La llegada de la Fórmula 1 a Madrid ha supuesto para Iñaki Rueda algo más que un acontecimiento deportivo para la ciudad. El actual director deportivo de Audi F1 nació y se crio a escasos kilómetros del nuevo circuito de IFEMA y ahora, por primera vez corre en casa. Antes de la calificación -donde los pilotos del equipo de los aros se han quedado a las puertas de entrar en la Q3, ha compartido con un grupo de periodistas suvisión sobre el estado actual de la escudería y los desafíos tecnológicos que marcarán el futuro inmediato de la categoría.
Un trazado urbano de alta velocidad
El circuito madrileño donde se celebra el GP de España de Fórmula 1 ha sorprendido positivamente al equipo técnico de Audi. Rueda lo define como un trazado «de ciudad», con similitudes con Mónaco por la proximidad de los muros, aunque con una velocidad considerablemente mayor. Entre los puntos clave del recorrido, destaca la importancia de las curvas 1 y 2, cuya salida condiciona una recta muy larga en la que se decide gran parte del tiempo por vuelta, junto a la exigente sección final formada por las curvas 16 y 17.
Sobre la conocida curva «La Monumental», Rueda señala que, pese a que los pilotos disfrutan de su elevada velocidad, no es el punto que más condiciona el cronómetro, ya que la mayor dificultad se concentra en los tramos donde los monoplazas circulan a escasos centímetros de los muros. En el plano técnico, ese peralte de la curva más icónica supone un cierto reto técnico, pues obliga a ajustar el motor para evitar que se descebe como consecuencia de las fuerzas G constantes a las que se ve sometido.
Gestión de energía y alas activas, las claves del nuevo reglamento
Rueda también ha analizado la fase de transición que vive actualmente la Fórmula 1 marcada por un reglamento en el que la gestión de la energía eléctrica resulta determinante. Según Rueda, buena parte de la potencia procede hoy de un motor híbrido que exige una estrategia muy precisa, dado que, a diferencia del combustible, la energía eléctrica disponible durante la vuelta es limitada.

Para compensar la resistencia aerodinámica (generada por estas nuevas unidades de potencia, Audi y el resto de la parrilla han incorporado sistemas de aerodinámica activa. Se trata de alerones capaces de modificar su posición entre curva y recta, permitiendo que la carga aerodinámica pase de una tonelada a dos de forma prácticamente instantánea, lo que ayuda a mantener el monoplaza pegado al asfalto en las curvas de mayor velocidad.
El «Plan 2030» y una estructura de mil personas para hacerlo realidad
Audi ha planteado su llegada a la Fórmula 1 con el objetivo declarado de competir por las posiciones de cabeza a medio plazo. Rueda reconoce que la fiabilidad fue un punto débil al inicio de la temporada inaugural del equipo, lo que le restó puntos en las primeras carreras, si bien el balance global de esta primera mitad de temporada es positivo. Pese a ello, la hoja de ruta de la marca es clara: «Esperamos estar ganando carreras y el campeonato en el 2030», afirma Rueda.
Para alcanzar ese objetivo, Audi cuenta con una estructura de 1.000 personas repartidas en dos sedes: el chasis se fabrica en Suiza y la unidad de potencia, en Alemania. Para Rueda, la capacidad de producir de forma íntegra desde un pistón hasta el coche completo constituye la esencia de ser un fabricante a pleno título en la Fórmula 1, un desafío considerablemente más complejo que el que afrontan los equipos que actúan como clientes de otras marcas.
Talento al volante y en los boxes
Rueda ha valorado también la apuesta de Audi en la pista por una pareja de pilotos que se complementan y que combina la experiencia de Niko Hulkenberg, capaz de manejarse con precisión milimétrica en los tramos más próximos a los muros, con la juventud de Gabriel Bortoleto, que aporta una velocidad explosiva en las curvas rápidas del trazado.

Rueda destaca además el momento que atraviesa la ingeniería española dentro del automovilismo internacional. «Cuando empecé en 2004, tenías que irte 100% a Inglaterra», recuerda. Según explica, España se ha consolidado hoy como la tercera potencia en formación y cantera de pilotos, solo por detrás de Inglaterra e Italia, con estructuras de referencia en categorías de promoción como Campos Racing.
Madrid, «un nuevo referente mundial»
El director deportivo de Audi ha elogiado la infraestructura del circuito de Madrid-IFEMA. «Ante de venir tenía un poco de dudas, no porque fuese Madrid, sino porque cualquier pista nueva que vamos en el mundo, el primer año es un desastre. Y sin embargo, ahora estoy superorgulloso porque en verdad se ha hecho un trabajo increíble. La pista es es muy bonita, los pilotos están encantados, es segura, no tenemos problemas de tipo alcantarillados o miles problemas que tenemos en pistas nuevas. Lo que se ha hecho aquí en IFEMA, yo creo va a ser el nuevo referente para el futuro».
Perfil: Más de 20 años de carrera en F1
Formado en la Universidad de Colorado en Ingeniería Mecánica, que completó posteriormente con un máster en ingeniería del motorsport en la Universidad de Cranfield, en Reino Unido, la carrera de Iñaki Rueda se inició en McLaren y se ha desarrollado en escuderías como Jordan, Renault F1 o Lotus F1 Team. En 2014, se incorporó a Scuderia Ferrari como jefe de estrategia de carrera. En enero de 2021 asumió en la escudería italiana el cargo de director deportivo, responsabilidad que ejerció hasta finales de 2023.
En octubre de 2024, Sauber anunció su fichaje como director deportivo, en sustitución de Beat Zehnder, dentro de la reestructuración del equipo suizo de cara a su transformación en la fábrica oficial de Audi en Fórmula 1 a partir de 2026. En su nuevo cargo, Rueda se reencontró a Mattia Binotto, antiguo jefe de equipo de Ferrari e incorporado igualmente al proyecto deportivo de la marca de los cuatro aros.

