Faltas leves y graves en la ITV: cuántas puedes tener y consejos para evitarlas

La normativa no fija un tope de defectos leves, pero uno solo grave convierte la inspección en desfavorable y te obliga a repetirla. Te contamos los fallos que más rechazos provocan y cómo corregirlos sin sustos.

Una sola falta grave en la ITV convierte la inspección en desfavorable, mientras que las leves no tienen un límite fijado por la normativa. Conocer la diferencia entre defectos te ahorra disgustos y te prepara para superar la revisión sin contratiempos.

¿Cuántas faltas leves puedes acumular sin suspender la ITV?

El Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV, elaborado por el Ministerio de Industria, no establece un tope máximo de defectos leves. Por tanto, técnicamente un coche podría salir con una docena de observaciones y aun así recibir un resultado favorable, siempre que ninguna de ellas alcance la categoría de grave o muy grave.

Las faltas leves son pequeños desperfectos —una ligera corrosión superficial, el desgaste leve de las escobillas, un piloto no obligatorio fundido— que no comprometen la seguridad inmediata. La estación ITV los anota en el informe y el propietario tiene dos meses para corregirlos, según las indicaciones habituales del sector. Aunque no te impidan circular, dejarlos para más tarde es una mala idea: lo que hoy es una observación menor puede convertirse en un defecto grave en la siguiente cita.

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Los defectos graves que convierten la ITV en desfavorable

Un único defecto grave basta para que el resultado de la inspección sea desfavorable. Estos fallos afectan a la seguridad del vehículo o al medio ambiente y obligan a reparar y a repetir la ITV. Los más habituales en las estaciones, según los datos de inspección, son:

Los neumáticos, los frenos y el alumbrado son los culpables de la mayoría de las ITV desfavorables: revisarlos en casa o en el taller antes de la cita te ahorra repetir la inspección.

  • Neumáticos con una profundidad de dibujo por debajo de los 1,6 milímetros legales o con daños importantes.
  • Frenos con eficacia insuficiente, desequilibrio elevado entre ejes o discos y pastillas al límite.
  • Luces obligatorias que no funcionan correctamente o están mal reguladas.
  • Emisiones contaminantes superiores a los límites permitidos, a menudo por un mal mantenimiento del sistema de escape o del catalizador.
  • Dirección y suspensión con holguras o componentes deteriorados.

El Real Decreto 920/2017 regula la inspección técnica y clasifica los defectos en leves, graves y muy graves. Un defecto muy grave supone un riesgo directo e inmediato para la seguridad vial y prohíbe circular hasta que la reparación se realice en el propio centro de inspección o en el taller.

Cuando el inspector detecta alguno de estos defectos graves, el vehículo solo puede circular para ir al taller y, posteriormente, volver a la estación para una segunda inspección. Circular libremente con un resultado desfavorable te expone a sanciones económicas y, en casos de riesgo evidente, a la inmovilización del coche.

Qué hacer si la ITV te sale desfavorable

Recibida la notificación de resultado desfavorable, tienes un plazo —generalmente de uno o dos meses, según la normativa autonómica— para subsanar los fallos detectados. Durante ese tiempo, el vehículo no puede circular por la vía pública salvo para acudir al taller de reparación y para regresar a la estación ITV a la verificación.

La segunda inspección se centra exclusivamente en comprobar que los defectos graves señalados han sido corregidos; el coste de esta repetición varía según la comunidad, pero suele ser inferior al de una inspección completa. Aun así, la mejor estrategia es evitar ese gasto extra y el tiempo perdido realizando un chequeo preventivo antes de la cita inicial. Comprobar la profundidad de los neumáticos, que todas las luces enciendan, que los frenos respondan con firmeza y que no se encienda ningún testigo de avería en el cuadro es algo que puedes hacer por tu cuenta.

Si detectas ruidos, vibraciones o escapes de líquidos, acude a un taller de confianza antes de la inspección. La prevención siempre sale más barata que la repetición y te evita el riesgo de quedarte sin vehículo unos días.

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🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: neumáticos (dibujo mínimo 1,6 mm), funcionamiento de todas las luces obligatorias, eficacia de frenos y ausencia de testigos en el cuadro.
  • Cómo hacerlo: la comprobación visual de neumáticos y luces es DIY seguro; la verificación de frenos y emisiones requiere acudir a un profesional antes de la cita.
  • Cuánto cuesta: la repetición de la ITV cuesta entre 10 y 30 euros dependiendo de la comunidad autónoma; resolver los defectos antes de la primera cita evita ese desembolso y el riesgo de sanción.