentes hicieron 5.779 pruebas y obtuvieron 1.835 positivos en los test preliminares. Dicho de otra forma: una de cada tres pruebas de drogas realizadas a los conductores dio positivo. De ellos, 1.641 salieron de controles preventivos, 126 tras una infracción y 68 después de un siniestro. Nueve casos acabaron en manos de la justicia.
¿Qué sustancias aparecen más? Las de siempre: el cannabis, con 1.135 positivos, y la cocaína, con 924 positivos, concentran la mayoría de los casos. Por detrás quedan las metanfetaminas (92), las anfetaminas (91) y los opioides (40).
Los controles no se detienen en verano
Aunque esta campaña específica ya ha terminado, la vigilancia sigue. La DGT ha avisado de que la Guardia Civil seguirá haciendo pruebas de alcohol y drogas a los conductores «a cualquier hora del día y en cualquier carretera» durante todo el verano, un periodo en el que se multiplican los desplazamientos, las fiestas populares y, con ellas, el riesgo en las vías.
Además, como en anteriores operativos, la colaboración de las policías locales y autonómicas ha permitido ampliar los controles tanto en vías urbanas como interurbanas. Sus resultados, de hecho, todavía están pendientes de sumarse a las cifras oficiales una vez se complete su procesamiento, por lo que el balance final de la campaña podría crecer aún más.
Las multas por haber consumido alcohol o drogas oscilan entre los 500 y los 1000 euros y de 4 a 6 puntos menos en el carné de conducir. La tasa máxima de alcohol para conductores noveles y profesionales es 0,15 mg/l en aire espirado. Para el resto de conductores es de 0,25 mg/l y, si se superan 0,60 mg/l, es un delito. De otras drogas, cualquier presencia en el organismo es motivo de sanción.
Según las estadísticas, el 50% de los conductores que han fallecido en un accidente de tráfico había consumido alcohol, drogas o psicofármacos antes del siniestro.


